Ciudad de México, 25 de octubre de 2022. La Transformación Digital se convirtió en una de las máximas prioridades para las empresas, sobre todo por los efectos que dejará la pandemia por COVID-19, pues quedó demostrado que simplifica y hace más eficientes los procesos.
En este sentido, directores y gerentes generales de las compañías latinoamericanas han impulsado una mayor inversión en materia tecnológica, misma que ha incrementado durante los últimos años.
Lo anterior quedó demostrado en el estudio “Transformación con sentido digital 2022: Un nuevo ritmo en la madurez digital de Latinoamérica”, realizado por la firma de auditoría y consultoría Ernst & Young (EY), en el cual participaron 715 líderes de 16 sectores industriales en Latinoamérica, quienes fueron encuestados sobre siete temas: Estrategia e Innovación; Experiencia de Cliente; Operaciones y Cadena de Suministro; Áreas Administrativas; Información y Tecnología; Riesgos y Ciberseguridad, así como Cultura y Organización al interior de los negocios.
De acuerdo con los especialistas de A3Sec, empresa dedicada al blindaje de activos digitales y ciberseguridad, la madurez digital se refiere a la adopción e integración de procesos a los ámbitos digitales, desde el gobierno hasta la iniciativa privada y al porcentaje alcanzado en cuanto a implementación de nuevas tecnologías en el camino de la digitalización, ya sea de las compañías con sus clientes o de las dependencias del gobierno con los ciudadanos.
Información recabada por el estudio de EY muestra que en una escala de 100 puntos, Latinoamérica se ubica en un nivel de madurez digital de 61.16, lo que ubica a la región en el rango de “En desarrollo de capacidades digitales”. Ante este panorama, los países con mayor madurez digital son Ecuador (64.67 puntos), Chile (62.73), México (62.11) y Colombia (60.55), sobre todo por el nivel de avance en los sectores financiero y de consumo.
“Los factores que influyen en la madurez digital de un país son: Inversión, colaboración y programas integrales que permitan esa interacción entre diferentes ámbitos sociales, donde la tecnología sea un facilitador y no un detractor”, aseguró Israel Gutiérrez, CTO de A3Sec.
Agregó que: “los gobiernos siempre deben establecer un parámetro claro en el tratamiento de la información, principalmente cuando consideramos que los elementos tecnológicos pueden ser usados para dar certidumbre a procesos jurídicos o existen leyes que permiten cuidar y facilitar las transacciones económicas a través de medios digitales”.
Por su parte, Alejandro Agudelo, gerente Técnico de A3Sec Colombia, señaló que: “en materia de desarrollo tecnológico, las políticas públicas también inciden en la madurez digital de los países, ya que, de esta manera, los gobiernos se acercan a los empresarios, no sólo como un regulador, sino también como un impulsor de las nuevas tecnologías para redistribuir su valor en beneficio de la población y reducir la brecha entre pequeñas y medianas empresas que puedan verse limitadas en el acceso a nuevas tecnologías o a personal capacitado para implementarlas”.
“Dentro de la madurez digital de una empresa siempre es importante la ciberseguridad, porque gracias a ella se consolidan los procesos y se ofrece una resiliencia efectiva ante los diferentes riesgos que el mundo digital tiene, sobre todo si consideramos que la madurez digital es necesaria para sobrevivir en este mercado en constante evolución, donde las empresas tienen que blindar sus activos digitales ya no es un tema opcional, sino una necesidad latente”, aseveró Gutiérrez.
Entre los resultados que arrojó el estudio de EY para México, resalta que siete de cada 10 organizaciones en el país apuntan que la pandemia continúa acelerando la transformación en su organización.
Además, el 45% de las empresas señalaron que aumentaron su inversión en transformación digital. México se encuentra ligeramente arriba del promedio de la región en el índice de madurez digital; se observa un comportamiento consistente en todos los sectores, destacándose los de Telecomunicaciones, Banca y Seguros y el de Servicios Profesionales.
La razón principal que acelera la transformación digital en las empresas mexicanas es la exigencia del mercado y de sus competidores; pero los principales retos a los que se están enfrentando las organizaciones, en sus programas de transformación digital, se encuentran primordialmente en la resistencia al cambio y la escasez de personal calificado.
En cuanto a la percepción de madurez digital por áreas, los sectores de Telecomunicaciones, Servicios Financieros, Minería y Metales, han avanzado considerablemente en relación a años anteriores, mientras que Finanzas, Recursos Humanos, cadenas de suministros y departamentos legales y de operaciones presentan rezagos que les impiden alcanzar niveles de alta eficiencia.
Alejandro Agudelo precisó que, para avanzar en el proceso de madurez digital, todo proyecto debe contar con una fase de planificación para reconocer los recursos tecnológicos que se van a usar, definir los planes de trabajo para su implementación, y considerar los riesgos asociados a los activos vulnerables que impiden alcanzar los objetivos del negocio, ya sea por fallas o actores maliciosos externos