Ciudad de México, 7 de octubre de 2020. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) consideró que retomar los niveles de actividad económica previos a la crisis tomará varios años ya que se enfrenta la peor crisis en 100 años y sus impactos sociales y productivos perdurarán a mediano plazo.
Al presentar el Estudio Económico 2020: Políticas Macroeconómicas activas para la recuperación y transformación económica y social, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, indicó que las condiciones actuales de pandemia, han causado grandes impactos en materia económica, productiva y social, causando secuelas mayores de las que se estimaban.
Las condiciones actuales provocaron en la región una caída del BIP del 9.1% en el primer trimestre del 2020. La CEPAL proyecta una caída mayor en América del sur de 9.4%, 8.4% para América Central y México, 7.9% para el Caribe, asociado a la caída histórica de Estados Unidos de 6.5% y Europa de 8.7%
Estimó que la recuperación de México podría alcanzarse hasta el 2025, de ahí la importancia de mantener políticas macroeconómicas activas y para una transformación estructural, haciendo necesaria una política fiscal en un marco de sostenibilidad centrado en fortalecer los ingresos públicos.
Para mantener una política fiscal expansiva se requiere un marco de sostenibilidad centrado en los ingresos: Subir recaudación tributaria eliminando la evasión y elusión tributaria que alcanzan el 6.1% del PIB y consolidar el impuesto a la renta a personas físicas y corporaciones.
Respecto a las limitaciones en los fideicomisos en México, comentó que el presidente López Obrador ofreció transparentar 200 fideicomisos durante su campaña, hoy ha aclarado que los recursos de esos fideicomisos no desaparecerán, se evaluará el desempeño de cada uno de ellos.
Actualmente en la Cámara de Diputados se discute una iniciativa que busca eliminar 109 fideicomisos que dejarían una suma de recursos de 68 mil 500 millones de dólares, 0.3% del PIB que se destinarían a atender la crisis del COVID-19
La Secretaría de Hacienda ha proyectado que la deuda neta del sector publico llegará a 53.6% del PIB en comparación de 45.5 en 2019 es un aumento de 8.1 puntos porcentuales. Se proyecta que el nivel de deuda se va a estabilizar y descender hasta llegar a 50.3%.
México cuenta con una línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional vigente por 61,400 millones de dólares aprobada en 2019 con vigencia de dos años.
Para México adquirir deuda o mantenerse con la política actual de ampliar ingresos con el combate a la evasión fiscal, genera recursos importantes para el desarrollo, tiene un efecto acumulativo para la cultura tributaria de los contribuyentes y cambia a una cultura de mayor igualdad.
La lucha contra la corrupción, el cuidado del gasto público el fortalecimiento de la capacidad de fiscalización de la autoridad tributaria, sienta bases contundentes para una fiscalidad mexicana. El uso de la deuda es un instrumento que México tiene disponible por su gran credibilidad, grado de inversión y niveles de riesgo muy atractivos para los inversionistas internacionales, concluyó.