Ciudad de México, 10 de julio de 2026. El principal riesgo para la economía de América del Norte no es una ruptura del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sino un escenario de incertidumbre prolongada que retrase inversiones, encarezca el capital y reduzca el dinamismo de nuevos proyectos productivos, afirmó David O’Donnell, presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados, A.C. (AMPIP).
El dirigente explicó que, ante la revisión anual del acuerdo comercial, los parques industriales privados en México no pueden influir en las decisiones políticas de Washington ni sustituir el papel del Gobierno de México en la conducción de la relación bilateral. Sin embargo, señaló que el sector sí tiene la responsabilidad de fortalecer la competitividad del país, impulsar la inversión productiva y reducir, en la medida de lo posible, los efectos de la incertidumbre.
De acuerdo con un análisis realizado por AMPIP, un entorno de incertidumbre prolongada provoca que las empresas retrasen decisiones de inversión, pospongan expansiones y actúen con mayor cautela al evaluar nuevos proyectos. En el caso de los parques industriales, esto se traduce en procesos más largos para concretar operaciones, mayor presión sobre el desarrollo de nuevas etapas y una sensibilidad creciente de los inversionistas ante cualquier señal de inestabilidad.
No obstante, O’Donnell subrayó que los fundamentos de la integración económica regional permanecen sólidos. “América del Norte continúa siendo una plataforma productiva altamente articulada y México mantiene una posición estratégica gracias a su capacidad manufacturera, su ubicación geográfica, su amplia red de acuerdos comerciales, su infraestructura industrial y su experiencia operativa”, indicó.
En ese sentido, sostuvo que el reto actual no consiste en demostrar el valor de la integración regional, sino en preservar su funcionalidad y atractivo en un contexto político menos predecible. “Si la incertidumbre externa no puede controlarse, México debe compensarla con mejores condiciones de ejecución, mayor certidumbre local y una plataforma industrial cada vez más preparada”, afirmó.
Como parte de esa estrategia, el presidente de AMPIP explicó que la asociación ha fortalecido su agenda de promoción mediante reuniones con cámaras empresariales, asociaciones y distintos sectores productivos, además de impulsar los Diálogos de Futuro Industrial, un espacio orientado a identificar las necesidades específicas de cada industria, detectar eslabones faltantes en las cadenas de suministro y coordinar esfuerzos para atraer inversiones de mayor valor agregado.
Añadió que el objetivo es no solo atraer nuevas empresas al país, sino también fortalecer la integración de proveedores nacionales, ampliar las cadenas productivas, impulsar la logística avanzada y generar un mayor impacto en el desarrollo regional.
O’Donnell destacó además la importancia de respaldar el Plan México, al considerar que los parques industriales representan infraestructura estratégica para materializar la inversión productiva. “No se trata únicamente de tierra o naves industriales; son plataformas donde convergen la manufactura, la logística, el empleo y la integración de las cadenas de valor”, puntualizó.
En ese contexto, AMPIP continuará trabajando para ampliar la disponibilidad de parques industriales con mejores condiciones operativas, mayor conectividad y una capacidad de respuesta acorde con las necesidades de los inversionistas, además de acompañar los esfuerzos nacionales para modernizar la infraestructura industrial del país.
Finalmente, David O’Donnell enfatizó que, aunque los parques industriales privados no pueden resolver la incertidumbre política que enfrenta la región, sí pueden contribuir a que México llegue mejor preparado a este escenario mediante una mayor coordinación con los sectores productivos, una promoción más especializada, el fortalecimiento de las cadenas de suministro y un respaldo decidido a la infraestructura industrial.
“La incertidumbre probablemente acompañará a la región durante algún tiempo. Frente a ello, la respuesta de México no puede ser esperar; debe ser ejecutar mejor”, concluyó.