Ciudad de México, 11 de agosto, 2022.- El entorno laboral no escapa a las mentiras y la deshonestidad en los equipos de trabajo se puede presentar a través de diferentes prácticas; desde un ‘robo hormiga’, falsificación de información, desvío de recursos e, incluso, en procesos de reclutamiento, donde los candidatos falsean datos o incurren en prácticas deshonestas al tener la entrevista laboral con tal de conseguir una oportunidad.
Datos de MIDOT, líder mundial en la evaluación de la integridad y ética laboral, revelan que 16% de los candidatos en Latinoamérica consideran que está bien mentir sobre su pasado en términos de trabajo, sin intención de hacer nada deshonesto en el nuevo espacio. La herramienta en la que más se miente es el currículum: ocho de 10 buscadores asegura haber ‘maquillado’ este documento, según enlistó en 2021 la Asociación Americana de Recursos Humanos.
“Actualmente en los espacios de trabajo existen diversas prácticas que pueden impactar a las instituciones, entre éstas se encuentra el robo hormiga, con mayor relevancia, así como el desvío y malversación de recursos. Otra de las más concurridas es la falsificación de datos o currículos durante las entrevistas laborales con la finalidad de conseguir una oportunidad, aunque no se esté preparado”, menciona Fernando Calderón, Managing Director MIDOT México.
Tras diversos análisis y seguimiento de información realizado por MIDOT, se desprende que, independiente a mentir en el CV, hay nuevas formas de engaño por parte de los candidatos, como la suplantación de identidad en las evaluaciones en línea.
La forma en que este acto deshonesto opera consiste en que el candidato solicite a otra persona realizar, parcial o totalmente, los exámenes cuyos resultados evaluarán las empresas para decir si elegir o no a la persona. Este es un ejemplo de algunas prácticas de deshonestidad laboral.
El costo de una mala contratación
En opinión de Fernando Calderón un desafío para las áreas de Recursos Humanos, o cualquier organización, es corroborar mediante evaluaciones específicas la integridad de la persona que será contratada, e incluso, repetir estas pruebas una vez que el profesional cuenta con cierta trayectoria en la empresa, pues en la actualidad “mentir es una conducta que se ha normalizado” por variadas razones. No cotejar genera un fuerte impacto económico y de tiempo para las firmas.
“A veces la organización asume erróneamente que no se necesita una verificación respecto a la integridad de la persona, sobre todo en niveles superiores. Es una realidad que entre mayor jerarquía se tenga en la empresa más daño puede causar un colaborador, esto es una ‘razón de peso’ para hacer una evaluación que permita identificar desde un posible comportamiento deshonesto, hasta la inteligencia emocional del candidato”, explica Calderón.
Ante este panorama, es importante que las empresas tomen medidas para detectar las mentiras más comunes de los candidatos. Fernando Calderon comparte las siguientes recomendaciones que permitirán identificar al mejor talento, limitar los riesgos de un perfil sobrecalificado y asegurar un alto nivel de confiabilidad:
Hacer una medición especializada, lo que permitirá tener un panorama del perfil que está aplicando a la vacante, una visión que ayudará a detectar falsedades, determinar si hay algún riesgo y considerar la estrategia a diseñar para lograr potenciar las habilidades del empleado.
Una vez contratado, se debe impulsar nuevas evaluaciones, la confianza es el pilar de cualquier organización, si el colaborador percibe que hay confianza en él/ella para tomar decisiones, considerará que posee un estatus mayor dentro de la empresa, lo que impulsará su empoderamiento.
Tener expectativas realistas, cuando un nuevo colaborador entra a una organización y se da cuenta de que las promesas que le hicieron no fueron ciertas, se siente engañado y por consiguiente defraudado, lo cual eleva las posibilidades de que abandone el empleo.
Aprovechar habilidades adicionales, si la empresa se esfuerza en identificar las cualidades “valiosas” y llevar a cabo planes para integrarlas en su trabajo, ambas partes saldrán beneficiadas.
Ciudad de México, 13 de abril de 2026.- En México, emprender ya no se trata solo de vender en línea. La verdadera diferencia hoy está en quién logra construir una empresa que crezca de forma sostenida. Más allá de simplemente “vender en línea”, la clave para el éxito a largo plazo radica en la construcción de una marca robusta, una operación eficiente y una estrategia centrada en el cliente, apoyada por plataformas especializadas.
En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, que se conmemora el 16 de abril, Tiendanube, plataforma líder en la creación de tiendas en línea en Latinoamérica, destaca la transformación clave en el ecosistema emprendedor, el paso de operar un negocio a dirigir una empresa escalable. Según Statista, el ecommerce en la región podría concentrar 27% de los ingresos digitales al cierre de este año, colocando al país entre los seis mercados de mayor crecimiento a nivel global.
De acuerdo con datos del estudio NubeCommerce 2026, revelaron que el 95.3% de las tiendas en línea en México son operadas directamente por sus fundadores, mientras que el 51% de las marcas ya fabrica sus propios productos. Este último dato refleja un cambio estructural, los emprendedores están dejando de ser intermediarios para convertirse en creadores de valor.
A esto se suma un crecimiento mensual promedio del 33.5% en facturación para marcas consolidadas, especialmente en categorías como moda, salud y belleza, y joyería, donde la autenticidad y la identidad de marca se han vuelto factores clave frente a la competencia de grandes marketplaces. Este aumento refleja la madurez del ecommerce en México, donde los emprendedores no solo buscan vender, sino construir negocios sostenibles.
El cambio de mentalidad: de vender a dirigir
Más allá del crecimiento, el verdadero reto está en la operación, 75.5% de los emprendedores identifica la adquisición de clientes como su principal desafío, mientras que el 33.3% señala la falta de tiempo para gestionar todas las áreas del negocio. Este punto marca una línea crítica, cuando el fundador opera todas las funciones, el negocio deja de crecer.
“El éxito depende de la capacidad de las marcas para ser ubicuas y estar exactamente donde el cliente decide interactuar. La verdadera ventaja competitiva radica en contar con un ecosistema de herramientas integradas”, señaló Juan Martín Vignart, country manager de Tiendasnube México.
Una de las tendencias más relevantes es la transición hacia canales de venta directa; cada vez más marcas priorizan sus propias tiendas en línea para tener control sobre su operación, sus márgenes y, sobre todo, la relación con sus clientes.
Este fenómeno, conocido como descentralización estratégica, está redefiniendo el emprendimiento digital en México. Las empresas que logran consolidar un canal propio no solo venden más, sino que construyen activos a largo plazo.
“La tecnología bien integrada es precisamente lo que permite ese salto. No se trata de herramientas aisladas, sino de un ecosistema donde cada proceso, desde el cobro hasta la comunicación con el cliente, opere de forma coordinada y escalable”, agregó Vignart.
Tres emprendedores mexicanos destacados
Algunos emprendedores que están demostrando que escalar es una cuestión de estrategia, no de tamaño, y que hoy están conquistando el mercado local y global son México Is The Shit, Alexia Ulibarri y Fábrica de Punto.
El ecosistema emprendedor mexicano está entrando en una nueva etapa donde el reto ya no es abrir una tienda en línea, sino evolucionar hacia un modelo donde se tenga independencia, control y omnicanalidad. De esta forma, los creadores del negocio se centran en lo más importante: la estrategia de crecimiento.
Ciudad de México, 8 de abril de 2026.- La industria de cuidado personal y del hogar en México, representada por la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (CANIPEC), cerró el año 2025 como un motor clave de la economía nacional al alcanzar un valor preliminar superior a los 470 mil millones de pesos. Con estos resultados, el sector no solo mantiene su liderazgo como el principal exportador en Latinoamérica, sino que también conserva el lugar número 12 a nivel global
En cuanto a cifras de comercio exterior, el sector demostró una gran fortaleza en la balanza comercial durante el último año:
Logró exportaciones por 3,100 millones de dólares (MDD) frente a importaciones de 2,900 MDD, lo que generó un superávit de $266 MDD en productos de cuidado personal y exportaciones por 845 MDD e importaciones por 320 MDD, consolidando un saldo positivo de 526 MDD en productos de cuidado del hogar.
Rosa María Sánchez Maldonado, directora general de CANIPEC, señaló que el sector ha demostrado su capacidad de sostener el crecimiento y generar valor económico y social incluso en escenarios de alta volatilidad.
Hacia el 2026, el avance de la industria estará marcado por factores comerciales, legislativos y tecnológicos:
Negociaciones comerciales: El T-MEC actúa como un catalizador que obliga a las empresas a replantear sus cadenas de producción y abastecimiento. Hoy en día, más del 80% del comercio de esta industria con Estados Unidos mantiene preferencias arancelarias.
Nuevas regulaciones: La entrada en vigor de la Ley de Economía Circular el 20 de enero de 2026 impulsa a las empresas a reducir residuos y maximizar el reciclaje. La CANIPEC ya promueve el consumo responsable a través de la iniciativa sectorial GEECI.
Inteligencia Artificial: La IA está redefiniendo la relación con el consumidor, permitiendo el desarrollo de productos personalizados y creando experiencias más fluidas.
Hábitos del consumidor: El comprador mexicano es hoy más racional y selectivo. El 84% se preocupa por los ingredientes de sus productos, mientras que el 79% busca artículos personalizados que reflejen su individualidad.
“Estamos frente a un consumidor mucho más informado y exigente, que está redefiniendo las reglas del mercado. Para la industria, esto implica acelerar la innovación, fortalecer las cadenas de valor y asegurar que cada producto responda […] a una expectativa integral de bienestar, sostenibilidad y confianza”, concluyó Carlos Berzunza, presidente ejecutivo de la Cámara.
Ciudad de México, 8 de abril 2026.- La combinación de las reformas laborales, la presión en costos y los cambios en los modelos de trabajo está empujando al mercado laboral mexicano hacia un punto de inflexión en el segundo semestre de 2026, con implicaciones directas en la rentabilidad empresarial y la competitividad del país.
De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social México avanza hacia una transformación estructural del empleo, que incluye la posible reducción de la jornada laboral a 40 horas, nuevas regulaciones en bienestar y un impulso mayor a los esquemas flexibles de trabajo.
El ajuste se da en un contexto de desaceleración del empleo formal; en 2025 se generaron cerca de 278 mil nuevos puestos, cifra por debajo de lo esperado, lo que apunta a una transición hacia modelos laborales más eficientes, aunque no necesariamente más expansivos. Para las empresas, este entorno implica retos relevantes, la reducción de la jornada laboral, en conjunto con el aumento sostenido del salario mínimo y mayores obligaciones regulatorias, podría presionar los márgenes operativos, sobre todo en sectores intensivos en mano de obra.
“El mercado laboral está dejando de medirse en horas trabajadas para comenzar a medirse en productividad real”, explica Julián Dolores, director general del grupo CICADEHP.
Sectores bajo mayor presión
El impacto será diferenciado por industria: la manufactura: enfrentará ajustes en costos y eficiencia operativa ante menores jornadas; el retail y servicios: deberán absorber cambios regulatorios con estructuras laborales altamente dinámicas; la tecnología: capitaliza esquemas flexibles y continuará atrayendo talento especializado, mientras que la salud y educación: verán mayor demanda en un entorno de cambios estructurales del empleo.
En la actualidad, México cuenta con más de 9.5 millones de profesionistas ocupados, lo que incrementa la presión para generar empleos de mayor valor agregado en lugar de volumen.
Más que una expansión del empleo, México atraviesa una reconfiguración del mercado laboral, de forma que, la eficiencia, la digitalización y el bienestar del talento serán claves para la competitividad. En este contexto, factores como la inflación, el nearshoring y la demanda de talento especializado aceleran la transición y obligan a las empresas a replantear sus estrategias de contratación y retención.
Frente a este panorama, Julián Dolores señaló que el mercado laboral en México entra en una nueva etapa, donde las empresas que comprendan que la productividad no depende del tiempo, sino de la eficiencia y el bienestar del talento, serán las que lideren esta transformación. Asimismo, añadió que el verdadero desafío para el próximo semestre no es sólo adaptarse a la regulación, sino convertir estos cambios en una ventaja competitiva real.
Para Grupo CICADEHP, la segunda mitad de 2026 será determinante para medir la capacidad de adaptación del sector privado ante un entorno con mayor regulación, menos horas laborales y el aumento en la presión de costos, que redefinirán las reglas del mercado.