A veces me cuesta escribir algo que la gente quiera leer sin que suene a sermón o a tratado de filosofía. Pero no puedo evitar sentir que nos estamos desmoronando como sociedad, que lo que antes era conversación hoy se ha vuelto ruido, y que lo que antes llamábamos pensamiento ahora son solo reflejos instantáneos guiados por pantallas.
Soy padre, y como muchos que tenemos hijos, me preocupa el mundo que les estamos dejando. Un mundo donde la tecnología, que prometía acercarnos y darnos oportunidades, se ha convertido en una maquinaria que premia la estupidez y castiga la reflexión.
Veo las redes sociales y me doy cuenta de que no existe ya una discusión seria. Las sociedades, sobre todo la nuestra, están atomizadas, partidas entre “chairos” y “derechairos”, como si el país se jugara entre bandos y no entre ideas. La gente ya no dialoga, solo reacciona. No hay argumentos, hay gritos. No hay pensamiento, hay consignas.
Byung-Chul Han habla de la sociedad del rendimiento, una en la que creemos ser libres mientras trabajamos y opinamos sin parar, pero en realidad somos esclavos de la productividad, del like, del algoritmo. Es una nueva forma de autoritarismo. O sea, no hay dictador visible, pero hay una máquina invisible que decide qué vemos, qué pensamos y hasta qué odiamos. Este autor lo llama “la tiranía de la positividad”, todo tiene que ser rápido, fácil, emocional, superficial.
Y ahí es en esto donde la pinche democracia empieza a pudrirse. Porque la libertad de expresión sin pensamiento crítico es una parodia de sí misma, es un chiste. Lo que hoy se presenta como democratización es, en realidad, una multiplicación del ruido. Cualquiera opina, cualquiera acusa, cualquiera destruye desde el anonimato o la ignorancia.
Otro autor, Zygmunt Bauman decía que vivimos en la modernidad líquida, donde todo es inestable, es decir, no hay certeza de las ideas o los valores. Nadamos, navegamos, entre likes y memes buscando la aprobación del otro. Como si fueran boyas que nos mantuvieran a flote, pero no hay fondo ni dirección.
La inmediatez y la idiotez parecen estar reemplazando al conocimiento y al pensamiento; la emoción se volvió más rentable que la razón. Culpemos al otro ante nuestra irresponsabilidad crecida en la tierra de la ignorancia.
Mientras tanto, los verdaderos creadores, los que hacen, como el campesino, el artesano, el ingeniero, el maestro, quedan relegados, invisibles, porque no caben en el molde del influencer o del “emprendedor de sí mismo”. Hoy vive mejor un idiota digital que un creador de la vida real. Y eso, más que una injusticia, es una tragedia cultural.
Observo a la gente en el transporte, todos con el celular en la mano, hipnotizados. Y lo que más me alarma no es que estén conectados, sino a quién están escuchando, viendo, atendiendo: a los opinólogos, a los que confunden carisma con conocimiento, a los que dictan tendencia y moldean pensamiento sin tener idea de lo que dicen, a los simpáticos, a los chistosos, a los huecos.
Estamos entregando la educación de toda una generación a los cómicos de internet. El sistema escolar, por su parte, se ha vuelto cómplice. Ya no forma mentes, las adiestra. Las escuelas, en vez de despertar la curiosidad, producen jóvenes obedientes, consumidores dóciles de contenido. Y las familias, desbordadas o distraídas, apenas son conscientes de ello. Es más, participan del mismo virus.
No soy pesimista, pero sí escéptico. Seguramente hay una pequeña minoría que resiste, que piensa, que duda. Que entiende que el pensamiento crítico no es un lujo intelectual, sino un acto de supervivencia. Que sabe que solo la conciencia de ser humano, de sabernos parte de lo humano, y no usuarios, puede salvarnos del apocalipsis zombie que ya se asoma por las pantallas.
La pregunta es cómo reaprender a pensar. Cómo recuperar esa capacidad en un mundo diseñado para distraernos. Tal vez todo empiece por aceptar que nunca hemos sido individuos aislados, sino seres sociales, interdependientes. Que la vida buena no se construye en la competencia, sino en la cooperación.
Si queremos un país distinto, tenemos que luchar contra la corrupción, pero también contra la idiotez organizada. Necesitamos recuperar la cultura, la educación y la palabra. Reconvertir las redes sociales en herramientas de comunidad y no de alienación. Limpiar, poco a poco, el veneno de la envidia y del odio que nos inculcan día a día (basta dar una mirada a las redes sociales que derraman pus en odio y pasiones desbordadas, ausentes de pensamiento y de ideas).
Y sí, tal vez no lo logremos todos; pero con que algunos despertemos, con que unos cuantos sigamos escribiendo, leyendo, cuestionando, actuando en nuestros entornos, algo cambiará. Porque el pensamiento crítico, aunque parezca pequeño, sigue siendo el único antídoto contra la estupidez global.
***J. Alejandro Gamboa Licenciado en periodismo con estudios en Ciencia Política y Administración Pública (UNAM) Enfocado a las comunicaciones corporativas. Colaboró como co editor Diario Reforma. En temas de Ciencia y Comunicación en Milenio y otros medios digitales. Cuenta con 15 años dedicado a las Relaciones Públicas. Ha colaborado en la fundación de la Agencia Umbrella RP. Ha realizado trabajos como corrector de estilo, creador de contenidos y algunas colaboraciones como profesor en escuelas locales.
Por: Jaime Álvarez, CFA y vicepresidente de Inversiones en Skandia
El mercado internacional del petróleo ha experimentado un incremento repentino en sus precios durante 2026 debido a una serie de tensiones geopolíticas que impactan directamente la oferta mundial de crudo.
El detonante principal ha sido la escalada del conflicto en Medio Oriente, particularmente los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos, que han generado ataques a buques petroleros y retrasos en las rutas marítimas de transporte energético. Esta situación ha provocado preocupación sobre la seguridad del suministro global, especialmente en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del planeta.
Debido a estas tensiones, cientos de petroleros han quedado detenidos o han tenido que cambiar de ruta, lo que ha reducido temporalmente la disponibilidad de crudo en el mercado internacional y ha presionado los precios al alza.
El salto en los precios: del equilibrio a la tensión del mercado
Ante este tema importante, unos puntos relevantes que observa Jaime Álvarez, vicepresidente de inversiones de Skandia LatAm, es que antes de estos acontecimientos, el precio del barril de petróleo Brent, que es una referencia para gran parte del comercio mundial:
Se encontraba alrededor de $72.9 dólares por barril
Tras el conflicto en Medio Oriente y las interrupciones en el transporte marítimo, el precio del barril ha aumentado hasta aproximadamente $100 dólares
En términos más amplios, durante el último mes el precio del petróleo Brent ha aumentado cerca del 50%, reflejando la sensibilidad del mercado energético ante eventos políticos o militares que afecten el suministro, observa Álvarez.
Este aumento ocurre porque el petróleo es un recurso estratégico cuya oferta depende en gran medida de la estabilidad política de las regiones productoras. Cuando existe riesgo de interrupción en la producción o transporte, los mercados reaccionan anticipando escasez futura. En el caso actual, la reducción de producción en algunos países exportadores y los ataques a infraestructuras energéticas han reducido la oferta disponible.
Además, algunos analistas estiman que, si la crisis se prolonga, podrían perderse temporalmente hasta 3.3 millones de barriles diarios de suministro mundial, lo que intensificaría aún más el aumento de precios.
El Estrecho de Ormuz parece ser el cuello de botella
Una razón adicional por la cual este conflicto tiene un impacto tan fuerte en los precios del petróleo es la importancia de las rutas marítimas por donde se transporta el crudo. La más importante de ellas es el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán. Por este estrecho circulan aproximadamente entre 17 y 20 millones de barriles de petróleo cada día, lo que representa cerca del 20% del consumo mundial de petróleo.
Esto significa que uno de cada cinco barriles que se consumen en el mundo pasa por esta ruta marítima. Si se calcula el valor económico de ese volumen con un precio aproximado de $80 dólares por barril, el comercio diario que atraviesa este punto supera los $1,600 millones de dólares. Debido a esta enorme cantidad de energía transportada, cualquier amenaza o bloqueo en esta zona provoca de inmediato un aumento en los precios internacionales del crudo.
El petróleo que atraviesa estas rutas tiene como principales destinos los países asiáticos, especialmente China, India, Japón y Corea del Sur, que dependen fuertemente de las importaciones de energía para sostener su crecimiento económico. Se estima que alrededor del 38% del petróleo que pasa por el Estrecho de Ormuz se dirige hacia China, lo que demuestra la relevancia estratégica de esta ruta para la economía global.
El aumento del precio internacional del petróleo también se ve reflejado sobre el costo de las gasolinas en muchos países, incluido México. Aunque México produce petróleo, importa grandes cantidades de gasolina y diésel, principalmente desde Estados Unidos, debido a la limitada capacidad de refinación nacional. En otros países ya se han observado incrementos importantes en los combustibles, con aumentos cercanos al 6% al 9% en el precio por litro en algunas regiones tras el reciente aumento del petróleo.
En el caso de México, el gobierno federal ha aplicado diversas medidas para evitar que el aumento internacional del petróleo se traslade completamente al consumidor. Entre estas medidas se encuentran los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que permiten reducir temporalmente los impuestos aplicados a las gasolinas cuando los precios internacionales aumentan.
De esta manera, el gobierno absorbe parte del incremento para evitar un impacto directo en la población. Sin embargo, estas políticas tienen un costo para las finanzas públicas, ya que reducen los ingresos fiscales que normalmente se obtendrían por la venta de combustibles.
El aumento del precio del petróleo puede tener efectos mixtos sobre el gasto público mexicano. Por un lado, cuando el precio internacional del crudo sube, México obtiene mayores ingresos por exportaciones petroleras, lo que beneficia al presupuesto federal. Por otro lado, si el gobierno mantiene subsidios o estímulos fiscales para evitar aumentos en las gasolinas, estos ingresos adicionales pueden reducirse considerablemente. En consecuencia, el impacto final depende del equilibrio entre mayores ingresos petroleros y el costo de las medidas para contener el precio de los combustibles.
Lo que viene: escenarios para el mercado petrolero
Las perspectivas para los próximos meses, de acuerdo con diversos analistas, señalan que el precio del petróleo podría mantenerse en niveles cercanos a los 80 dólares por barril si las tensiones geopolíticas continúan, aunque en escenarios más extremos podría incluso acercarse a los 100 dólares por barril en caso de que se produzcan interrupciones mayores en el suministro global.
Este panorama refleja la estrecha relación entre la política internacional y los mercados energéticos, donde eventos militares o diplomáticos pueden modificar en cuestión de días el precio de uno de los recursos más importantes para la economía mundial.
El incremento del precio del barril en pocos días refleja la sensibilidad del mercado energético ante cualquier amenaza al suministro global. Este fenómeno tiene implicaciones directas para la economía mundial, el precio de los combustibles y las políticas energéticas de los gobiernos, incluido el de México, que deberá equilibrar los ingresos petroleros con las medidas necesarias para evitar un aumento excesivo en el precio de las gasolinas.
Mercado Libre obtuvo el primer lugar en el sector de comercio electrónico por tercer año consecutivo en México, informó la empresa en un comunicado. La empresa tecnológica fue reconocida por el ranking Merco Responsabilidad ESG 2025 como referente en responsabilidad ambiental, social y de gobernanza.
El estudio fue elaborado por la firma Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (Merco), una de las más prestigiosas en el país. La metodología del estudio integró diversas evaluaciones y fuentes de información de múltiples actores para otorgar una calificación a cada empresa. La compañía de e-commerce también obtuvo la posición 11 dentro del listado general del ranking. De esta manera, Mercado Libre consolidó su liderazgo a nivel nacional al entrar en el top 15 de empresas más responsables de México.
Desarrollo del impacto económico y social Mercado Libre aseveró que impulsa la democratización del comercio electrónico y la inclusión financiera digital. Con 26 años de operaciones en el mercado mexicano, la empresa promueve el crecimiento de millones de emprendedores y PyMEs. La marca tiene un compromiso a través de una mirada de triple impacto y una estrategia de sustentabilidad integrada a los ejes de negocio.
La edición 13 del Ranking Merco Responsabilidad ESG 2025 evaluó el desempeño de las corporaciones nacionales y los resultados son públicos en el sitio oficial de Merco.
Para la compañía líder de comercio electrónico el liderazgo empresarial implica una responsabilidad con el país y con las comunidades donde opera.
La casa de bolsa Masari consolida su posición en el sistema financiero mexicano y marca una pauta clara en la evolución del sector bursátil, debido a que la firma fortalece su presencia operativa, amplía su base de clientes y acelera su transformación institucional. Con resultados financieros sólidos y una estrategia definida, Masari se posiciona como un jugador clave de los servicios financieros en México.
Masari registró uno de los mayores incrementos en ingresos dentro del sistema financiero, esto gracias a una estrategia comercial, la cual es acompañada de controles internos más estrictos, esto permitió a la firma sostener un ritmo de expansión constante y ordenado.
Las cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) muestran un avance contundente en la captación de cuentas. Masari alcanzó 1,936 cuentas de inversión al cierre del tercer trimestre, con una marcada participación femenina. Este comportamiento confirma una tendencia creciente en la inclusión de mujeres en el mercado bursátil.
Del total de cuentas, 738 corresponden a personas morales y 1,198 a personas físicas. En este último segmento, 1,108 cuentas pertenecen a mujeres y solo 90 a hombres. La diferencia revela un enfoque claro hacia el fortalecimiento del liderazgo femenino en inversión y patrimonio.
Con una gran rentabilidad
La firma supera con amplitud el promedio del sector en términos de rentabilidad, ya que reportó un Retorno sobre Capital (ROE) de 29%, frente al promedio sectorial de 12.4%. Este indicador refleja eficiencia en la generación de utilidades para los accionistas.
La rentabilidad económica también muestra estabilidad. El Retorno sobre Activos (ROA) se ubicó en 0.7%, mientras que los valores en custodia ascendieron a 4.1 millones de pesos, de acuerdo con datos de la AMIB y la CNBV. Estas cifras respaldan la capacidad de administración y resguardo de activos.
En términos de solvencia, la institución mantiene indicadores sólidos. El índice de capitalización alcanzó 102.2% y la liquidez llegó a 2.7%, cifra superior al 2.3% registrado al cierre del segundo trimestre. La casa de bolsa sostiene una estructura financiera estable.
El capital contable se ubicó en 798 millones de pesos y la utilidad neta alcanzó 145 millones de pesos. Además, la firma opera nueve sucursales que fortalecen la atención presencial y consolidan la relación directa con clientes en distintas regiones del país.
Pasos claves para la conversión a banco múltiple
La institución financiera avanza en un proceso estratégico clave, que es su conversión en banco múltiple. La institución inició hace más de un año los trámites para obtener autorización y el 10 de diciembre de 2024 anunció formalmente su interés por conseguir una licencia bancaria Tipo 1, la más robusta en supervisión regulatoria.
La solicitud conserva la estructura accionaria original y no contempla nuevos socios de capital. Con esta decisión, la dirección busca ampliar la oferta de servicios financieros y profundizar la relación con su base de clientes. Así, impulsa Masari crecimiento de las casas de bolsa y se prepara para competir en un nuevo nivel dentro del sistema financiero mexicano.
Un festejo merecido
La institución, fundada en 1986 por Fredie Farca y un grupo de inversionistas en la Ciudad de México, cumple 40 años de operación. Bajo la dirección de Ernesto López Quesada, la casa de bolsa prepara una celebración con clientes en el Papalote Museo del Niño, donde Federico Reyes Heroles ofrecerá una conferencia magistral. El aniversario no solo representa permanencia, también refleja consolidación y visión de futuro.
Desde 2018, la gestión de López Quesada fortaleció la estructura operativa, además de diversificar el portafolio de productos. Además, la firma ingresó al mercado de derivados, fideicomisos y representaciones comunes, lo que amplió su oferta y elevó su competitividad, también Masari extendió su presencia a 18 estados del país, lo que consolidó su expansión territorial.