{"id":12174,"date":"2022-02-07T18:55:07","date_gmt":"2022-02-08T00:55:07","guid":{"rendered":"https:\/\/arzatenoticias.com\/?p=12174"},"modified":"2022-02-07T19:12:59","modified_gmt":"2022-02-08T01:12:59","slug":"vacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/2022\/02\/07\/vacio\/","title":{"rendered":"Vac\u00edo"},"content":{"rendered":"\n<p>Con el dedo gordo del pie derecho, ella levant\u00f3 sus calzones hasta izarlos como la bandera min\u00fascula de un velero. Sus piernas ten\u00edan un tono api\u00f1onado, <em>y tiene dos igual de buenas<\/em> \u2014pens\u00f3 \u00e9l, y tom\u00f3 un vaso de pl\u00e1stico para servirse un poco de ron con cola.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014A las doce nos corren de este cuarto \u2014dijo ella con cierto desgano. Despu\u00e9s encendi\u00f3 un cigarrillo, dio una fumada y lo puso sobre el peque\u00f1o cenicero de barro, a un costado de las bebidas. En el cenicero, aunque borroso, pod\u00eda leerse el nombre del hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me gusta tu espalda, siempre me ha gustado \u2014dijo la mujer y se tendi\u00f3 boca abajo sobre la cama, como un minino perezoso que espera una caricia sobre el lomo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l fingi\u00f3 no escucharla, se limit\u00f3 a guardar silencio, pero no pudo evitar sentirse halagado. Se sent\u00f3 al borde de la cama, mir\u00e1ndose al espejo. Estaba desnudo. Parec\u00eda identificar en su propio reflejo a otra persona, alguien ajeno, un desconocido que, al igual que \u00e9l, en ese momento preciso, tambi\u00e9n fumaba un cigarrillo y miraba las volutas de humo interponerse fantasmal entre aquellas dos secciones de un mismo hombre: all\u00e1 el esp\u00edritu, ac\u00e1 el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer rod\u00f3 sobre la cama hasta ponerse boca arriba. Miraba la l\u00e1mpara en el techo y sonre\u00eda. Parec\u00eda estar preparando el mejor argumento, el de mayor filo, el m\u00e1s punzante. Entonces pregunt\u00f3 sin matices:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 vas a cenar con tu familia el treinta y uno de diciembre?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l volvi\u00f3 a unir su alma con su cuerpo, y volte\u00f3 para mirar a la mujer, mezcla de curiosidad y de disimulado enojo, s\u00f3lo identificable en el rojo intenso del torrente sangu\u00edneo agolpado en sus orejas. Se mantuvo en silencio, mentalmente recorr\u00eda, una a una, cada palabra del acuerdo que ambos establecieron dos a\u00f1os atr\u00e1s: <em>nuestras vidas familiares son tema aparte<\/em>. Entonces ella contraatac\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De las dos, \u00bfcon qui\u00e9n tienes mejor sexo? \u2014lo dijo sin abandonar su pose felina, apoyando ambos pu\u00f1os sobre la cama sin dejar de mirarlo fijamente: hab\u00eda que estudiar cada una de las reacciones del oponente. Con la mitad del cuerpo echada hacia arriba, avanz\u00f3 unos cent\u00edmetros. \u00c9l se levant\u00f3 de la cama, instintivamente, echando mano de un mecanismo de defensa primitivo que lo obligaba a guardar distancia; fue hasta el bur\u00f3 nuevamente. Permaneci\u00f3 de espaldas a la mujer. Ella insisti\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPodr\u00edas ser hombre, siquiera una vez, y responderme?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l arrastr\u00f3 los pies sobre la alfombra. La sinti\u00f3 abrasiva como una lija en la parte m\u00e1s sensible del cuerpo. Apret\u00f3 las nalgas y los m\u00fasculos de sus piernas se tensaron. Ella rod\u00f3 por la cama sin dejar de observarlo. El cigarro que ella encendiera minutos antes se hab\u00eda transformado en un gusano fr\u00e1gil sobre el lecho negro del cenicero. Se dispuso a encender otro. \u00c9l la tom\u00f3 por las mu\u00f1ecas y la mir\u00f3 a los ojos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfA d\u00f3nde quieres llegar?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No te molestes. Total, si no quieres contestar, pues no lo hagas y asunto arreglado \u2014dijo ella, como una serpiente que se dispone a emprender un nuevo ataque m\u00e1s letal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l volvi\u00f3 a establecer una distancia prudente respecto de ella. El coraz\u00f3n empez\u00f3 a latirle con m\u00e1s fuerza. Empezaba a sentirse vulnerable, a empeque\u00f1ecerse. Todo en \u00e9l se hac\u00eda peque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella tom\u00f3 el calz\u00f3n de \u00e9l con el dedo gordo, ahora del pie izquierdo, y lo iz\u00f3 como una bandera, como un trofeo de guerra. \u00c9l la mir\u00f3 hacia arriba desde su peque\u00f1a estatura, ella parec\u00eda tan grande como un barco pirata, \u00e9l era un simple pez hecho empujado hacia un costado de la corriente por aquel animal emocional que era capaz de arrasarlo todo a su paso.<\/p>\n\n\n\n<p>Como una bestia herida, totalmente acorralado, \u00e9l pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY si vivi\u00e9ramos juntos? \u2014aquella pregunta fue confeccionada con los restos del orgullo de otros tiempos. Esper\u00f3 la respuesta arqueando las cejas. Dio un \u00faltimo trago al vaso que ahora conten\u00eda s\u00f3lo unas gotas que lentamente escurrieron desde el asiento hasta caer lentamente sobre su lengua. La mir\u00f3 de reojo. Ella sonri\u00f3 y se mes\u00f3 los cabellos con ambas manos en se\u00f1al de desaprobaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A ella le incomodaba s\u00f3lo pensar cualquier posible argumento. La propuesta estaba fuera de lugar. Le molestaba aquel intento desesperado por pasar el bal\u00f3n, sab\u00eda que se trataba de una fallida estrategia de su oponente para ganar tiempo, para darle oportunidad de razonar a su cerebro, para urdir un nuevo ataque. Pero era tan predecible, tan inocuo, que sinti\u00f3 pena por \u00e9l, por su intento de batallar aun estando en el suelo, obviando que estaba sometido por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>En silencio, ella comenz\u00f3 a vestirse lentamente. \u00c9l pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfNo te vas a ba\u00f1ar?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No hace falta, quiero recordarte, este d\u00eda cuando menos. Llevarme tu aroma \u2014respondi\u00f3 ella, buscando de reojo un zapato perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la silla frente al tocador, las ropas de ambos formaban un amasijo, eran una met\u00e1fora de la noche anterior. Tal vez la \u00faltima que pasar\u00edan juntos. \u00c9l encendi\u00f3 otro cigarrillo y volvi\u00f3 a tomar asiento en el borde de la cama.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me gusta cuando te enfadas. Pones cara de le\u00f3n y aprietas los pu\u00f1os, parece que quisieras golpearme, pero no te atreves. Eres tan cobarde, siempre lo has sido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l no contest\u00f3. Instintivamente extendi\u00f3 las palmas de las manos sobre sus muslos desnudos. Despu\u00e9s apret\u00f3 con fuerza sus rodillas. Ella continu\u00f3 visti\u00e9ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfHas visto mis calzones? \u2014pregunt\u00f3 ella mientras sacud\u00eda las s\u00e1banas en busca de la prenda. \u00c9l continu\u00f3 en silencio. Otra vez empezaba a fugarse, a disociarse entre el hombre del espejo que asemejaba un alma atormentada, y el hombre sentado sobre la cama, un simple recipiente vac\u00edo que hab\u00eda olvidado por completo que alguna vez contuvo algo importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edan pasado la noche bebiendo y teniendo sexo. En dos a\u00f1os de relaci\u00f3n, s\u00f3lo quedaba el placer como punto de uni\u00f3n. En cierto momento, ambos compartieron el deseo de decirse mutuamente que se amaban, pero tal aseveraci\u00f3n no estaba prevista en sus planes individuales. Tampoco exist\u00edan proyectos en conjunto. No ten\u00edan nada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Voy a casarme \u2014dijo ella, secamente. \u00c9l sinti\u00f3 un golpe directo en las sienes. Apret\u00f3 nuevamente los pu\u00f1os. En este nuevo asalto, \u00e9l volv\u00eda a visitar la lona. La contrincante hab\u00eda estado preparando la estocada final, y \u00e9l, iluso, estuvo haciendo sombra con los guantes puestos, como un perfecto est\u00fapido que nunca se percat\u00f3 del sonido de la campana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfLo conozco?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ni falta que hace \u2014respondi\u00f3 ella mientras delineaba sus labios con el carm\u00edn que a \u00e9l le gustaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfVolveremos a vernos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014As\u00ed no son las cosas. No te voy a ofender pidi\u00e9ndote que madures. S\u00f3lo te pido que comprendas. Es algo que ambos ve\u00edamos venir. No es tiempo de tangos. Los tiempos cambian. Las personas pasan. El amor acaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ahora me vas a salir con la filosof\u00eda de Jos\u00e9 Jos\u00e9. No seas absurda. Dices que no quieres insultarme y lo est\u00e1s haciendo con singular alegr\u00eda. D\u00e9jate de tonter\u00edas y aclaremos esto: cuando t\u00fa me necesites ah\u00ed estar\u00e9 y t\u00fa sabes que tambi\u00e9n estar\u00e1s para mi\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ella lo interrumpi\u00f3 para preguntar de nueva cuenta por sus calzones. \u00c9l se sinti\u00f3 ofendido por lo abrupto del cambio de tema. Ella lo mir\u00f3 reflejado en el espejo, acerc\u00e1ndose con los pu\u00f1os apretados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No me vengas con dramas, por favor. Sab\u00edas que esto suceder\u00eda. \u00bfHas pensado qu\u00e9 pasar\u00e1 cuando sea vieja? Si t\u00fa encontraras una mujer m\u00e1s joven y atractiva, \u00bfqu\u00e9 har\u00edas? Ponte en mis zapatos. Debo pensar en mi futuro: a estas alturas mis opciones son limitadas. En fin, el punto es que tengo una oportunidad y debo tomarla. No deber\u00eda darte explicaciones, pero, por los buenos tiempos, debes saber que \u00e9l es una persona buena, que me ofrece estabilidad en todos los sentidos. Lo dem\u00e1s puedes deducirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfYo no soy bueno?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQuieres compararte? \u2014 la mujer separ\u00f3 la mirada del espejo donde terminaba de dar los \u00faltimos toques de sombra a sus ojos; al mismo tiempo, lo miraba en el reflejo. Algo la hizo recular y prefiri\u00f3 adoptar una pose maternal:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Deteng\u00e1monos, a nadie beneficia esta discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No me dejes. \u00bfQu\u00e9 quieres que sea para ti? Ser\u00e9 lo que t\u00fa quieras, lo que desees, a la hora que lo quieras.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella corrobor\u00f3 que su oponente hab\u00eda perdido la dignidad. Lo percibi\u00f3 devastado, fr\u00e1gil, cuando busc\u00f3 seguridad en el borde de la cama, desnudo como un pollo al que se le ha expulsado del cascar\u00f3n. Los pu\u00f1os, otrora amenazantes, eran un par de palmas abiertas, juntas, en medio de las piernas; en medio de sus manos, su sexo, ahora diminuto, estaba tan muerto como el cigarrillo extinto sobre el cenicero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se puso en pie e intent\u00f3 aproximarse a ella, tomando aire para recuperar el aplomo. Estaba p\u00e1lido como un cad\u00e1ver. La sostuvo por detr\u00e1s y con ambas manos le separ\u00f3 los muslos. Cerr\u00f3 los ojos y aspir\u00f3 el desgastado, casi imperceptible, aroma de su cuello. Ella sigui\u00f3 retocando sus ojos con el delineador.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora le resultaba pat\u00e9tica la actitud de \u00e9l. No quedaba nada del hombre que apenas ayer fuese un amante decoroso. Sent\u00eda aquel cuerpo untarse sobre su espalda como una lapa, como una sanguijuela pervertida, decidida a extraerle un \u00faltimo gesto de aprecio m\u00ednimo. Aunque le pareci\u00f3 indigno, durante unos segundos lo dej\u00f3 hacer. \u00c9l quiso imaginarse imprescindible, necesario. <em>Si por lo menos hubiese estado enterado de que ser\u00eda la \u00faltima vez\u2026, <\/em>\u00e9l repiti\u00f3 en su mente como un mantra. Entonces, ella escap\u00f3 de aquel caparaz\u00f3n in\u00fatil que la atenazaba, que intentaba poseerla sin deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese instante, ella se dio cuenta de que \u00e9l se hab\u00eda puesto sus calzones. Primero se mostr\u00f3 sorprendida. Conforme transcurrieron los segundos, una carcajada subi\u00f3 desde su vientre y escap\u00f3 de su boca para revolotear como un murci\u00e9lago desorientado sobre las paredes del cuarto, hasta instalarse en los o\u00eddos de \u00e9l, quien s\u00f3lo atinaba a mirarla tristemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella se acerc\u00f3 a \u00e9l, y de un solo movimiento le atenaz\u00f3 el sexo para obligarlo a devolverle la prenda. M\u00e1s por instinto, \u00e9l quiso alejarla de su cuerpo, de su sexo. Debido al empell\u00f3n, la mujer trastabill\u00f3 hasta golpear de espaldas con su cr\u00e1neo en el filo del tocador. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l la mir\u00f3 tristemente, como se mira un canario muerto sobre la acera. As\u00ed permaneci\u00f3 durante varios minutos. Despu\u00e9s tom\u00f3 la blusa, el pantal\u00f3n negro de ella, y los sobrepuso en su propio cuerpo. Tom\u00f3 el labial, volvi\u00f3 al borde de la cama e intent\u00f3 delinear sus propios labios, imaginando que aquel reflejo era de otro, del verdadero due\u00f1o del alma que se le hab\u00eda escapado. Sinti\u00f3 su cuerpo llenarse con el alma de ella, eso le hizo sentir aliviado. El tiempo del cuarto estaba por vencer: faltaban cinco minutos para las doce del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto: Internet<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el dedo gordo del pie derecho, ella levant\u00f3 sus calzones hasta izarlos como la bandera min\u00fascula de un velero. Sus piernas ten\u00edan un tono api\u00f1onado, y tiene dos igual de buenas \u2014pens\u00f3 \u00e9l, y tom\u00f3 un vaso de pl\u00e1stico para servirse un poco de ron con cola. \u2014A las doce nos corren de este [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"class_list":["post-12174","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12174"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12174\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12178,"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12174\/revisions\/12178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arzatenoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}