Ciudad de México, 12 de agosto, 2021.- La sobreoferta en el mercado de oficinas en México se presenta como un enorme reto para los desarrolladores que deben ser cautos en la toma de decisiones inmobiliarias y replantear mejores condiciones o adecuaciones en los edificios, pero no todo es negativo, como lo hemos visto en periodos similares en el pasado, es un gran momento y se abren oportunidades en el mediano plazo.
As lo señaló Juan Flores, director de la división de investigación de mercados de Newmark, quien destacó que la pandemia es una crisis más que ha vivido el mercado, que ha replanteado las estrategias y que ha hecho que algunas empresas hayan optado por dejar espacios o en algunos casos, subarrendar aquellas áreas que tenían destinadas a su crecimiento.
Con el incremento de un mayor número de metros cuadrados en el mercado, la sobreoferta se presenta como un gran reto para el mercado inmobiliario corporativo.
Agregó que la sobreoferta es una de las fases del ciclo inmobiliario donde crece rápidamente la disponibilidad por encima de lo que el mercado puede absorber con las consecuencias de una presión en los precios y la nueva construcción.
“Cuando existen largos periodos de estabilidad, el ciclo inmobiliario funciona de manera secuencial en fases como expansión, sobreoferta, recesión y recuperación, pero existen periodos, eventos físicos, económicos, políticos o sociales que afectan la secuencia lógica de los ciclos de mercado” dijo.
Agregó que en los años recientes la Ciudad de México ha vivido diversos fenómenos que han afectado el desarrollo de un ciclo inmobiliario natural, con consecuencias positivas y negativas.
Juan Flores recordó que de 2003 a 2005, como consecuencia del crecimiento económico y la consolidación del sector servicios, se generó un “boom” en la construcción de edificios de oficinas en diversas zonas de la Ciudad de México provocando una fuerte competencia entre desarrolladores por atraer a los nuevos clientes, lo que trajo como consecuencias reducción de precios y una recuperación lenta en los niveles de absorción.
Desde hace un año, por el confinamiento provocado por la pandemia y la adopción del teletrabajo (homeoffice), muchas empresas han optado por replantearse nuevos esquemas laborales provocando un rápido crecimiento en la tasa de disponibilidad.
De acuerdo con nuestros últimos análisis la disponibilidad creció en 300 mil metros (22%) desde el mes de enero y, en la actualidad, al cierre del primer semestre del año 2021, llegó a 22%, algo que no se veía desde el año 2003.
Las oportunidades
En la actualidad se habla de ofrecer condiciones flexibles para los arrendatarios, pero de acuerdo a períodos de sobreoferta anteriores, se trata de etapas extraordinarias donde se pueden encontrar espacios en diversas zonas de la ciudad con precios y condiciones muy favorables que invitan a contratar con condiciones de largo plazo, tal y como ocurre en algunos países.
Es indudable que el mercado está pasando por tiempos difíciles, pero como hemos observado en otras crisis, las ciudades y zonas con mejor calidad de vida e inmejorables condiciones urbanas nunca dejan de ser atractivas para usuarios e inversionistas, y hoy más que nunca.
“Desde mi perspectiva la recuperación será gradual, pero de manera inmediata en las zonas centrales, donde ya empezamos a ver movimiento e interés a pesar de que aún no termina la pandemia, posteriormente se dará en el resto de las áreas de la ciudad como hemos visto en crisis anteriores.
Un ejemplo reciente ocurrió durante el sismo de 2017 en la ciudad de México, cuando posterior al evento Polanco disminuyó de 14% a 9% y Reforma de 19% a 10% sus tasas de disponibilidad en tan sólo un año”, explicó Juan Flores.