Elaborado por Mauricio Guzmán, head de Estrategia de Inversión en SURA Investments.
La inflación general de octubre ascendió a 0.36%, mientras que la subyacente avanzó 0.29%; ambas métricas estuvieron por encima de lo esperado por el consenso (0.35% y 0.27%, respectivamente). En métricas anuales, la general vio una reducción de 19 pb, ubicándose en 3.57%, mientras que la subyacente no cedió (4.28%) y se mantiene fuera del rango de Banxico.
Nuevamente, la inflación se benefició de la desinflación del componente no subyacente (1.2% anual) gracias a la caída en precios de frutas y verduras en lo transcurrido del año.
En el apartado subyacente, se observaron menos presiones en bienes, aún insuficientes para retornar al rango objetivo (4.12% anual, 6 pb menos que en septiembre) y aceleración en servicios (4.44%, un incremento de 8 bp).
La alta persistencia de en servicios es notoria: Desde noviembre de 2021, el subíndice está por encima del límite superior objetivo.
¿Cómo han reaccionado los mercados?
En lo transcurrido de la jornada, el tipo de cambio se aprecia 0.4%, en línea con el retroceso del dólar a nivel global; la bolsa mexicana sube 0.5%, contrastando con la caída en las principales bolsas internacionales; la curva de M bonos presenta alzas en tasas concentradas en los nodos cortos y medios (4-6 pb), divergiendo de la caída en tasas de los Tesoros.
¿Cuál es nuestra recomendación?
La lectura de inflación de octubre valida la cautela de Banxico en su último recorte. La inflación subyacente no refleja una convergencia clara hacia el 3%, la contribución a la baja de frutas y verduras puede disiparse rápidamente con el fin de la temporada de lluvias, y el tipo de cambio ha dejado de apreciarse.
Asimismo, los primeros meses de 2026 verán presiones en precios originadas por los incrementos en impuestos especiales y aranceles, así como por el incremento material de salarios mínimos.
La lateralidad o posible aceleración de la inflación en los próximos meses, sumado a una trayectoria de relajación incierta por parte del Fed, hace factible una pausa en el ciclo de relajación de Banxico. Sin embargo, la contracción del PIB de 3T25 y la comunicación reciente sugiere que la pausa no ocurrirá en su próxima reunión (diciembre) sino en febrero y posiblemente marzo.
Tras esto, Banxico reanudaría el ciclo de recortes, de la mano de los recortes del Fed (el mercado espera tres el próximo año) y una brecha de producto local aún negativa. Así, pese a los evidentes retos inflacionarios que atraviesa el país, mantenemos sin cambios la visión constructiva en la renta fija local, privilegiando la duración, tasas nominales y papeles corporativos.