Ciudad de México, 25 de agosto, 2021.- La recuperación económica cobró fuerza en el segundo tercio del año a nivel mundial y México no fue la excepción.
El Producto Interno Bruto (PIB) de México durante el segundo trimestre del año (2T21) registró un crecimiento de 1.5% a tasa trimestral (19.5% anual) con un comportamiento desigual entre sus componentes, detalla CIBAnco, en su análisis financiero del mes de agosto.
Indica, en su estudio denominado CIAnálisis, que el acumulado del primer trimestre del año, el rebote económico es de 7.4%. El sector terciario registró el mayor dinamismo con un crecimiento de 2.0% (16.9% a tasa anualizada) impulsado por el aumento en el consumo ligado a la mayor apertura de establecimientos, a un incremento en la movilidad, así como el crecimiento de las remesas.
Prevé que para los siguientes trimestres se anticipa una ralentización del consumo privado, a medida que el impulso por la reapertura comience a reducirse.
El crecimiento del consumo en 2T21 contrasta con el moderado dinamismo del sector industrial, que registró una variación de 0.3% trimestral, con un sector manufacturero afectado por rompimiento en las cadenas de valor en EUA, en particular en equipo de transporte por la escasez mundial de semiconductores (chips). Así, el sector manufacturero en México registró caídas consecutivas durante los tres meses del segundo trimestre.
Por otro parte, el crecimiento del PIB durante el segundo tercio del año refleja una caída de la actividad económica en junio (IGAE) por -0.9%, lo que apuntaría ya hacia una pérdida de dinamismo en la recuperación en la segunda mitad del año.
La buena noticia, indica la institución crediticia, es que la cifra oportuna de IGAE para julio parece haber regresado al terreno positivo, lo cual tendría que confirmarse en los siguientes meses.
La resiliencia de la pandemia por coronavirus sigue siendo importante problema para la economía mundial. Las preocupaciones radican en las posibles consecuencias que el resurgimiento de casos de COVID-19 puede tener sobre la recuperación económica.
El estudio realizado por la dirección de Análisis Económico y Bursátil precisa que en México, los problemas derivados de la tercera ola de COVID-19 por la variante Delta pueden pegarle de nueva cuenta a la actividad comercial y de servicios, al margen de que el gobierno federal decida no limitar la movilidad.
El comportamiento de las familias y consumidor, que nuevamente va a ser más cautelosa ante el crecimiento de los contagios, va a limitar el crecimiento del mercado interno.
Tampoco le ayuda al consumo privado, la lenta recuperación del empleo y los niveles actuales de inflación que terminan mermando el poder adquisitivo de las personas.
Sobre esto último, existe una fuerte discusión sobre si las recientes presiones inflacionarias son temporales o no. En el ínter, la expectativa es que la tasa anual de inflación cierre del 2021 en 5.90%, cerca del doble de lo registrado en diciembre de 2020.
Por su parte, si las manufacturas no despegan, el crecimiento del país estará mucho más limitado. El mercado interno sigue ampliándose, sin embargo, todo indica que lo hará a tasas más lentas. Para todo el 2021, la economía mexicana podría expandirse alrededor de 6.2%.