A un año de tomar protesta la gobernadora del Estado de Morelos, Margarita González Saravia, su administración presenta fracturas. El pasado inmediato con el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco fue, a decir de muchos, traumático. La popularidad del jugador no se reflejó en la capacidad de administrar y gobernar. Sin embargo, la tendencia de malos manejos parece continuar.
Morelos ha sido históricamente un territorio de poder disperso y de lealtades personales antes que institucionales. La herencia política del “Cuauh” -una mezcla de improvisación y favores- dejó un andamiaje administrativo corroído. En ese escenario, Margarita González Saravia asumió el poder con una legitimidad doble: la de la 4T y la de su propia biografía militante. Pero en la práctica, ambas parecen diluirse.
Su trayectoria, construida entre la élite financiera y la militancia de izquierda, refleja una paradoja: la empresaria que defiende la justicia social, la idealista que aprendió a navegar en el pragmatismo político. En teoría, esa dualidad debía dotarla de equilibrio. En los hechos, ha derivado en un estilo de gobierno que combina discurso moral con una gestión permeada por intereses opacos.
Los nombres que orbitan su administración dibujan una red de poder que conecta la vieja clase política con los nuevos aliados del obradorismo.
El secretario de Salud, Mario Ocampo Ocampo, enfrenta señalamientos de desvíos millonarios en programas hospitalarios; Matías Nazario Morales, exdiputado priista y operador del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, reaparece como intermediario de pactos informales; Pablo Santander, dueño del portal 24 Morelos y financista de la campaña, maneja la comunicación institucional con la lógica de un negocio en el que se privilegia el silencio de la prensa local.
Gerardo Becerra Chávez Hita, quien dirigió el organismo anticorrupción y alentó un pago de cien millones de pesos a Nacional de Drogas (Nadro)- al que, incluso, Cuauhtémoc Blanco se opuso por ser un considerarlo un fraude- sigue siendo figura de influencia. Mantiene y conserva cercanía con los círculos de decisión y responde al antiguo enclave del exgobernador, el español José Manuel Sanz.
Estas figuras, además de representar a viejos conocidos de la política local; son también piezas funcionales para sostener un frágil equilibrio. En un estado con instituciones debilitadas, son esos vínculos los que configuran el vulnerable poder de González Saravia.
Para desgracia del Estado, la muerte reciente del secretario general de Gobierno, Juan Salgado Brito -un político priista de talante moderado que fungía como enlace civilizado entre las distintas corrientes- deja a la gobernadora sin un mediador valioso. Su ausencia anticipa turbulencia tanto al interior de los equipos que se disputan las decisiones como hacia afuera en un contexto de inseguridad que prevalece en la entidad.
Aunado a ello, la imposición de Mirsa Suárez Maldonado como presidenta del consejo estatal de Morena reveló el estilo de mando de la gobernadora: control vertical del partido y exclusión de voces disidentes. La maniobra cerró filas, pero también confirmó que el poder político en Morelos se concentra nuevamente. Lo que debería ser un esquema de contrapesos se convirtió en una red de vigilancia mutua con un cerco de silencio ominoso.
El dilema que se abre es moral y político a la vez: ¿Margarita González es cómplice o rehén de su entorno? Las señales, por ahora, apuntan en ambas direcciones. Si sabe lo que ocurre en su administración y calla, participa del mismo pacto de impunidad que juró desmantelar. Si lo ignora, demuestra una ceguera voluntaria que, en términos prácticos, produce el mismo resultado. En el poder, la ignorancia también es una forma de complicidad.
La gobernadora parece moverse entre la fe en la lealtad y la negación del conflicto. En Morelos, cada aliado tiene historia y cada historia tiene costo. Cuauhtémoc Blanco descubrió esa lección tarde; Margarita González está a punto de aprenderla.
Los señalamientos a su gestión en su primer año que se hacen desde el gobierno federal son también relevantes. Si bien, la necesitan como símbolo de continuidad en la entidad, la realidad la empuja hacia un dilema: si opta por proteger a sus cercanos, quedará marcada como cómplice; si decide romper con ellos, su gobierno enfrentará una implosión interna. En ambos casos, el desenlace compromete su futuro político y el relato moral de la Cuarta Transformación.
Morelos se ha convertido en un espejo cruel: refleja la distancia entre la retórica del cambio y la práctica del poder. Margarita González Saravia llegó con la promesa de cerrar el ciclo del futbolista convertido en gobernador. Hoy carga con el riesgo de repetirlo, pero con menos espectáculo y más sombra.
*** Miguel Ángel Romero Ramírez: Analista y consultor político. Por más de 12 años, creador de estrategias de comunicación para el sector público y privado. Licenciado en comunicación y periodismo por la UNAM y maestro en gobierno por el Instituto Ortega y Gasset. Observador del uso de las nuevas tecnologías y su impacto en la democracia. X: @MRomero_z
Mercado Libre obtuvo el primer lugar en el sector de comercio electrónico por tercer año consecutivo en México, informó la empresa en un comunicado. La empresa tecnológica fue reconocida por el ranking Merco Responsabilidad ESG 2025 como referente en responsabilidad ambiental, social y de gobernanza.
El estudio fue elaborado por la firma Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (Merco), una de las más prestigiosas en el país. La metodología del estudio integró diversas evaluaciones y fuentes de información de múltiples actores para otorgar una calificación a cada empresa. La compañía de e-commerce también obtuvo la posición 11 dentro del listado general del ranking. De esta manera, Mercado Libre consolidó su liderazgo a nivel nacional al entrar en el top 15 de empresas más responsables de México.
Desarrollo del impacto económico y social Mercado Libre aseveró que impulsa la democratización del comercio electrónico y la inclusión financiera digital. Con 26 años de operaciones en el mercado mexicano, la empresa promueve el crecimiento de millones de emprendedores y PyMEs. La marca tiene un compromiso a través de una mirada de triple impacto y una estrategia de sustentabilidad integrada a los ejes de negocio.
La edición 13 del Ranking Merco Responsabilidad ESG 2025 evaluó el desempeño de las corporaciones nacionales y los resultados son públicos en el sitio oficial de Merco.
Para la compañía líder de comercio electrónico el liderazgo empresarial implica una responsabilidad con el país y con las comunidades donde opera.
La casa de bolsa Masari consolida su posición en el sistema financiero mexicano y marca una pauta clara en la evolución del sector bursátil, debido a que la firma fortalece su presencia operativa, amplía su base de clientes y acelera su transformación institucional. Con resultados financieros sólidos y una estrategia definida, Masari se posiciona como un jugador clave de los servicios financieros en México.
Masari registró uno de los mayores incrementos en ingresos dentro del sistema financiero, esto gracias a una estrategia comercial, la cual es acompañada de controles internos más estrictos, esto permitió a la firma sostener un ritmo de expansión constante y ordenado.
Las cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) muestran un avance contundente en la captación de cuentas. Masari alcanzó 1,936 cuentas de inversión al cierre del tercer trimestre, con una marcada participación femenina. Este comportamiento confirma una tendencia creciente en la inclusión de mujeres en el mercado bursátil.
Del total de cuentas, 738 corresponden a personas morales y 1,198 a personas físicas. En este último segmento, 1,108 cuentas pertenecen a mujeres y solo 90 a hombres. La diferencia revela un enfoque claro hacia el fortalecimiento del liderazgo femenino en inversión y patrimonio.
Con una gran rentabilidad
La firma supera con amplitud el promedio del sector en términos de rentabilidad, ya que reportó un Retorno sobre Capital (ROE) de 29%, frente al promedio sectorial de 12.4%. Este indicador refleja eficiencia en la generación de utilidades para los accionistas.
La rentabilidad económica también muestra estabilidad. El Retorno sobre Activos (ROA) se ubicó en 0.7%, mientras que los valores en custodia ascendieron a 4.1 millones de pesos, de acuerdo con datos de la AMIB y la CNBV. Estas cifras respaldan la capacidad de administración y resguardo de activos.
En términos de solvencia, la institución mantiene indicadores sólidos. El índice de capitalización alcanzó 102.2% y la liquidez llegó a 2.7%, cifra superior al 2.3% registrado al cierre del segundo trimestre. La casa de bolsa sostiene una estructura financiera estable.
El capital contable se ubicó en 798 millones de pesos y la utilidad neta alcanzó 145 millones de pesos. Además, la firma opera nueve sucursales que fortalecen la atención presencial y consolidan la relación directa con clientes en distintas regiones del país.
Pasos claves para la conversión a banco múltiple
La institución financiera avanza en un proceso estratégico clave, que es su conversión en banco múltiple. La institución inició hace más de un año los trámites para obtener autorización y el 10 de diciembre de 2024 anunció formalmente su interés por conseguir una licencia bancaria Tipo 1, la más robusta en supervisión regulatoria.
La solicitud conserva la estructura accionaria original y no contempla nuevos socios de capital. Con esta decisión, la dirección busca ampliar la oferta de servicios financieros y profundizar la relación con su base de clientes. Así, impulsa Masari crecimiento de las casas de bolsa y se prepara para competir en un nuevo nivel dentro del sistema financiero mexicano.
Un festejo merecido
La institución, fundada en 1986 por Fredie Farca y un grupo de inversionistas en la Ciudad de México, cumple 40 años de operación. Bajo la dirección de Ernesto López Quesada, la casa de bolsa prepara una celebración con clientes en el Papalote Museo del Niño, donde Federico Reyes Heroles ofrecerá una conferencia magistral. El aniversario no solo representa permanencia, también refleja consolidación y visión de futuro.
Desde 2018, la gestión de López Quesada fortaleció la estructura operativa, además de diversificar el portafolio de productos. Además, la firma ingresó al mercado de derivados, fideicomisos y representaciones comunes, lo que amplió su oferta y elevó su competitividad, también Masari extendió su presencia a 18 estados del país, lo que consolidó su expansión territorial.
La política en México siempre ha padecido de un mal crónico: la brecha de credibilidad. Si históricamente al ciudadano le ha costado creer en las promesas de campaña o en los encendidos debates de tribuna -percibidos muchas veces como puestas en escena como en la lucha libre- la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en el Congreso de la Unión mexicano añade una capa de sospecha técnica a una institución ya bajo la lupa.
Un estudio reciente de Sergio Bárcena, profesor-investigador del Tecnológico de Monterrey y fundador de Buró Parlamentario, arroja datos que deberían encender las alarmas de quienes analizan la calidad democrática.
No se trata de suposiciones: hay evidencia cuantitativa de que el estilo lingüístico en la Cámara de Diputados y el Senado de la República cambió drásticamente hacia septiembre de 2024, con un incremento de hasta el 70% en patrones propios de la IA generativa, lo cual se demuestra con el análisis realizado a las intervenciones del Diario de los Debates de la Cámara de Diputados entre 2021 y 2025. Tras depurar piezas protocolarias y discursos breves, el universo de análisis quedó en más de 13,000 intervenciones.
El objetivo del estudio es conocer si el uso de IA generativa está alterando el estilo lingüístico en tribuna. Para lograrlo, la investigación evitó basarse en casos aislados, buscando generar evidencia cuantitativa y replicable.
Sergio Bárcena, generó un corpus discursivo controlado, es decir, un conjunto de guiones para alocuciones en tribuna mediante modelos de IA con prompts estandarizados para identificar “huellas lingüísticas” típicas de la redacción asistida.
Crisis de la palabra auténtica
El problema no es la tecnología por sí misma. La IA puede ser una herramienta extraordinaria para sintetizar datos técnicos o comparar leyes internacionales. El riesgo reside en la sustitución del pensamiento crítico por la eficiencia del algoritmo.
Si un legislador -especialmente los más jóvenes o aquellos de partidos como el PVEM y Morena, según el estudio- utiliza la IA para estructurar sus argumentos, ¿quién está hablando realmente? ¿Es la convicción del representante? ¿O es el promedio estadístico de un modelo de lenguaje que tiende a la neutralidad técnica y a la repetición de lugares comunes?
Resulta fascinante y preocupante que el estudio detecte que, a mayor nivel educativo (posgrado), menor es la propensión para usar IA. Esto sugiere que la herramienta se está utilizando, en muchos casos, no para potenciar el análisis, sino para cubrir deficiencias en la formación o en la capacidad de redacción propia. En un país que ya desconfía de sus políticos, enterarse de que sus discursos tienen “huellas digitales” de una máquina solo profundiza la sensación de que estamos ante una clase política de plástico.
Lina Rodríguez, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Internet, A.C. para el periodo 2026 al respecto, dice: “La evidencia presentada hoy confirma algo que desde la Asociación Mexicana de Internet hemos señalado, la Inteligencia Artificial ya está integrada de facto en los procesos legislativos y en la comunicación política. Frente a esta realidad, el desafío no es resistirse al uso de la tecnología, sino establecer reglas claras que garanticen transparencia, ética y responsabilidad en su aplicación. Un internet con impacto social y económico requiere instituciones capaces de adoptar la innovación sin perder de vista los derechos, la confianza ciudadana y la rendición de cuentas”, señaló.
El Tablero de Adopción por Grupo Parlamentario
Según la investigación del Buró Parlamentario, existe una jerarquía clara en la intensidad con la que los rasgos de IA aparecen en los discursos. El orden de mayor a menor se observa así:
Partido
Intensidad en uso de IA
Observación Contextual
PVEM (Verde)
Muy Alto
Es el grupo con la señal más alta. Esto sugiere una estructura de comunicación centralizada que prioriza la eficiencia y la estandarización del mensaje.
Morena
Alto
Al ser la fuerza mayoritaria, el volumen de intervenciones es enorme. El uso de IA parece responder a la necesidad de mantener una narrativa cohesionada y rápida en un bloque legislativo masivo.
PRI
Moderado/Alto
Refleja una transición; aunque es un partido de estructuras tradicionales, su cuerpo técnico está integrando herramientas modernas para la redacción de posturas.
PT
Moderado
Muestra señales detectables, aunque en menor medida que sus aliados de coalición, posiblemente por una base de oradores más persistente en estilos clásicos.
PAN y MC
Bajo/Moderado
Son los grupos con menor huella detectable de IA. Esto podría deberse a una cultura parlamentaria que todavía privilegia el debate de confrontación directa o a equipos de asesores con estilos de redacción más personalistas.
Desde una perspectiva crítica, esta diferenciación partidista crea un escenario donde la autenticidad se vuelve un lujo. Si los partidos mayoritarios son los que más “automatizan” su oratoria, corren el riesgo de desconectarse emocionalmente de una ciudadanía que ya percibe al Congreso como una entidad burocrática y distante. El discurso político corre el riesgo de convertirse en un “eco algorítmico” donde el ciudadano ya no escucha a un representante, sino a un prompt bien redactado.
¡Cuidado! Porque el Congreso de la Unión se está convirtiendo en una “maquiladora de discursos” donde el partido que mejor maneje la tecnología será el que gane el debate, no por la fuerza de sus ideas, sino por la impecable estructura de su software.