Ciudad de México, 12 de octubre de 2026.- En un contexto donde los directores financieros y líderes de operaciones enfrentan la disyuntiva de elevar la productividad y modernizar sus procesos sin comprometer la liquidez, CHG-MERIDIAN México consolida una agresiva estrategia de expansión. La compañía, especializada en la gestión del ciclo de vida de activos y esquemas de leasing, proyecta un crecimiento cercano al 30% en su cartera durante este año, impulsada fuertemente por la demanda industrial en la región norte del país, con Monterrey y Nuevo León a la cabeza.
Esta expectativa de expansión se sustenta tras reportar una gestión de cartera estimada en 265 millones de euros al cierre de 2024, lo que representó un incremento anual del 35%. Actualmente, la firma concentra más del 40 por ciento de su portafolio nacional en sus oficinas de Nuevo León, Guadalajara y Ciudad de México.
Dinamismo industrial y sectores clave
El auge de la región norte responde al dinamismo manufacturero, la integración con cadenas globales de suministro y la llegada constante de inversiones productivas. De acuerdo con Adrián Puente, Director Comercial de CHG-MERIDIAN México, las mayores oportunidades se concentran en sectores estratégicos como:
- Manufactura y automotriz
- Aeroespacial y logística
- Retail y servicios financieros
- Tecnología e infraestructura digital
Asimismo, la compañía registra un incremento notable en las necesidades de inversión tecnológica impulsadas por la adopción de inteligencia artificial y el crecimiento exponencial en el almacenamiento y procesamiento de datos.
El dilema financiero: Productividad frente a control de costos
Uno de los principales retos para los tomadores de decisiones corporativas consiste en satisfacer exigencias cada vez más altas de calidad y herramientas avanzadas mientras se mantiene un control estricto del presupuesto. Tradicionalmente, la compra directa de activos (CapEx) inmoviliza capital valioso que podría destinarse al core del negocio, como la innovación o la expansión comercial.
Ante esta realidad, el modelo de arrendamiento se posiciona como un cambio de paradigma: pasar de comprar a utilizar. Esto permite a las empresas acceder a tecnología de punta, flotillas o maquinaria sin descapitalizarse.
Los costos ocultos de poseer activos
La adquisición tradicional suele ignorar los gastos asociados a lo largo de la vida útil del equipo, tales como:
- Mantenimiento especializado y soporte técnico
- Actualización constante ante la rápida obsolescencia tecnológica
- Costos de almacenamiento, refacciones y personal dedicado a la gestión interna de talleres operativos
Al migrar hacia esquemas de arrendamiento con rentas fijas y condiciones previamente pactadas, las empresas obtienen certidumbre financiera frente a la volatilidad económica, protegiéndose de fluctuaciones futuras y mejorando su flujo de efectivo, su poder de negociación con proveedores y su eficiencia fiscal.