Derivado de la pandemia por COVID-19, hemos visto una reducción en la demanda de energía proveniente de los hidrocarburos provocando una caída sin precedentes que generó que muchas empresas ajustaran sus estrategias de inversión. Además, provocó que las energías derivadas de fuentes renovables tomaran impulso como las energías a las que se debe mover el mundo.
Definitivamente creemos que la matriz energética debe modificarse, balancearse y por supuesto que muchas naciones desean acelerar la introducción o crecimiento de energía de diversas fuentes.
Caída de precios con mayor duración
Así, los mercados de energía de recursos no renovables están ajustándose, no es la primera vez que sucede una caída fuerte del precio de los principales productos energéticos, sin embargo, en esta ocasión ha durado más tiempo.
Con la vacuna contra el Covid, entendemos que se pueda retornar a niveles de consumo que se tenían antes de la pandemia, pero el deterioro económico que hemos observado seguramente hará que se retrase por más años el mejoramiento de este mercado, lo que generará más ajustes en las estrategias que permitan contar con alternativas innovadoras para mantener un mercado sin duda es altamente necesario.
Para el caso de la energía asociada a recursos renovables, pareciera que es su momento crecerá de manera más acelerada, sin embargo, en muchos países se tienen grandes inversiones en energías no renovables, que pudieran provocar lentitud en la modificación de la matriz energética de varias naciones.
Creemos que se debe tener en mente los diversos acuerdos en los que se ha ajustado el volumen de producción de petróleo, con la finalidad de tener un mejor precio del mismo, sin embargo, se pudieran eliminar restricciones comerciales a algunos países y poder tener mayor oferta de petróleo y la consecuente caída de precios que hará que muchos proyectos petroleros sean no rentables.
Petróleo, principal fuente de consumo mundial
De acuerdo con algunos documentos como el BP Outlook y de la agencia internacional de energía, el petróleo seguirá siendo la principal fuente de energía demandada y consumida en el mundo al menos por los siguientes 20 años.
Además, indica la información, que existe la expectativa que las energías renovables presenten un crecimiento, apoyado por el objetivo de reducción de emisiones de CO2; a diferencia del carbón que presenta una tendencia a la baja.
Mercados energéticos en México
Para el caso de México, sabemos que más del 80% del mercado energético depende de los hidrocarburos, seguido por la biomasa y el carbón. Aunque también consume energía proveniente de la geotermia, hidroenergía, energía nuclear y energía eólica, el porcentaje de participación de estos combustibles es insignificante, teniendo una participación del 2% o menos.
Sin embargo, el mercado energético de México depende en gran medida de las importaciones que se hacen principalmente del vecino del norte, que es el único proveedor de gas con el que se genera más del 70% de la energía eléctrica del país.
Por otro lado, se ha reducido la exportación de petróleo en más del 50% que se enviaba hacia otros países.
Cada vez se importa más gasolina y diésel, y pareciera que se desea sólo permitir que pocas empresas sean capaces de importar ese tipo de combustibles.
Vemos que en el caso de renovables, se frenó el ritmo que se traía, sin embargo, hay que estar atentos a lo que suceda en los próximos meses, que seguramente con la política de la región, pudiera detonarse nuevamente una política hacia las energías renovables, por lo menos a un ritmo mayor al actual.
Afectados los estados mexicanos productores de petróleo
Dado que el mercado petrolero es fundamental para el país, la crisis afecta el presupuesto que se le puede dar a los estados debido a los bajos ingresos que se tienen. De igual manera, los estados en los que se desarrollan las actividades petroleras se ven afectados por la reducción de la derrama económica y falta de empleo.
Por otro lado, hay fuertes promotores de energías no renovables en los que a veces pareciera, insisto, pareciera, que con esas fuentes de energía se acabaría con el uso de las fuentes fósiles, situación que será muy difícil de ver en el mediano plazo. Empero, generar este tipo de proyectos ayudaría a detonar la economía de esos estados y a reducir la falta de empleo y la pobreza.