Monterrey, Nuevo León, 28 de febrero de 2026.- En un contexto donde el 35% de la
población en México y cerca del 40% en América Latina enfrenta algún grado de
inseguridad alimentaria, investigadores de América, Europa y Asia formalizaron la creación
de la Food Security and Nutrition International Alliance, una iniciativa que propone
estandarizar diagnósticos y coordinar intervenciones mediante herramientas de inteligencia
artificial y biotecnología.
Presentada durante el Segundo Simposio de Seguridad Alimentaria y Nutrición, organizado por la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, la Alianza busca reducir la fragmentación de esfuerzos científicos y construir un marco común que permita generar intervenciones medibles en sistemas alimentarios en crisis.
La Alianza, impulsada por el Tecnológico de Monterrey, vincula a instituciones académicas
y tecnológicas como la Nanyang Technological University (Singapur), el KTH Royal Institute
of Technology (Suecia), la Universidad de los Andes (Colombia), la Universidad Técnica de
Münich (TUM), y la Pontificia Universidad Católica de Chile. El objetivo central es cerrar la
brecha entre la investigación aislada y su aplicación en políticas públicas e industria.
Modelos y metodologías compartidas
La Alianza propone la adopción de un modelo inspirado en el Food Systems Dashboard
(FSD), herramienta que integra más de 200 indicadores comparables. Este esquema
permite construir conocimiento que profundiza más allá de métricas por país, logrando
granularidad a nivel estatal, municipal y comunitario. Ello permitirá analizar bajo un mismo
marco, variables productivas, ambientales, económicas y nutricionales. El propósito es
generar diagnósticos estandarizados que orienten decisiones públicas y privadas con
criterios medibles.
“La seguridad alimentaria no puede abordarse de forma aislada. Necesitamos integrar datos
comparables y decisiones públicas sustentadas en evidencia para cerrar las brechas de
acceso y calidad nutricional”, señaló la Dra. Cristina Chuck, Líder del Núcleo de
Investigación en Salud de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tec de Monterrey.
La Alianza se articula en cuatro pilares que orientan su agenda de investigación e
incidencia: producción y transformación agroecológica y sostenible; sistemas alimentarios
saludables para las personas y el planeta; economía circular en la producción y
preservación de alimentos; y marcos de política, economía y comercio que promuevan
sistemas equitativos e inclusivos.
Investigación, innovación e impacto
A partir de este marco común, la iniciativa desarrollará una línea base multidimensional
sustentada en estándares internacionales para evaluar el desempeño de los sistemas
alimentarios y definir prioridades de intervención. Impulsará la optimización de la producción
agroindustrial y la reducción de impactos ambientales mediante innovación en
procesamiento, conservación y empaque, orientada al rediseño de cadenas de valor que
disminuyan pérdidas y desperdicio.
Asimismo, analizará los entornos alimentarios desde las ciencias del comportamiento, la
psicología y la economía —incluyendo factores como mercadotecnia y dinámicas de cambio
dietético— para sustentar políticas públicas e intervenciones educativas basadas en
evidencia. Paralelamente, evaluará los efectos de los sistemas alimentarios desde la
nutrición, la medicina y las ciencias sociales, promoviendo el acceso equitativo a los
alimentos como bien público e incorporando principios de inclusión y pertinencia cultural.
La plataforma contempla la integración progresiva de bases de datos complementarias,
modelos predictivos y herramientas de apoyo a la toma de decisiones, así como el diseño
de proyectos interdisciplinarios y multinacionales articulados en sus cuatro pilares. Esto
incluye la postulación conjunta a fondos internacionales y el desarrollo de infraestructura
compartida, como living labs y plantas piloto.
En el ámbito industrial, la Alianza fomentará la transferencia tecnológica mediante la
creación de soluciones en procesamiento, conservación y valorización de subproductos,
además del desarrollo de alimentos e ingredientes con mejores perfiles nutricionales y
menor impacto ambiental. Estas acciones se complementarán con retos de innovación y
esquemas de escalamiento tecnológico.
De manera transversal, se impulsarán proyectos comunitarios con enfoque participativo y
pertinencia cultural, programas formativos adaptados a contextos locales y mecanismos de
incidencia en políticas públicas a través de reportes técnicos, documentos de posición y
apoyo a gobiernos en el uso de herramientas diagnósticas.
Finalmente, la iniciativa priorizará el desarrollo y movilidad de talento mediante programas académicos conjuntos, mentoría e intercambio internacional, acompañados de una estrategia de gobernanza y comunicación que fortalezca la producción científica y la difusión del conocimiento generado.
El Dr. Jorge Welti Chanes, Líder del Proyecto Insignia en Seguridad Alimentaria y Nutrición del Tecnológico de Monterrey, subrayó que el objetivo es traducir el marco científico en resultados concretos: “El propósito es que las intervenciones tengan impacto medible. Basados en estrategias integrales de ciencia aplicada, aspiramos a contribuir a reducciones importantes en los indicadores de inseguridad en los territorios donde se implementen”.