Ciudad de México, 01 de agosto, 2025.- Indicadores del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, en los ramos manufacturero y no manufacturero demuestran que la economía ha iniciado el tercer trimestre con una baja actividad, y sin señales claras de fortaleza.
En su análisis mensual, el IMEF señala que el Indicador Manufacturero cayó 2.1 puntos para situarse en 45.5 unidades, profundizando su trayectoria contractiva que ya suma 16 meses consecutivos. Por su parte, el Indicador No Manufacturero reportó una ligera mejora de 0.4 puntos al ubicarse en 49.1unidades, aunque todavía por debajo del umbral de expansión. Ambos sectores mantienen niveles inferiores a los 50 puntos, lo que refleja un entorno económico caracterizado por un débil dinamismo.
Apunta que el Indicador IMEF Manufacturero correspondiente al mes de julio anticipa una pérdida de dinamismo de la industria manufacturera. El índice general descendió a 45.5 puntos desde 47.6 en junio. Esta reducción fue más acelerada que en el mes previo.
Componentes fundamentales como nuevos pedidos (43.3), producción (44.2) y empleo (43.4) también registraron descensos significativos, destacando la pérdida de tracción operativa.
Destacó que el colapso de los inventarios, que pasaron de 53.0 a 46.1 puntos en un solo mes —una contracción abrupta de 6.9 unidades. La caída de 2.3 puntos en producción y de 1.7 en nuevos pedidos refuerza la debilidad persistente del entorno manufacturero. Incluso el subíndice ajustado por tamaño de empresa, aunque mostró una leve mejora de 0.2 puntos, se mantiene en terreno contractivo, reflejando una desaceleración generalizada en todos los rubros.
El Indicador IMEF No Manufacturero mostró una leve recuperación al aumentar 0.4 puntos y ubicarse en 49.1 unidades, aunque permanece por debajo del umbral de expansión (50.0). La serie tendencia-ciclo se mantuvo sin cambios en 49.2 unidades, lo que sugiere que la actividad del sector continúa estancada en una fase contractiva.
Por su parte, la medición ajustada por tamaño de empresa mostró una mejora marginal de 0.1 puntos, alcanzando 47.3 unidades, también en terreno contractivo.
Estos tres indicadores acumulan una trayectoria descendente de ocho meses consecutivos (en el caso del índice general y el ajustado por tamaño), lo que refuerza la señal de debilidad en el sector de servicios y comercio