Opinión
Entre mujeres
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Ricardo MedranoCuando el sacerdote dijo: “Lo que Dios unió que no lo separe el hombre”, seguramente los que estaban uniéndose no lo tenían muy claro. Tencha y Federico fueron los padrinos. El resto de los convidados participó de acuerdo con sus posibilidades: unos aportaron cajas de refresco o cartones de cerveza; otros facilitaron el vehículo que transportó a la feliz pareja para que llegara puntual a la parroquia. Felicitas apadrinó los anillos, y Macaria y Justiniano colocaron el lazo que simbolizaba la unión indisoluble.
Los primeros días fueron de plena melcocha. Fueron advertidos del noviciado, pero los malos augurios no caben cuando el amor es verdadero. Doloritas y Ascencio lo sabían, o creían saberlo. El caso es que, pasados los primeros meses de vivir en casa ajena, los otrora tórtolos despedían un tufo a podrido: el muerto y el arrimado a los tres días hieden. Silvina, la madre del muchacho, les pidió amablemente que ahuecaran el ala:
—Los casados casa quieren, mijo. Y yo con tu mujer no me puedo entender, ya me tiene hasta la coronilla, mejor búscale dónde puedan ustedes hacer vida porque, en definitiva, no aguanto sus humores ni ella los míos. Así que, yo en mi casa y ustedes en la suya y todos felices.
Para Chencho, aquellas palabras de la autora de sus días sonaban tan fuerte como una bofetada con la mano mojada. La mujer que le dio la vida ahora se transformaba en una arpía sin corazón que arrojaba al ruedo a su único hijo, sin capote ni espada y con un toro embravecido capaz de doblegar al más pintado.
Pero no hay problema —quiso convencerse—, y el fin de semana siguiente recorrieron todas las vecindades y casas de la colonia, y colonias circunvecinas para conseguir una vivienda en renta que se ajustara a su presupuesto. Su empleo como machetero en una casa de materiales apenas le daba para sufragar los gastos de alimentación. Enfermarse era un lujo que ni él ni Doloritas podían consentirse. Aunque frecuentemente enfermaban del estómago, los tés de hierbas amargas, con carbonato y jugo de limón hacían lo suyo, cauterizándoles el intestino cuando este aflojaba de más.
Así llegaron a ser inquilinos en la calle doce. Acordaron con la casera que le pagarían de inmediato el primer mes de renta y el depósito se lo irían abonando cada quince días, durante dos meses, sin que ello implicara el retraso del siguiente pago.
Pusieron cortinas con un cordel de trompo, lisas, de color amarillo, en la única ventana del cuarto donde se acomodaron para que la cocina, la sala y la recámara no se empalmaran. Todos los muebles eran viejos. Silvina se los proveyó como una consideración para su vástago, aunque muchos de los utensilios ya habían pasado sus mejores momentos: sillas cojas o mal reparadas de madera, colchas y cobijas agujereadas, ollas desportilladas… A nada pusieron objeción. Todo serviría para salir del paso. Total, ya después, con un poquito de suerte y la bendición de Dios podrían hacerse de lo necesario para la casa y, por qué no, de una casa propia para que los chilpayates pudieran correr gustosos por el patio y hacer travesuras sin que nadie los silencie.
Doloritas y Ascencio procuraban dar la menor de las molestias a la casera, no perdían oportunidad de granjeársela: le regalaban una naranja o un par de plátanos, cuando los domingos salían al tianguis a comer huesos de puerco —ese era su paseo semanal, la oportunidad de sentir que los esfuerzos de la semana habían valido la pena.
Pero el noviciado no perdona, la propia casera se los dijo:
—Pídanle a Dios que cuando les pase, ustedes sepan cómo sobrellevarlo, porque no todos lo superan. Conozco a muchos que a las primeras se rinden. Es más, hasta por cigarros salen y nunca vuelven —dijo la mujer, entendida en esos menesteres y con la sabiduría que le daba la experiencia de vida con tres diferentes cónyuges.
Pese a todo, Doloritas era medianamente feliz. Sus padres radicaban en un pueblo olvidado de la sierra, ella sabía que ellos existían y ellos… tal vez la recordaban —la muchacha tenía nueve hermanos—. Ella había concluido la educación primaria y, por lo menos, se instruía con El libro semanal; por eso estaba pendiente del número siguiente, era un túnel del tiempo y el espacio cuando Chencho salía a trabajar. De muy pequeña fue empleada doméstica en una casa de la Balbuena. Después de unos años, el patrón, hombre de edad, enfermó gravemente y murió. Los hijos del difunto le ofrecieron llevarla a trabajar con ellos a los Estados Unidos, pero ella se rehusó. “Qué voy a hacer tan lejos. De seguro me mata la tristeza. Qué voy a hacer con chicas chichis y tanto lodo” —justificó su decisión y recordó ese dicho de su madre, el cual nunca supo lo que significaba, pero bien que aclaraba que hay cosas que deben hacerse sin pensar y otras no, o tal vez significaba que no era el momento para tomar cierta decisión. En fin.
Una tarde, Doloritas sintió que el mundo se movía bajo sus pies; el olor de la sopa de fideos hirviendo sobre la estufa le causó un asco repentino que la obligó a correr rápidamente al cuarto de baño compartido, que para su fortuna estaba desocupado. Se hincó frente al escusado y con una mano sujetó su cabello azabache para evitar mancharlo. Arcadas convulsas le causaron dolor en las costillas. La baba escurría desde su boca como un hilo espeso y continuo. Entonces, alguien tocó a la puerta discretamente y preguntó si saldría pronto porque tenía urgencia de usar el servicio. Se puso en pie y con un poco de agua del lavamanos refrescó sus labios y se humedeció la nuca y la frente.
Cuando Ascencio llegó del trabajo, lo primero que notó fue la palidez de Doloritas y sus ojeras gigantes:
—¿Te sientes mal? —preguntó mezclando inocencia y formalismo.
—Yo creo que me hicieron daño los huesitos de puerco —respondió ella desde la cama donde yacía recostada con las manos sobre el pecho, a la manera en que se acostumbra a colocar los difuntos dentro de los ataúdes.
Ascencio intuyó que no eran los huesos de puerco los causantes de los malestares de su mujer. ¡No la friegues! —dijo el hombre, mientras intentaba quitarse el pantalón de trabajo. Se puso en pie, en calzoncillos, y se sirvió un poco de agua. Estaba seguro de que por ese mal a Doloritas le crecería el vientre, debería usar ropa cada día más holgada y, transcurridos nueve meses, aquella molestia consumiría pañales, alimento especial y lloraría todas las noches como un bendito robándoles el sueño.
Y dicho y hecho. Cuando el plazo de la siguiente regla se cumplió y nomás Andrés no se apareció, Doloritas y Chenco comprobaron felizmente que serían papás, lo que significaba que Ascencio debería redoblar escuerzos en la casa de materiales; tal vez: cargar más bultos de cemento, acarrear más arena y grava o…
—No, la verdad no me veo chambeando más duro, pero ganando lo mismo. De perico – perro no voy a pasar. Y para la miseria que me pagan. No, no me van a aumentar el sueldo, si el patrón nomás está esperando un error para correrme, que dizque porque no le conviene que haga antigüedad. Mugre viejo, si ni seguro social me da. ¿Te acuerdas cuando me derrengué una pata por cargar mal un bulto? Ándale, me mandó al centro de salud y bien que me dijo lo que yo tenía que decirle a los doctores de la clínica: que andaba yo haciendo faena en mi casa y que ahí me había descuajaringado. Lo bueno que no fue un asunto de mucho cuidado, pero bien que me hizo que fuera, cojo y todo, a trabajar.
El hombre seguía dándole vueltas al asunto de Doloritas. Él sabía que tarde o temprano iba a pasar. Nunca fueron buenos para eso de calcular las lunas y las ovulaciones y las hilachas. “Pero ¿ahorita, Señor? Nomás espérame tantito a que me aliviane. O dame un mejor trabajo y yo te respondo. Sabes que soy cumplidor. Pero un hijo. No, no, no —todas las palabras salían de su boca y Doloritas nomás lo miraba tendida sobre la cama, como una colcha más, como un adorno. Y pensaba: “Si no me lo hice yo sola. Este creía que nomás era pura diversión, pero no: primero los placeres y luego los deberes, bien decía mi tía Mati —esto no lo decía Doloritas, pero lo pensaba y le calaba fuerte que Chencho pretendiera hacerse el occiso, porque toda la pinta tenía ese teatro de sujetarse la cabeza y moverla de arriba abajo y maldecir y luego hablar con Dios y después… Se estaba haciendo guaje con el paquete—. ¿Pues no que lo que une Dios…? Pues sí, pero este ya no la quiere pelona sino hasta con trenzas. Casi le pide a Dios que lo dado también sea arrempujado. Cuánto daño le hizo Silvina a Chencho: lo tuvo todo el tiempo bajo las enaguas y le impidió convertirse en un hombre —pensó la muchacha—. El tipo que estaba lloriqueando, sentado sobre una silla vieja que su propia madre le había regalado, casi como limosna, parecía, de igual forma, un limosnero compungido que espera solo estirar la mano para coger el fruto del árbol.
—Pobre de ti, muchacha. Sí que la tienes difícil. Este nació para maceta y no pasará del corredor. Ve nomás: no conforme con tenerte sin tragar y con la barriga llena, pero con un escuincle, ahora resulta que lleva dos días sin venir a su casa. No me lo tomes como un mal consejo, pero deberías mejor irte para el rancho con tus papás; él, seguramente, bien que va a comer a casa de su mamá y, mientras, friégate tú —aconsejaba la casera a la joven y le compartía el alimento—. Me recuerdas mucho a mí. Ay, si yo te contara… Nomás con decirte que mi marido, porque estábamos bien casados, igual que ustedes, me hizo muchas triquiñuelas, y yo, tonta, lo quería mucho, lo idolatraba, y él abusaba. Pero así es el perro: mañoso, aunque le quemen el hocico. Y no es por hacerte sufrir ni desearte mal, pero nomás espérate, ojalá que no te salga conque ya tiene otra vieja, porque hasta te puede matar del puro coraje. Tú estate preparada para todo. Total, hombres van y vienen. Y mujeres con un chamaco, como tú, hay muchas; no serías la primera ni la última que se hace cargo sola del paquete y lo saca adelante. Mientras pueda ayudarte, voy a echarte la mano. Digo, hasta donde se pueda, pero tú sabes que vivo de rentar mis cuartos, no te confíes y machetéale, toma una decisión antes de que sea tiempo de parir y te agarren las prisas con los calzones abajo, otra vez —Ambas rieron estrepitosamente. La vieja sonaba empática, conocedora, maternal. Reconfortaba a la joven. El vientre le había crecido, también el deseo de tomar decisiones.
Asesorada por la casera, Doloritas vendió elotes en el zaguán de la vecindad, después, el negocio creció y se diversificó para convertirse en un puesto formal de garnachas y pozole de cabeza de puerco. Así pasaron los meses. Ascencio no se apareció ni por equivocación por la vecindad. El negocio de la muchacha le permitió pagar la renta, hacerse de la ropa del bebé y formar un guardadito para los imprevistos del parto.
Una noche, luego de recoger los utensilios de la vendimia y lavar las ollas, Doloritas sintió que la fuente se le rompía, abrió las piernas con cierta vergüenza y miró un hilo líquido que le recorría las piernas y se encaminaba hacia la coladera del patio.
—Anda muchacha. Que ya es hora. Ahorita paramos un taxi en la esquina o que nos lleve uno de los vecinos al hospital. ¡Que te dé gusto, vas a ser mamá! —revoloteaba la vieja mientras mandaba a Trosmo su nieto, un chiquillo de cabellos rizados, a tocar a los vecinos para preguntarles quién podría llevar en su carro a Doloritas a parir al hospital. Por fortuna, el primer vecino a quien se tocó la puerta se ofreció gustoso a conducir a la futura madre al nosocomio.
La casera estuvo al pendiente de Doloritas la noche que duró su internamiento. Al día siguiente, abordaron un taxi a la salida del hospital. La joven llevaba a un pequeño entre sus brazos —un hombre —dijo la vieja cuando se enteró— estos sólo sirven para echar el chisguete como los perros y se van. Sea por Dios. De ti depende que lo traigas con el lazo cortito, que sea un hombre desde chiquito, no como ya sabes quién.
Ambas mujeres apretaron los labios conteniendo la risa. Por un tiempo, Doloritas continuó con éxito su negocio de garnachas, hasta que ahí mismo conoció al hombre con quien formó una nueva familia. La vieja le dijo: “Gallo que quiere a la gallina, la quiere con todo y pollitos, aunque no sean de él. Que no se te olvide, muchacha”. Y el gallo se hizo cargo de la gallina y del pollo, y se dio el lujo de hacer más numerosa la granja. Por lo menos hasta ahí se enteró la casera por una serie de cartas que Doloritas le enviaba regularmente, durante varios años, desde Austin, Texas, adonde la muchacha fue a radicar con su familia.
Los años pasaron, la casera se hizo vieja y enfermó. Poco duró su agonía; ella decía que “el que obra mal se le pudre el cutis”, tal vez por eso Dios le permitió una muerte piadosa, sin mayor sufrimiento que el debido, porque siempre quiso obrar bien con los demás. El día de su velorio, metida en una caja de madera y con las manos entrelazadas sobre el pecho, a la manera en que se acostumbra a colocar los difuntos dentro de los ataúdes, la casera recibió el último adiós de los suyos, de sus vecinos y de una mujer que vino con su familia desde Austin, Texas, para despedir con agradecimiento a quien fuese su consejera.
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Opinión
Fuera de Balance / Inversión privada, motor que no debe detenerse
Publicado
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30/03/2026Por
Arzate Noticias
Por Ángel Pérez Sánchez
La inversión privada se mantiene como el pilar más sólido para garantizar la estabilidad y el crecimiento de México. Más allá de los indicadores macroeconómicos, es el flujo de capitales, nacionales y extranjeros, lo que traduce las proyecciones en empleos reales, infraestructura y competitividad. Cuando una empresa destina sus recursos económicos en territorio mexicano, no solo apuesta por un mercado consumidor, sino por la capacidad técnica de su gente y la posición estratégica del país en las cadenas de valor globales.
Esta semana, tres anuncios de sectores tan diversos como el de consumo masivo, la belleza y la manufactura pesada, confirman que, pese a los retos, la brújula de los negocios sigue apuntando hacia la consolidación en suelo azteca.
Nestlé apuesta en el Edoméx
La firma suiza Nestlé destinará una inversión de 455 millones de dólares. Lo interesante de este movimiento es su dualidad: 275 millones se destinan a modernizar sus cinco plantas ya existentes (desde el alimento para mascotas en Cuautitlán hasta los snacks saludables en Tultitlán), mientras que 180 millones dan vida a un nuevo Centro de Distribución (CEDIS) en Zumpango.
Con una capacidad de 90 mil posiciones de pallets, este CEDIS no es solo un almacén; es una declaración de eficiencia. Según Fausto Costa, presidente ejecutivo de la compañía, la hoja de ruta incluye automatización y mejoras en eficiencia hídrica y energética. Para una entidad que alberga a casi 3,000 colaboradores directos de la firma, esta inyección de capital asegura que la manufactura mexiquense siga siendo el corazón operativo de Nestlé en la región.
Natura y la conquista del “retail”
Por otra parte, en el sector de venta directa, Natura está rompiendo el molde tradicional. La compañía anunció la apertura de 10 nuevas tiendas y 10 franquicias para este 2026, buscando alcanzar 34 puntos de venta físicos. El objetivo es claro: capitalizar un mercado de belleza que en México supera los 14,000 millones de dólares anuales.
Francisco Demesa, director general de Natura y Avon, ha sido enfático: México es el mercado de habla hispana con mejores oportunidades en Latinoamérica. El giro hacia las franquicias es estratégico, pues permite fomentar el emprendimiento local manteniendo los estándares de una marca global. Es, en esencia, la evolución de la venta por catálogo hacia una experiencia omnicanal donde el consumidor decide dónde y cómo interactuar con la marca.
Die Casting: El silencio estratégico de la manufactura
El sector industrial se prepara para una cita clave en el Bajío. Los próximos 15 y 16 de abril, la Die Casting Expo México 2026 aterrizará en el Centro de Congresos de Querétaro. La fundición a presión es, quizás, uno de los héroes anónimos de nuestra economía; sin ella, las industrias automotriz y aeroespacial simplemente se detendrían.
México se ha consolidado como un centro de manufactura avanzada, y la región del Bajío —Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí y Aguascalientes— es el epicentro de este ecosistema. El evento no solo será una vitrina de maquinaria y aleaciones, sino un termómetro para medir cómo la automatización y la ingeniería de precisión están respondiendo a la creciente demanda de componentes especializados en Norteamérica.
En el balance final…
Desde el café que consumimos hasta las piezas de alta precisión de un motor, la inversión privada está presente. Que estas empresas sigan expandiendo sus líneas de producción y abriendo puntos de venta es la mejor señal de que México, con su infraestructura y talento, sigue siendo un destino indispensable para el capital global.
Opinión
Precios en Mercado de Potencia marcan futuro del MEM
Publicado
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19/03/2026Por
Arzate Noticias
Por Emiliano Sánchez*
El Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), como cualquier otro, se mueve al ritmo de la oferta y la demanda. En el sector energético, más allá de una simple ley de mercado, las fluctuaciones de los precios reflejan las condiciones de todo el sistema eléctrico.
A partir del 2023, los precios en el Mercado para el Balance de Potencia (MBP), que forma parte del MEM, captaron la atención del sector y las empresas debido a su aumento exponencial. En términos sencillos, la potencia puede entenderse como la disponibilidad de capacidad firme para atender la máxima demanda de electricidad que requieren los usuarios para cubrir sus necesidades.
Los costos de la Potencia para un año se calculan por el nivel de oferta y demanda durante las 100 horas críticas del año anterior. Durante la pandemia, los precios se mantuvieron por debajo de 1 millón de pesos (mdp) por MW/año. En 2022, bajo el cálculo de 2021, aún se mantenía un rezago, con precios que incluso llegaron a cero. Posteriormente, hubo incrementos: de 0 a 3 mdp y luego a 4.6 mdp. En febrero de 2025, con la operación de 2024, el precio por MW alcanzó un récord histórico con 4.9 MDP/MW-año.
En 2025, cuatro factores propiciaron un panorama más equilibrado: mayor generación hidroeléctrica, ausencia de salidas a mantenimiento en verano, mejor planeación del sistema y una mayor disponibilidad de generación de energía. Esto permitió que las condiciones fueran más favorables, con un precio neto de 4.3 MDP/ MW. De hecho, en 2025, las horas críticas se concentraron principalmente entre abril y junio, periodo en el cual la disponibilidad de generación fue mayor, logrando un factor de cruce de oferta y demanda de 1.37 (menor al factor de 2.00 de 2024)
Tecnología y planeación
En este 2026, bajo el cálculo de 2025, el Mercado para el Balance de Potencia (MBP) inició un nuevo ciclo tras la revisión de la Tecnología de Generación de Referencia (TGR) realizada en 2025, proceso que ocurre cada tres años, la cual sirve como base para calcular el precio de la potencia.
Si bien la actualización de los parámetros asociados a la TGR es favorable para reflejar la situación actual del sistema eléctrico y los costos actuales de las Centrales de Generación, así como para dar visibilidad a las empresas que ya operan en el MEM, en esta nueva etapa el verdadero ahorro no solo dependerá de un mercado más ordenado, sino de la integración estratégica de tecnologías “detrás del medidor”.
Al sumar soluciones de almacenamiento en baterías (BESS) para la gestión de picos de demanda y el traslado de consumo de horarios en dónde la red está más saturada a horarios con menor estrés, las organizaciones no solo estarían comprando energía más barata, también blindarían su operación contra futuras fluctuaciones en los precios del MBP.
El futuro que marca la regulación
La industria energética en México está en plena evolución. Los cambios regulatorios recientes, como la publicación de la Ley del Sector Eléctrico (LSE) y la incorporación de las Disposiciones Administrativas de Carácter General (DACG) para el autoconsumo, están sentando las bases para una mayor claridad y flexibilidad en la integración de soluciones energéticas.
El futuro del MEM y del Mercado de Potencia parece estar tomando un giro positivo. Aunque persisten varios retos, la planeación estratégica es una oportunidad para las empresas que deseen fortalecer su posición en el mercado a través de la implementación de soluciones integrales de energía.
*El autor es Director de Suministro Calificado de Energía Real.
Por: Jaime Álvarez, CFA y vicepresidente de Inversiones en Skandia
El mercado internacional del petróleo ha experimentado un incremento repentino en sus precios durante 2026 debido a una serie de tensiones geopolíticas que impactan directamente la oferta mundial de crudo.
El detonante principal ha sido la escalada del conflicto en Medio Oriente, particularmente los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos, que han generado ataques a buques petroleros y retrasos en las rutas marítimas de transporte energético. Esta situación ha provocado preocupación sobre la seguridad del suministro global, especialmente en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del planeta.
Debido a estas tensiones, cientos de petroleros han quedado detenidos o han tenido que cambiar de ruta, lo que ha reducido temporalmente la disponibilidad de crudo en el mercado internacional y ha presionado los precios al alza.
El salto en los precios: del equilibrio a la tensión del mercado
Ante este tema importante, unos puntos relevantes que observa Jaime Álvarez, vicepresidente de inversiones de Skandia LatAm, es que antes de estos acontecimientos, el precio del barril de petróleo Brent, que es una referencia para gran parte del comercio mundial:
- Se encontraba alrededor de $72.9 dólares por barril
- Tras el conflicto en Medio Oriente y las interrupciones en el transporte marítimo, el precio del barril ha aumentado hasta aproximadamente $100 dólares
- En términos más amplios, durante el último mes el precio del petróleo Brent ha aumentado cerca del 50%, reflejando la sensibilidad del mercado energético ante eventos políticos o militares que afecten el suministro, observa Álvarez.
Este aumento ocurre porque el petróleo es un recurso estratégico cuya oferta depende en gran medida de la estabilidad política de las regiones productoras. Cuando existe riesgo de interrupción en la producción o transporte, los mercados reaccionan anticipando escasez futura. En el caso actual, la reducción de producción en algunos países exportadores y los ataques a infraestructuras energéticas han reducido la oferta disponible.
Además, algunos analistas estiman que, si la crisis se prolonga, podrían perderse temporalmente hasta 3.3 millones de barriles diarios de suministro mundial, lo que intensificaría aún más el aumento de precios.
El Estrecho de Ormuz parece ser el cuello de botella
Una razón adicional por la cual este conflicto tiene un impacto tan fuerte en los precios del petróleo es la importancia de las rutas marítimas por donde se transporta el crudo. La más importante de ellas es el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán. Por este estrecho circulan aproximadamente entre 17 y 20 millones de barriles de petróleo cada día, lo que representa cerca del 20% del consumo mundial de petróleo.
Esto significa que uno de cada cinco barriles que se consumen en el mundo pasa por esta ruta marítima. Si se calcula el valor económico de ese volumen con un precio aproximado de $80 dólares por barril, el comercio diario que atraviesa este punto supera los $1,600 millones de dólares. Debido a esta enorme cantidad de energía transportada, cualquier amenaza o bloqueo en esta zona provoca de inmediato un aumento en los precios internacionales del crudo.
El petróleo que atraviesa estas rutas tiene como principales destinos los países asiáticos, especialmente China, India, Japón y Corea del Sur, que dependen fuertemente de las importaciones de energía para sostener su crecimiento económico. Se estima que alrededor del 38% del petróleo que pasa por el Estrecho de Ormuz se dirige hacia China, lo que demuestra la relevancia estratégica de esta ruta para la economía global.
El aumento del precio internacional del petróleo también se ve reflejado sobre el costo de las gasolinas en muchos países, incluido México. Aunque México produce petróleo, importa grandes cantidades de gasolina y diésel, principalmente desde Estados Unidos, debido a la limitada capacidad de refinación nacional. En otros países ya se han observado incrementos importantes en los combustibles, con aumentos cercanos al 6% al 9% en el precio por litro en algunas regiones tras el reciente aumento del petróleo.
En el caso de México, el gobierno federal ha aplicado diversas medidas para evitar que el aumento internacional del petróleo se traslade completamente al consumidor. Entre estas medidas se encuentran los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que permiten reducir temporalmente los impuestos aplicados a las gasolinas cuando los precios internacionales aumentan.
De esta manera, el gobierno absorbe parte del incremento para evitar un impacto directo en la población. Sin embargo, estas políticas tienen un costo para las finanzas públicas, ya que reducen los ingresos fiscales que normalmente se obtendrían por la venta de combustibles.
El aumento del precio del petróleo puede tener efectos mixtos sobre el gasto público mexicano. Por un lado, cuando el precio internacional del crudo sube, México obtiene mayores ingresos por exportaciones petroleras, lo que beneficia al presupuesto federal. Por otro lado, si el gobierno mantiene subsidios o estímulos fiscales para evitar aumentos en las gasolinas, estos ingresos adicionales pueden reducirse considerablemente. En consecuencia, el impacto final depende del equilibrio entre mayores ingresos petroleros y el costo de las medidas para contener el precio de los combustibles.
Lo que viene: escenarios para el mercado petrolero
Las perspectivas para los próximos meses, de acuerdo con diversos analistas, señalan que el precio del petróleo podría mantenerse en niveles cercanos a los 80 dólares por barril si las tensiones geopolíticas continúan, aunque en escenarios más extremos podría incluso acercarse a los 100 dólares por barril en caso de que se produzcan interrupciones mayores en el suministro global.
Este panorama refleja la estrecha relación entre la política internacional y los mercados energéticos, donde eventos militares o diplomáticos pueden modificar en cuestión de días el precio de uno de los recursos más importantes para la economía mundial.
El incremento del precio del barril en pocos días refleja la sensibilidad del mercado energético ante cualquier amenaza al suministro global. Este fenómeno tiene implicaciones directas para la economía mundial, el precio de los combustibles y las políticas energéticas de los gobiernos, incluido el de México, que deberá equilibrar los ingresos petroleros con las medidas necesarias para evitar un aumento excesivo en el precio de las gasolinas.
