Ciudad de México, 11 de octubre, 2022.- Si la nueva política industrial logra entusiasmar a los empresarios, al sector educativo y éstos logran alianzas junto al gobierno, se puede disparar la inversión y el crecimiento de la economía en México, planteó José Antonio Romero Tellaeche, director del Centro de Investigación y Docencia Económicas, A.C. (CIDE).
En entrevista, el directivo destacó que es necesario impulsar que la política industrial sea una prioridad nacional para lograr un mayor crecimiento en el país.
“Se han hecho muchas reformas estructurales muy buenas, pero ahora sí debemos estimular el crecimiento económico, ya que sin crecimiento no hay que repartir, ahora hay que generar riqueza, y la única forma es con innovación y eso atrae inversión, es unir a los centros de investigación que hay en el país con el capital nacional y parcialmente con el capital extranjero en forma minoritaria”, expresó Romero.
“La secretaria Tatiana Clouthier por primera vez anunció a la política industrial como una prioridad, después de 40 años de que estaba prohibida esa palabra y no tengo dudas de que la nueva secretaria Buenrostro seguirá con el mismo ímpetu y sobre todo privilegiando al capital nacional impulsando a la industria nacional”.
Reiteró que con la implementación de la política industrial en México se abren muchas oportunidades porque vendrán muchas repatriaciones y reubicación de empresas que estaban en Asia y ahora vienen para América del Norte.
“La nueva secretaria de Economía es una excelente negociadora y puede pedir que el capital que venga a establecerse en México se asocie con mexicanos para que aprendamos a hacer las cosas, no ser simples maquiladores, sino que verdaderamente haya una política industrial en la que nosotros podamos ir acumulando capacidades para eventualmente saber hacer las cosas y no simplemente estar armando o maquilando productos”.
“Para una buena política industrial hay que unir a los centros de investigación como el Conacyt, el Politécnico, a los privados, el Tec de Monterrey y a las universidades de todo el país que tengan que ver con la tecnología, además a la Secretaría de Hacienda, a la banca de desarrollo para hacerlo atractivo y ayudar a los industriales ya que las inversiones son fuertes, y los periodos de recuperación son muy largos y riesgosos y si no hay apoyo la gente invierte en cosas especulativas como bienes raíces o algo así.
“Necesitamos a la Secretaría de Hacienda para que nos dé estímulos y haga más rentable la producción de manufacturas”.
La política industrial debe buscar que haya Joint ventures, alianzas estratégicas en las que participe mayoritariamente el sector de capital nacional.
“Se puede hablar con las empresas y revisar todas las fracciones arancelarias donde hay oportunidades, hay cosas que rebasan nuestras capacidades de producir actualmente, pero podemos producir cosas similares y subir la escala tecnológica, por ejemplo, en los semiconductores, los chips, tal vez los microprocesadores no los podemos elaborar, pero los sensores que son más sencillos sí se pueden producir en México con capital nacional y así ir aprendiendo y subir la escala tecnológica en todos los ámbitos.
“En la metalurgia también hay aceros especiales y muchas cosas que se pueden hacer que son de alta tecnología, equipo médico, instrumentos de medición, óptica, automotriz, muchas cosas que se pueden hacer con ganas, que hasta ahorita no había habido ganas”.
Destacó que la industria mexicana necesita mucho apoyo, está muy atrasada y hay que estimularla para que inviertan en ella, que sea rentable, por ejemplo, los jóvenes egresados de los tecnológicos o de los centros públicos de investigación, del politécnico favorecerlos para que ellos sean pequeños empresarios de tecnologías avanzadas.
“A través de Conacyt se puede establecer esa alianza y nosotros tenemos muy buena relación con las cámaras industriales, academias, Secretaría de Economía y la Secretaría de Hacienda, podemos avanzar todos”, explicó.
“Veo el fututo muy promisorio, estoy bastante entusiasmado de la política industrial, ya que Estados Unidos que está en declive y nos necesitan y nos da un mayor poder de negociación, pero no ceder todo y que vengan aquí a establecerse y que maquilemos los Chips”.
Ciudad de México, 21 de abril de 2026 – Aon plc (NYSE: AON), firma líder mundial en servicios profesionales, dio a conocer los resultados para México de su décima Encuesta Global de Gestión de Riesgos, la cual revela que, en primer lugar, se encuentran los cambios regulatorios y legislativos, seguidos por el precio de las materias primas y escasez de materiales, lo que influye directamente en las operaciones y estrategias a largo plazo de las empresas.
“El panorama de riesgos en México está marcado por una combinación de factores económicos, políticos y ambientales que lo mantienen en constante evolución. La capacidad de las empresas para navegar y adaptarse a los cambios regulatorios y a las presiones del mercado de materias primas será clave para transformar la incertidumbre en una ventaja competitiva. La resiliencia en este entorno ya no se trata solo de sobrevivir, sino de innovar frente a las disrupciones”, afirmó Lorena Gutiérrez, head of Commercial Risk Mexico, Centroamérica & Caribe en Aon.
Principales riesgos actuales para México VS Globales:
Ranking
México
Global
1
Cambios regulatorios o legislativos
Cambios regulatorios/legislativos
2
Riesgo de precio de materias primas/escasez de materiales
Interrupción del negocio
3
Interrupción del negocio
Ciberataques/filtración de datos
4
Mayor competencia
Desaceleración económica
5
Desaceleración económica o lenta recuperación
Aumento de la competencia
6
Fluctuación del tipo de cambio
Riesgo de precio de materias primas/escasez de materiales
7
Ciberataques o filtración de datos
Fallos en la cadena de suministro
8
Riesgo político
Reputación/marca
9
Desastres climáticos/naturales
Volatilidad geopolítica
10
Daño a la reputación/marca
Liquidez/flujo de caja
Las compañías mexicanas se enfrentan un entorno de riesgo complejo, marcado por una combinación de factores económicos, políticos y ambientales apremiantes, lo que desafía profundamente su capacidad de adaptación y exige una redefinición de sus estrategias y procesos operativos, concretamente:
Los cambios regulatorios y legislativos (que a nivel global ocupan el cuarto lugar), reflejan un entorno normativo en constante evolución. Solo el 30% de las organizaciones en México tiene un plan formal o protocolo de revisión para mitigar este riesgo, en comparación con el 47.7% a nivel global. Además, el 21.1% de las empresas mexicanas han sufrido pérdidas debido a estos cambios.
El precio de las materias primas o escasez de materiales que se posiciona en sexto lugar a nivel global subraya la exposición del país a las dinámicas del mercado global. Si bien el 75% de las organizaciones mexicanas tienen planes de mitigación (superior al 59.6% global), el 37.5% reportó pérdidas, lo que indica que, a pesar de la implementación de dichas estrategias, el impacto sigue siendo significativo.
La interrupción del negocio, tercera en la lista de México (y segunda a nivel global), sigue siendo una preocupación central. Un 40% de las empresas mexicanas han experimentado pérdidas por esta causa (más que el 30.7% global), lo que impulsa una mayor adopción de planes de mitigación, alcanzando el 85.7% (superior al 76.8% global).
Los riesgos futuros que preocupan a los líderes empresariales en México
La encuesta de Aon también ofrece una visión de los riesgos que los líderes empresariales mexicanos anticipan como más críticos hacia 2028, reflejando un enfoque en la digitalización, el cambio climático y la volatilidad del mercado, destacando
La desaceleración económica o lenta recuperación
El aumento de la competencia por líneas de negocio
Ciberataques o filtración de datos
El cambio climático
Riesgo de fluctuación de los precios de las materias primas o escasez de materiales
Al analizar el panorama de riesgos proyectado para 2028, se puede observar la evolución de varias problemáticas clave. La desaceleración económica o lenta recuperación, que actualmente ocupa el quinto lugar, asciende significativamente para posicionarse como el principal riesgo futuro. De manera similar, el aumento de la competencia por líneas de negocio (del cuarto lugar actual al segundo futuro) y los ciberataques o filtración de datos (del séptimo lugar actual al tercero futuro) también escalan posiciones, señalando una creciente preocupación por su impacto y una continuidad como desafíos críticos que transcienden el presente.
En este contexto, el cambio climático se suma a la lista en el cuarto lugar de riesgos futuros para México, lo que subraya una preocupación cada vez más palpable en el país. En la actualidad, el 33.3% de las organizaciones mexicanas ya ha sufrido pérdidas debido a fenómenos meteorológicos o desastres naturales, destacando la vulnerabilidad de la región. Esto está impulsando inversiones en infraestructuras resilientes y el desarrollo de seguros paramétricos para proteger activos y operaciones.
En cuanto a la gestión de riesgos en México: prácticas y oportunidades, el estudio revela que en lo que respecta a la estructura y función de la gestión de riesgos, el 62.8% de las organizaciones mexicanas tienen políticas formales de supervisión y gestión de riesgos establecidas por un consejo o comité (ligeramente superior al 61.4% global). Además, el 69.8% cuenta con un departamento formal de gestión de riesgos y seguros (frente al 68.4% global).
Para identificar los principales riesgos, las empresas mexicanas destacaron que recurren más a un proceso estructurado de evaluación de riesgos en toda la empresa (50.0%) y al análisis de la industria (40.5%). Un dato relevante es que el 25.6% de las empresas en México utilizan herramientas de análisis cuantitativo para probar y modelar escenarios de programas lo que indica una mayor sofisticación en la evaluación. Sin embargo, solo el 10.0% realiza un seguimiento de la participación de la gestión de riesgos dentro de la empresa.
En cuanto a las cautivas de seguros, el 33.3% de las organizaciones mexicanas miden el costo total del riesgo asegurable. Entre los riesgos más suscritos a través de cautivas en México se encuentran Propiedad (64.3%), Vida (64.3%) y Marítimo (64.3%), seguido por Responsabilidad Civil General, Auto, D&O, Salud/Médico y Catástrofe (todos con un 50%).
Acerca de la encuesta La décima edición de la Encuesta Global de Gestión de Riesgos de Aon recopila cerca de 3,000 respuestas de 63 países y territorios y 16 industrias clave. México representó el 1.8% de los participantes globales.
Ciudad de México, 21 de abril de 2026.– El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) alertó que México atraviesa un momento decisivo para el desarrollo de su sector energético y de infraestructura, pilares de la competitividad nacional. En el marco del 4º Foro Nacional de Energía e Infraestructura IMEF 2026, la organización subrayó que sin inversión, financiamiento y certidumbre jurídica el país difícilmente podrá capitalizar oportunidades como el nearshoring y el impulso al desarrollo regional.
El IMEF sostuvo que la conversación sobre energía e infraestructura “ya no puede seguir siendo la misma, ni estar liderada por los mismos actores de siempre”, reafirmando su papel como articulador del diálogo estratégico en estos sectores.
Entre los puntos destacados, el instituto reconoció la aprobación de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, que incorpora mecanismos más robustos para la inversión mixta público-privada. Sin embargo, advirtió que estos esquemas requieren reglas claras, garantías institucionales y certeza jurídica para equilibrar objetivos sociales con criterios de rentabilidad.
El IMEF consideró indispensable que el Consejo de Planeación Estratégica para la Inversión en Infraestructura, previsto para instalarse el próximo 10 de agosto, cuente con autonomía operativa, presupuesto propio y participación formal de la iniciativa privada. Asimismo, pidió que los contratos incluyan mecanismos eficaces de solución de controversias, como el arbitraje, para proteger la viabilidad de los proyectos frente a actos de autoridad o disputas técnicas y financieras.
Francisco Barnés de Castro durante su exposición en el Foro Nacional de Energía e Infraestructura IMEF 2026.
Finalmente, el organismo expresó su preocupación por la volatilidad internacional derivada del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, que ha impactado los precios del crudo y fertilizantes. Según sus estimaciones, el déficit fiscal total de México podría acercarse al 5% del PIB en 2026, frente al 4.1% previsto por la Secretaría de Hacienda en los Pre-criterios de Política Económica 2027.
El 4º Foro Nacional de Energía e Infraestructura IMEF 2026, celebrado los días 21 y 22 de abril en el Auditorio de la Bolsa Mexicana de Valores, reúne a líderes del sector energético, financiero y regulatorio para analizar los retos y oportunidades que definirán el futuro del país. El programa incluye conferencias magistrales sobre la situación financiera de PEMEX y la transición energética, así como mesas de discusión sobre infraestructura y almacenamiento de combustibles, certeza jurídica, el papel de los reguladores, polos estratégicos de inversión regional, esquemas de generación eléctrica, proyectos de infraestructura, financiamiento y el liderazgo de mujeres en la transformación del sector energético.
Ciudad de México, 20 de abril de 2026.- El próximo Mundial de Futbol, que tendrá como sede a México, Estados Unidos y Canadá, se perfila como mucho más que una fiesta deportiva global: representa una oportunidad histórica para transformar el mercado laboral mexicano, detonando empleos formales y elevando los estándares de bienestar para miles de trabajadores.
En el caso de México, se proyecta una derrama económica de 2,730 millones de dólares (mdd), equivalente al 0.14% del PIB nacional, así como la creación de más de 100,000 puestos de trabajo formales, concentrados principalmente en los sectores de hospitalidad, gastronomía y transporte, según estimaciones de Deloitte.
“El Mundial tiene el potencial de acelerar la formalización del empleo y de crear un impacto real, donde los colaboradores reciban no solo un ingreso, sino múltiples beneficios que mejoran su calidad de vida”, asegura Rodolfo Caraccioli, director de Marketing en Pluxee México.
Los trabajadores mexicanos no solo buscan empleo: 44% prioriza trabajos que les permitan mantener un equilibrio personal, según el estudio “Las nuevas reglas del compromiso laboral” de Pluxee en colaboración con Ipsos. Además, el informe muestra que un ambiente laboral agradable (43%) y mayor reconocimiento (38%) son factores decisivos para permanecer en un empleo.
Estos hallazgos son reveladores ya que los colaboradores buscan cada vez más a empresas que sean una fuente de ingresos, y también que prioricen el bienestar, los beneficios y el reconocimiento.
Más allá del impacto económico inmediato, el verdadero legado del Mundial podría estar en elevar la calidad de los empleos en México, sentando bases para un mercado laboral más sólido, formal y humano. “Hoy las empresas que quieran atraer y retener talento tendrán que apostar por el bienestar, los beneficios y el reconocimiento, y este evento es la oportunidad perfecta para lograrlo”, concluyó Caraccioli.