Ciudad de México, 12 de septiembre, 2025.- México alcanzó un hito sin precedentes: la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) concedió la primera Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) a un proyecto de hidrógeno verde en el país. “El proyecto permitirá reducir la dependencia de combustibles fósiles, avanzar en los objetivos climáticos y generar un impacto económico positivo mediante empleos directos e indirectos, así como la dinamización de cadenas de valor locales sostenibles”.
Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transición Energética, pormenoriza en el tema: se trata del proyecto Tango Solar, de Dhamma Energy México, con una inversión inicial de mil 300 millones de dólares. Ubicado en las inmediaciones del Polo de Desarrollo del Bienestar de Topolobampo, Sinaloa.
Explicó que este proyecto contempla la construcción, operación y mantenimiento de una planta de hidrógeno verde alimentada por energía solar, con capacidad para producir hasta 41 mil 485 toneladas de hidrógeno al año, gracias a la electricidad generada por un parque solar de 921 megawatts.
Tango Solar se perfila como el núcleo de un hub estratégico para el uso y exportación de hidrógeno verde en la región, contribuyendo a la soberanía y justicia energética de México.
El proyecto, insiste Israel, permitirá reducir la dependencia de combustibles fósiles, avanzar en los objetivos climáticos y generar un impacto económico positivo mediante empleos directos e indirectos, así como la dinamización de cadenas de valor locales sostenibles.
“Con proyectos como Tango Solar y el Plan Nacional de Hidrógeno Renovable, México se prepara para ser un país lider en el mercado mundial del hidrógeno limpio”, destacó. La construcción del Plan Nacional de Hidrógeno Renovable es, sin duda, el primer paso para que México se coloque como un referente en la transición energética a nivel global.
Sener va por hidrógeno renovable
En ese sentido, Hurtado ve con buenos ojos que la Secretaría de Energía (Sener) avance en la elaboración del Plan Nacional de Hidrógeno Renovable (H2R), con el apoyo técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
“Este esfuerzo representa un paso histórico para México, ya que el país no cuenta aún con una estrategia nacional en la materia, a diferencia de las principales economías del mundo”, apuntó.
Hace unos días, la Secretaría de Energía (Sener) convocó a un Taller para la Elaboración del Plan Nacional de Hidrógeno Renovable de México (H2R), con la participación de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transición Energética, autoridades regulatorias y otras organizaciones académicas y sociales.
Durante la jornada, se escucharon las opiniones y propuestas de los actores clave del sector. Entre los asistentes destacaron la Comisión Nacional de Energía, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.
A esto se suman los planes de descarbonización de las empresas productivas del Estado.
Dijo que en el caso de Pemex, su Plan Estratégico 2025-2035 contempla la producción de hidrógeno geológico o “hidrógeno blanco” en yacimientos que contienen grandes reservas, con el fin de sustituir el hidrógeno gris utilizado actualmente en procesos de refinación.
También la CFE le va “a entrar”
Por su parte, CFE explora la posibilidad de mezclar hidrógeno verde con gas natural para generación de electricidad en sus centrales de ciclo combinado, adaptando turbinas ya en operación.
En el contexto internacional, un estudio reciente del Hydrogen Council y McKinsey señala que el sector del hidrógeno limpio suma inversiones globales por 110 mil millones de dólares, en más de 500 proyectos que ya cuentan con decisión final de inversión y que ya se encuentran en construcción o en operación.
Hurtado destacó que México tiene una oportunidad única de convertirse en líder continental en hidrógeno verde si se alinea la visión de gobierno, empresas e instituciones académicas.
“La cadena de valor del hidrógeno puede generar empleos, inversiones y tecnología, con un impacto directo en la seguridad energética y en los compromisos climáticos de México. De acuerdo con Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transición Energética, el mercado potencial del hidrógeno limpio y sus derivados -como amoniaco y metanol- en México asciende a 60 mil millones de dólares, con inversiones en marcha por 22 mil 353 millones de dólares, distribuidas en 28 proyectos en diferentes etapas de planeación y desarrollo.
Ciudad de México, 6 de marzo de 2026.- En el marco del Día Mundial de la Eficiencia Energética, que se celebra cada 5 de marzo, se invita a reflexionar sobre cómo usamos la energía. Hoy, el mayor avance ya no consiste solo en consumir menos, sino en gestionarla mejor y aprovechar fuentes más limpias. En este contexto, los Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS, por sus siglas en inglés) se han convertido en una herramienta clave para mejorar la eficiencia energética y acelerar la transición hacia operaciones más sostenibles, especialmente en industrias de alto consumo como la aeroportuaria.
Un aeropuerto moderno funciona, en la práctica, como una pequeña ciudad energética. Todo su funcionamiento tiene que ver con energía: desde las luces de aproximación, los sistemas de navegación, la comunicación de las torres de control, hasta las terminales, salas de espera y los sistemas de seguridad. Sin embargo, esa ciudad enfrenta hoy un desafío doble: garantizar electricidad confiable y, al mismo tiempo, reducir su huella de carbono.
La industria es de las más importantes a nivel mundial, pero también una de las que más generan emisiones. De acuerdo con un reporte medioambiental de la Organización Internacional de Aviación (OACI), la industria es responsable de cerca del 2% de las emisiones globales.
Aunado a ello, se espera que el tráfico aéreo se duplique hacia 2050, alcanzando 17,700 millones de pasajeros, de acuerdo con el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés). Lo anterior implica que la infraestructura aeroportuaria deberá operar en los próximos años con mayor eficiencia energética si quiere cumplir con los compromisos climáticos del sector.
De consumidores de energía a gestores energéticos
En varios aeropuertos de uno de los principales grupos aeroportuarios de Latinoamérica, la energía comienza a gestionarse bajo una arquitectura diferente, combinando generación solar y almacenamiento en baterías. Uno de los proyectos más representativos ha sido desarrollado por Skysense, especializada en el diseño de microrredes inteligentes que integran sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) y generación fotovoltaica.
“El alcance de estos sistemas —y de soluciones más avanzadas como las microrredes— permite a los aeropuertos generar energía limpia localmente mediante paneles solares, almacenarla en baterías para utilizarla en momentos de mayor demanda, mejorar la calidad del suministro eléctrico regulando voltaje y frecuencia, e incluso operar temporalmente de forma independiente de la red eléctrica (modo isla), una capacidad especialmente relevante para infraestructura crítica donde la continuidad operativa es esencial.
En el caso del grupo, la infraestructura instalada hasta ahora suma 32 MWh en sistemas BESS y 4.3 MWp de generación solar distribuida”, señaló Enrique Garduño, CEO de Skysense.
A enero 2026, el impacto acumulado estimado de las soluciones energéticas implementadas en los aeropuertos del grupo ya alcanza casi 4,000 toneladas de CO₂ equivalente evitadas, añade Skysense.
Lo anterior es relevante considerando que los resultados del estudio Passenger IT Insights de SITA, establece que alrededor del 80% de los pasajeros afirma estar preocupado por el cambio climático, lo que está impulsando un mayor interés por infraestructuras aeroportuarias y soluciones tecnológicas que reduzcan el impacto ambiental de la aviación.
En este escenario, los sistemas BESS son una pieza clave que hace posible la transición energética. Son la infraestructura que conecta la generación limpia con la demanda real, que transforma la intermitencia en confiabilidad y que convierte la sostenibilidad en competitividad. Al adoptar estos sistemas, industrias como la aeroportuaria demuestran que la eficiencia energética puede convertirse en una herramienta poderosa para reducir emisiones sin comprometer la operación.
Monterrey, N.L., 03 de marzo de 2026.- Monterrey ha sido históricamente un motor industrial de México y hoy es una de las ciudades clave para acelerar la adopción de la movilidad eléctrica. En ese contexto, VEMO, la cleantech mexicana líder en la transición hacia la movilidad limpia en Latinoamérica, anuncia dos acciones estratégicas en Nuevo León: el despliegue de VEMO Impulso para ampliar el acceso a vehículos eléctricos (VEs) mediante arrendamiento financiero, y la expansión de su red de recarga pública para fortalecer el ecosistema que la ciudad necesita.
En conjunto, VEMO prevé invertir MXN 825 millones en Monterrey durante 2026, destinados a iniciativas de financiamiento para conductores de plataformas de movilidad, la expansión de su red de recarga, un taller especializado en vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS).
VEMO Impulso: más acceso a vehículos eléctricos para personas conductoras
A través de VEMO Impulso, el brazo fintech de la compañía, personas conductoras de plataformas de movilidad podrán acceder a una solución de arrendamiento con opción a compra, con el objetivo de promover la inclusión financiera, ampliar el acceso a vehículos eléctricos y habilitar mejores condiciones para construir patrimonio. Como parte del plan de expansión 2026 en Monterrey, VEMO Impulso proyecta un despliegue de al menos 1,000 vehículos para atender segmentos light y premium.
“Monterrey es una plaza estratégica para escalar la movilidad eléctrica. Con VEMO Impulso estamos ampliando el acceso a vehículos eléctricos con un portafolio más amplio, para que más personas conductoras puedan sumarse con esquemas financieros que se ajusten a su operación”, señaló Aaron Sáenz, Director de VEMO Impulso.
Expansión de recarga pública en Monterrey
En paralelo, VEMO reafirma su apuesta por Monterrey con una inversión estratégica para expandir su infraestructura de recarga pública rápida. En 2024, VEMO anunció su llegada a Nuevo León con la apertura de cinco ubicaciones estratégicas con aliados como el Tec de Monterrey y Hospital Zambrano.
Actualmente, VEMO desarrolla cuatro centros de recarga que sumarán 60 cargadores rápidos (equivalentes a 7.2 MW) y permitirán procesar 120 sesiones de recarga en simultáneo, con entrada en operación durante 2026. Adicionalmente, la compañía proyecta el desarrollo de otros 270 puntos de recarga, con inicio de operación estimado entre 2026 y principios de 2027.
“Monterrey es una gran apuesta estratégica para nosotros, siendo una ciudad pionera de la electromovilidad en particular y de la innovación en general en Latinoamérica, donde el tener una red de recarga publica robusta y confiable es un habilitador para seguir acelerando la adopción de los vehículos eléctricos”, dijo Carlos Levy, director de VEMO Charging Network.
Capacidades locales: taller especializado y soluciones de almacenamiento
Como parte de su inversión en Nuevo León, VEMO contempla la puesta en marcha de un taller especializado en vehículos eléctricos, certificado por múltiples armadoras, con una superficie de 1,800 m² y una capacidad operativa de mantenimiento de hasta 1,500 vehículos al mes. Además, la estrategia incorpora sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) integrados en los centros de recarga para apoyar su operación, impulsando así la eficiencia energética y la resiliencia operativa.
Contexto y escala: hacia 2030
Como parte de su visión a largo plazo, VEMO proyecta desplegar cerca de 23 mil conectores en su red pública y privada, y alrededor de 55 mil vehículos eléctricos para 2030.
VEMO ha levantado más de 500 millones de dólares (350 millones en equity y 150 millones en deuda), respaldada por inversionistas como Vision Ridge Partners, Riverstone Holdings, Orion Infrastructure Capital, BEEL Infrastructure Partners, PROMECAP, Covalto y Kapital. Adicionalmente, VEMO planea invertir más de 1,500 millones de dólares en los próximos cinco años para impulsar el ecosistema de movilidad limpia en México y Latinoamérica.
Ciudad de México, 02 de marzo de 2026.- ESENTIA y Siemens Energy anunciaron avances en la Fase II del Plan de Expansión 2026-2028, un proyecto estratégico que fortalecerá la infraestructura de transporte de gas natural de México. Como primer paso de un Acuerdo de Colaboración Exclusiva entre ambas compañías, firmado en 2025, Siemens Energy instalará dos nuevas unidades de turbocompresión para incrementar la capacidad y confiabilidad del sistema, elementos esenciales para la industria y la generación eléctrica en México.
Esta expansión contribuye al fortalecimiento del Sistema Wahalajara, la red privada interconectada de gasoductos de gas natural más grande de México. Con más de 2,000 kilómetros de extensión desde Texas hasta la región centro-occidente del país, y abasteciendo el 16% de la demanda nacional de gas, este corredor es un habilitador crítico del crecimiento industrial y económico. El proyecto añadirá capacidad de transporte al sistema existente mediante compresión, mejorando la eficiencia operativa y la capacidad del sistema para atender el aumento en la demanda energética.
Actualmente, México registra un crecimiento significativo en la demanda de un suministro energético confiable y continuo capaz de abastecer sectores estratégicos como la minería, la manufactura y los centros de datos, que requieren electricidad constante. En este contexto, el gas natural desempeña un papel fundamental al proveer una fuente de energía eficiente y costo-competitiva.
Las nuevas unidades de turbocompresión de 15 MW se instalarán en dos ubicaciones estratégicas: La Estación de Compresión San Juan en Chihuahua y la Estación de Compresión Aguascalientes, donde la construcción ya está en marcha. Con estas unidades, ESENTIA incrementará la capacidad de transporte en casi un 50%, de 1,300 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) a casi 2,000 millones, al concluir las tres fases de la expansión.
Se prevé que las turbinas y compresores lleguen en 2027, en línea con la ventana de ejecución de la Fase II (2026 -2028). En un entorno de mercado donde la demanda de este tipo de equipos continúa creciendo, asegurar estas unidades críticas representa un hito material en el desarrollo del proyecto.
Daniel Bustos, director general de ESENTIA, declaró: “La adquisición anticipada de estos turbocompresores representa un paso estratégico para asegurar un suministro de gas natural confiable y flexible, plenamente alineado con los objetivos de seguridad energética de México, y refleja nuestro firme enfoque en la planificación estratégica con visión de futuro. Continuaremos avanzando con disciplina y tecnología de punta para apoyar el crecimiento industrial del país.”
Javier Pastorino, director general de Siemens Energy Lead Country México, agregó: “Esta expansión es un hito clave en nuestra colaboración exclusiva con ESENTIA para reforzar la columna vertebral del gas natural en México. Al incorporar nuestra tecnología al sistema de transporte de gas natural, contribuimos a construir una red más resiliente y eficiente que responda a las necesidades industriales del país”.
A medida que el consumo de gas natural continúa aumentando en regiones clave, ESENTIA y Siemens Energy anticipan oportunidades adicionales para ampliar la capacidad de turbocompresión en fases futuras, reafirmando un compromiso a largo plazo con el crecimiento de la infraestructura, la resiliencia operativa y el desarrollo económico sostenido. Este proyecto es un ejemplo concreto que impulsa el sistema energético de México, fortalece la infraestructura que soporta el crecimiento industrial y eleva la competitividad del país.