Ciudad de México, 24 de febrero, 2022.- Dos años después del inicio de la pandemia, la economía mundial sigue recuperándose, pero todavía enfrenta importantes desafíos. Tras las restricciones del tercer trimestre de 2021, Omicron ha puesto de manifiesto la imprevisibilidad de la pandemia y ha agravado uno de los principales factores que afectan a la recuperación: las interrupciones en las cadenas de suministro. El otro gran riesgo es el deslizamiento duradero de la inflación.
En el caso de México, se mantiene la incertidumbre en materia económica debido a que los niveles de inflación no disminuyen y los precios en los productos de primera necesidad se comportan al alza y afectan más al bolsillo de las familias de escasos recursos.
Al respecto, Patricia Krause, Economista de Coface para la región de América Latina, considera que el banco de México tendrá que seguir subiendo las tasas de interés y estimó que la inflación que terminará el año en 7.75% anual, debido al riesgo de desanclaje de las expectativas de inflación y a que la Reserva Federal de Estados Unidos continuará subiendo las tasas de interés.
En entrevista con Arzate Noticias, la especialista en temas económicos y financieros de Coface, compañía de referencia en el seguro de crédito, gestión de riesgos y la economía global, comentó que se espera un desempeño débil para la economía mexicana en el primer semestre de 2022, en línea con lo que han mostrado los indicadores preliminares de actividad.
La economista de Coface, aseguradora de crédito mundial, apuntó que las interrupciones en las cadenas de suministro continúan limitando el desempeño de la industria automotriz, que reportó una caída en enero. Además, los indicadores del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas del sector manufacturero y no manufacturero también mostraron debilidad en el primer mes del año, ambos sugiriendo una pérdida de tracción de la actividad frente a diciembre.
Patricia Krause confió que la actividad debería reportar una mejora relativa en la segunda mitad del año, “con algún progreso en las interrupciones de la cadena de suministro y cierta reducción en la presión inflacionaria”, aclaró.
Un riesgo la inflación mundial
Coface opinó que la inflación en el mundo es un riesgo latente sobre todo porque continúa el repunte de los precios de las materias primas, alimentado por la inercia de la oferta a corto plazo y las tensiones geopolíticas. Esta inflación también está siendo impulsada por los precios de los productos manufacturados en muchas economías, ya que las empresas trasladan los aumentos de los costes de producción a los precios al consumidor.
Subrayó que los altos precios de las materias primas están beneficiando a los grandes ganadores de siempre. Se espera que la región del Golfo registre un fuerte crecimiento en 2022. Noruega ha registrado el mayor superávit comercial de su historia gracias a las exportaciones de petróleo y gas. Por último, muchos países africanos, incluso los afectados por conflictos armados o agitación política, se han beneficiado de los altos precios de la energía, los minerales, la madera y los productos agrícolas.
En Estados Unidos, indicó, la inflación y los problemas de oferta han frenado el impulso de la recuperación. Aunque se espera que el crecimiento del Producto Interno Bruto siga siendo sólido en 2022 (+3.7%), estos factores seguirán pesando sobre la actividad.
En el cuarto trimestre de 2021, la tasa de inflación anual alcanzó el 7.0%, su nivel más alto en 40 años. En respuesta a este aumento de los precios, la Reserva Federal de EU se ha vuelto más agresiva y ha insinuado una inminente subida de los tipos de interés, lo que ha desencadenado una restricción monetaria en algunos países emergentes.
En Europa, las interrupciones en las cadenas de suministro, combinadas con la fuerte demanda, provocaron un aumento de los precios de los productores y de la energía. Alemania ha experimentado la mayor inflación en más de 30 años. En el resto de la zona del euro la situación es algo desigual: la inflación sigue siendo relativamente moderada en Francia, mientras que los precios se han disparado en España. En el Reino Unido, la inflación ha subido al 5,4% y ha llevado al Banco de Inglaterra a convertirse en el primer gran Banco Central en subir sus tipos de interés en diciembre de 2021, antes de hacerlo por segunda vez a principios de febrero.
Coface concluyó que el escenario es el de una inflación cercana al máximo, que se liberará a medida que los precios de la energía y los cuellos de botella de la cadena de suministro disminuyan en la segunda mitad del año.