Ciudad de México, 17 de abril de 2026.- El mercado laboral ya cambió sus exigencias. La inteligencia artificial aceleró la ejecución y eliminó el valor de las tareas repetitivas; esto desplazó el centro del trabajo en la medida en que ahora es valioso quien decide mejor. Para las empresas, ese cambio es una presión que opera sobre sus ingresos y contrataciones y quienes no lo lean a tiempo estarán en desventaja.
Con esto en mente, Jorge Sánchez, socio director de Apolo 25, consultora de comunicación 360° centrada en el usuario propone un mapa de habilidades, estructurado a partir de datos de mercado y la evolución observable del trabajo derivada del uso de la inteligencia artificial (IA) y la aplicación de herramientas tecnológicas.
Integrar IA en el trabajo ya impacta el ingreso; quienes la usan ganan hasta 23% más que quienes no, según el Foro Económico Mundial. Es una ventaja mayor que la de tener una maestría, que ronda el 13%.
“La IA no vino a ayudarte, vino a subir el estándar. Hoy compites con personas que toman mejores decisiones y ejecutan más rápido con menos recursos. Si no ajustas cómo trabajas, el riesgo no es perder tu empleo, es perder valor en el mercado, y eso se mide en salario, en proyectos y en relevancia”, comenta Jorge Sánchez.
Opera en el futuro
El cambio que describe el directivo no opera en el futuro, opera en la estructura actual del trabajo. Antes, el diferenciador era la capacidad de producción, quién entregaba más y rápido. Hoy, la ejecución está parcialmente automatizada y el valor recae en quien interpreta información con criterio, comunica con claridad y toma decisiones con menor margen de error.
En palabras de Jorge Sánchez, el pensamiento crítico, la comunicación y la capacidad de síntesis no son habilidades blandas, son los activos que la automatización no puede replicar todavía y los que determinan quién avanza.
Habilidades ¿blandas?
Los equipos que no evolucionan en su forma de trabajar no solo pierden productividad, también velocidad en un mercado que cambia todo el tiempo. La cultura organizacional que no incorpora criterio tecnológico deja de sostener ejecución en el mediano plazo.
En el marco de Talent Land, que este año se llevó a cabo en la Ciudad de México, Jorge Sánchez presentó su conferencia “Trabaja 10X o vuélvete irrelevante: el mapa de los próximos 12 meses” propuso un horizonte sobre qué habilidades desarrollar, en qué secuencia y con qué herramientas. Y parte de la pregunta que ya enfrentan equipos de recursos humanos, líderes de área y profesionales independientes sobre dónde invertir tiempo y atención cuando el estándar de desempeño cambió y no se detuvo a explicarlo.
“Lo que separa a los profesionales ya no es el esfuerzo, es el criterio. Saber leer el momento, comunicar con claridad, tomar decisiones con la información que tienes y no con la que esperas tener. Pensamiento crítico, escucha activa, capacidad de síntesis bajo presión: las habilidades que durante años se consideraron blandas son hoy las más difíciles de automatizar y las que más pesan a la hora de contratar, promover o retener talento”, concluye.