{"id":35529,"date":"2025-11-03T16:38:22","date_gmt":"2025-11-03T22:38:22","guid":{"rendered":"https:\/\/arzatenoticias.com\/?p=35529"},"modified":"2025-11-03T16:38:23","modified_gmt":"2025-11-03T22:38:23","slug":"el-rincon-del-girovago-tirania-de-algoritmos-y-apocalipsis-de-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/2025\/11\/03\/el-rincon-del-girovago-tirania-de-algoritmos-y-apocalipsis-de-la-razon\/","title":{"rendered":"El Rinc\u00f3n del Gir\u00f3vago \/ Tiran\u00eda de algoritmos y apocalipsis de la raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por. J. Alejandro Gamboa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A veces me cuesta escribir algo que la gente quiera leer sin que suene a serm\u00f3n o a tratado de filosof\u00eda. Pero no puedo evitar sentir que nos estamos desmoronando como sociedad, que lo que antes era conversaci\u00f3n hoy se ha vuelto ruido, y que lo que antes llam\u00e1bamos pensamiento ahora son solo reflejos instant\u00e1neos guiados por pantallas.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy padre, y como muchos que tenemos hijos, me preocupa el mundo que les estamos dejando. Un mundo donde la tecnolog\u00eda, que promet\u00eda acercarnos y darnos oportunidades, se ha convertido en una maquinaria que premia la estupidez y castiga la reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Veo las redes sociales y me doy cuenta de que no existe ya una discusi\u00f3n seria. Las sociedades, sobre todo la nuestra, est\u00e1n atomizadas, partidas entre \u201cchairos\u201d y \u201cderechairos\u201d, como si el pa\u00eds se jugara entre bandos y no entre ideas. La gente ya no dialoga, solo reacciona. No hay argumentos, hay gritos. No hay pensamiento, hay consignas.<\/p>\n\n\n\n<p>Byung-Chul Han habla de la sociedad del rendimiento, una en la que creemos ser libres mientras trabajamos y opinamos sin parar, pero en realidad somos esclavos de la productividad, del like, del algoritmo. Es una nueva forma de autoritarismo. O sea, no hay dictador visible, pero hay una m\u00e1quina invisible que decide qu\u00e9 vemos, qu\u00e9 pensamos y hasta qu\u00e9 odiamos. Este autor lo llama \u201cla tiran\u00eda de la positividad\u201d, todo tiene que ser r\u00e1pido, f\u00e1cil, emocional, superficial.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed es en esto donde la pinche democracia empieza a pudrirse. Porque la libertad de expresi\u00f3n sin pensamiento cr\u00edtico es una parodia de s\u00ed misma, es un chiste. Lo que hoy se presenta como democratizaci\u00f3n es, en realidad, una multiplicaci\u00f3n del ruido. Cualquiera opina, cualquiera acusa, cualquiera destruye desde el anonimato o la ignorancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro autor, Zygmunt Bauman dec\u00eda que vivimos en la modernidad l\u00edquida, donde todo es inestable, es decir, no hay certeza de las ideas o los valores. Nadamos, navegamos, entre likes y memes buscando la aprobaci\u00f3n del otro. Como si fueran boyas que nos mantuvieran a flote, pero no hay fondo ni direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La inmediatez y la idiotez parecen estar reemplazando al conocimiento y al pensamiento; la emoci\u00f3n se volvi\u00f3 m\u00e1s rentable que la raz\u00f3n. Culpemos al otro ante nuestra irresponsabilidad crecida en la tierra de la ignorancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, los verdaderos creadores, los que hacen, como el campesino, el artesano, el ingeniero, el maestro, quedan relegados, invisibles, porque no caben en el molde del influencer o del \u201cemprendedor de s\u00ed mismo\u201d. Hoy vive mejor un idiota digital que un creador de la vida real. Y eso, m\u00e1s que una injusticia, es una tragedia cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>Observo a la gente en el transporte, todos con el celular en la mano, hipnotizados. Y lo que m\u00e1s me alarma no es que est\u00e9n conectados, sino a qui\u00e9n est\u00e1n escuchando, viendo, atendiendo: a los opin\u00f3logos, a los que confunden carisma con conocimiento, a los que dictan tendencia y moldean pensamiento sin tener idea de lo que dicen, a los simp\u00e1ticos, a los chistosos, a los huecos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos entregando la educaci\u00f3n de toda una generaci\u00f3n a los c\u00f3micos de internet. El sistema escolar, por su parte, se ha vuelto c\u00f3mplice. Ya no forma mentes, las adiestra. Las escuelas, en vez de despertar la curiosidad, producen j\u00f3venes obedientes, consumidores d\u00f3ciles de contenido. Y las familias, desbordadas o distra\u00eddas, apenas son conscientes de ello. Es m\u00e1s, participan del mismo virus.<\/p>\n\n\n\n<p>No soy pesimista, pero s\u00ed esc\u00e9ptico. Seguramente hay una peque\u00f1a minor\u00eda que resiste, que piensa, que duda. Que entiende que el pensamiento cr\u00edtico no es un lujo intelectual, sino un acto de supervivencia. Que sabe que solo la conciencia de ser humano, de sabernos parte de lo humano, y no usuarios, puede salvarnos del apocalipsis zombie que ya se asoma por las pantallas.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta es c\u00f3mo reaprender a pensar. C\u00f3mo recuperar esa capacidad en un mundo dise\u00f1ado para distraernos. Tal vez todo empiece por aceptar que nunca hemos sido individuos aislados, sino seres sociales, interdependientes. Que la vida buena no se construye en la competencia, sino en la cooperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si queremos un pa\u00eds distinto, tenemos que luchar contra la corrupci\u00f3n, pero tambi\u00e9n contra la idiotez organizada. Necesitamos recuperar la cultura, la educaci\u00f3n y la palabra. Reconvertir las redes sociales en herramientas de comunidad y no de alienaci\u00f3n. Limpiar, poco a poco, el veneno de la envidia y del odio que nos inculcan d\u00eda a d\u00eda (basta dar una mirada a las redes sociales que derraman pus en odio y pasiones desbordadas, ausentes de pensamiento y de ideas).<\/p>\n\n\n\n<p>Y s\u00ed, tal vez no lo logremos todos; pero con que algunos despertemos, con que unos cuantos sigamos escribiendo, leyendo, cuestionando, actuando en nuestros entornos, algo cambiar\u00e1. Porque el pensamiento cr\u00edtico, aunque parezca peque\u00f1o, sigue siendo el \u00fanico ant\u00eddoto contra la estupidez global.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro-1024x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-30011 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/1024;width:359px;height:auto\" data-srcset=\"https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro-1024x1024.png 1024w, https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro-300x300.png 300w, https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro-150x150.png 150w, https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro-768x768.png 768w, https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro-80x80.png 80w, https:\/\/arzatenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Alejandro.png 1200w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>***J. Alejandro Gamboa&nbsp;<\/strong>&nbsp;Licenciado en periodismo con estudios en Ciencia Pol\u00edtica y Administraci\u00f3n P\u00fablica (UNAM) Enfocado a las comunicaciones corporativas. Colabor\u00f3 como co editor Diario Reforma. En temas de Ciencia y Comunicaci\u00f3n en Milenio y otros medios digitales. Cuenta con 15 a\u00f1os dedicado a las Relaciones P\u00fablicas. Ha colaborado en la fundaci\u00f3n de la Agencia Umbrella RP. Ha realizado trabajos como corrector de estilo, creador de contenidos y algunas colaboraciones como profesor en escuelas locales.<\/p>\n\n\n\n<p>Alex.gamboa.castillo@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por. J. Alejandro Gamboa A veces me cuesta escribir algo que la gente quiera leer sin que suene a serm\u00f3n o a tratado de filosof\u00eda. 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