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Industria

Reducir horas sin frenar la operación: reto empresarial de la reforma laboral

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Ciudad de México, 17 de marzo de 2026.- La reforma laboral de 2026, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo, establece una disminución gradual de la jornada semanal de 48 a 40 horas hacia 2030. Esta medida se perfila como uno de los cambios más trascendentes en la organización del trabajo en el país en las últimas décadas.

Más allá del debate legislativo, el verdadero desafío está en la operación diaria de las empresas: reorganizar turnos, cumplir con los nuevos requerimientos legales y absorber los costos asociados sin afectar la continuidad productiva.

El contexto laboral del país explica la complejidad de esta transición. México se encuentra entre las naciones donde más horas se trabaja. Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indican que los trabajadores mexicanos registran más de 2,190 horas laborales al año, uno de los niveles más altos del mundo. A nivel semanal, el promedio ronda las 45 horas, por encima del promedio global cercano a 43.9 horas, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo.

Sin embargo, el alto número de horas trabajadas no necesariamente se traduce en mayor productividad. De acuerdo con análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), México mantiene uno de los niveles de productividad por hora más bajos entre los países de la OCDE, lo que ha impulsado el debate sobre la necesidad de reorganizar el tiempo de trabajo sin comprometer la competitividad.

Uno de los puntos más sensibles de esta reforma es el rediseño de turnos. En sectores industriales, logísticos, comerciales y de servicios —donde la operación requiere cobertura prácticamente continua— reducir la jornada no significa simplemente trabajar menos horas, sino reorganizar completamente la arquitectura de horarios que sostiene la producción.
En ese contexto, uno de los escenarios más analizados por especialistas mantiene el esquema tradicional de seis días de trabajo por uno de descanso, ajustando la distribución de horas dentro de esos seis días para cumplir con la nueva jornada.

“En muchos sectores el rediseño de turnos no necesariamente implica pasar a esquemas de cuatro días de trabajo”, explica Jesús Moscoso, abogado especialista en derecho laboral y CEO de ESSAD. “Un escenario perfectamente viable es mantener la lógica de seis días laborales por uno de descanso, redistribuyendo la jornada para cumplir con los nuevos límites sin afectar la operación”.

Este esquema permitiría preservar la continuidad productiva en la mayoría de las industrias sin obligar a crear nuevos turnos o ampliar significativamente las plantillas laborales.
Sin embargo, el rediseño de horarios no es el único factor que influirá en el impacto económico de la reforma. Uno de los temas que ha generado mayor discusión es la propuesta impulsada por la Confederación de Trabajadores de México (CTM) para establecer una Prima Sabatina o Prima de Descanso, es decir, un pago adicional para los trabajadores que laboren el sexto día de la semana.

Para muchas empresas, este podría convertirse en el escenario más costoso.
“El peor escenario para muchas organizaciones no es la redistribución de horas, sino la incorporación de nuevas primas obligatorias”, señala Fernando Rojas, abogado laboralista y también CEO de ESSAD. “Si se mantiene el esquema de seis días de trabajo pero se introduce una prima sabatina obligatoria, el costo laboral podría incrementarse de manera significativa, particularmente en sectores intensivos en mano de obra”.

El desafío se vuelve aún más evidente al observar las condiciones actuales del mercado laboral. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que uno de cada cuatro trabajadores en México labora más de 48 horas a la semana, superando el límite legal vigente. Aproximadamente 12% trabaja entre 49 y 56 horas semanales, mientras que alrededor de 13% supera incluso ese rango, una situación que se concentra principalmente en sectores industriales, comercio y servicios.

En paralelo, la implementación de la reforma también implica reforzar los mecanismos de verificación del cumplimiento laboral. El control de asistencia se ha convertido en una herramienta central para documentar las horas efectivamente trabajadas y los periodos de descanso.

Las empresas están recurriendo cada vez más a sistemas digitales de registro horario, plataformas biométricas y soluciones tecnológicas integradas con sistemas de nómina para garantizar la trazabilidad de la jornada laboral. Estos sistemas no solo permiten cumplir con la normativa, sino también prevenir conflictos laborales o auditorías regulatorias.

“El control de asistencia ya no es solo una herramienta administrativa; es un mecanismo de cumplimiento legal”, explica Moscoso. “Las empresas necesitan sistemas que registren con precisión la jornada para demostrar que están respetando los límites legales y los periodos de descanso”.

La adopción de estas tecnologías también implica costos legítimos de cumplimiento: adquisición de plataformas, integración tecnológica, capacitación del personal y mantenimiento de sistemas de registro.

En este contexto, la gradualidad en la implementación de la reforma se ha convertido en uno de los elementos clave para facilitar la transición. La reducción progresiva de horas busca permitir que empresas y sectores productivos adapten sus modelos operativos sin generar disrupciones abruptas en la productividad o el empleo.

“La gradualidad permite a las empresas rediseñar turnos, evaluar impactos financieros y ajustar su operación con tiempo”, explica Rojas. “Las reformas laborales funcionan mejor cuando permiten transiciones ordenadas”.

La transición hacia la jornada de 40 horas no solo implicará trabajar menos tiempo, sino repensar la forma en que las organizaciones estructuran sus horarios, gestionan sus costos y documentan el cumplimiento laboral. En ese proceso, variables como el diseño de turnos, el uso de sistemas de control de asistencia y la eventual incorporación de primas adicionales serán determinantes para definir el impacto real de la reforma en la operación cotidiana de las empresas y en el equilibrio entre mejores condiciones laborales y viabilidad productiva.

Industria

Acuerdo histórico fortalece la industria siderúrgica mexicana

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Ciudad de México, 29 de abril de 2026. – La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la firma del Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, como parte del Plan México, con el objetivo de que el acero adquirido por el gobierno sea acero mexicano o producido en México.

El acuerdo involucra a 19 instituciones públicas y tres cámaras empresariales, y se estructura en tres ejes:

  • Compras públicas: coordinación de mesas de trabajo, encuentros de negocio y estímulos para privilegiar contenido nacional.
  • Política industrial: defensa frente a prácticas desleales, promoción de proveedores locales y sustitución de importaciones.
  • Financiamiento: incentivos para que proyectos de infraestructura incorporen acero nacional.

La mandataria subrayó que se trata de un hecho histórico, pues nunca antes se había firmado un acuerdo de esta magnitud para la siderurgia nacional. “Es esencialmente que lo que compra el gobierno con relación al acero, sea acero mexicano o producido en México”, afirmó.

Reacción de la industria

La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (CANACERO) celebró la firma a través de su cuenta oficial en X, calificando el día como “histórico para la industria mexicana del acero”.

El organismo destacó que el acuerdo es clave para:

  • Respaldar cerca de 90 mil empleos directos.
  • Dar certidumbre a inversiones en curso por más de 8 mil millones de dólares.
  • Fortalecer la competitividad y sustentabilidad del sector.

A nombre del sector siderúrgico, expresamos nuestro agradecimiento y reconocimiento a la presidenta Sheinbaum, así como a las y los titulares de Secretarías, Empresas Públicas, dependencias y organismos empresariales que suscriben este esfuerzo compartido”, señaló CANACERO.

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Industria

Onest SmartLogistics: innovación y expansión para la logística del futuro

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Ciudad de México, 29 de abril 2026.- Con una propuesta centrada en innovación, crecimiento estratégico y transformación digital, Onest SmartLogistics se consolidó como uno de los protagonistas de The Logistics World Summit & Expo 2026, al presentar una ambiciosa hoja de ruta que fortalece su posicionamiento en un entorno marcado por el nearshoring y la evolución del comercio global.

Durante el evento, la compañía mexicana anunció sus planes de expansión para 2026, enfocados en robustecer su infraestructura logística y ampliar sus capacidades operativas. La estrategia contempla el traslado de mercancías desde puertos hacia centros de distribución, así como la consolidación de rutas de transporte transfronterizo hacia Estados Unidos y Guatemala, en respuesta al creciente dinamismo del comercio regional.

Como parte de esta visión, Onest SmartLogistics desarrollará servicios intermodales que integran transporte carretero y ferroviario en corredores estratégicos como Tijuana–Ciudad de México y Veracruz–Ciudad de México. Este modelo permitirá optimizar costos, reducir tiempos de entrega y avanzar en objetivos de sostenibilidad, al disminuir la huella ambiental de las operaciones logísticas.

Adicionalmente, la empresa impulsa una estrategia especializada para centros comerciales, con soluciones diseñadas para atender las nuevas exigencias del sector retail, donde la rapidez, flexibilidad y eficiencia operativa se han convertido en factores clave para la competitividad.

En el frente tecnológico, Onest SmartLogistics reafirmó su apuesta por la analítica avanzada y la inteligencia aplicada a la cadena de suministro. Destaca el caso de éxito de su estrategia de Customer Centricity implementada para Hisense en México, donde logró anticipar la demanda por región, optimizar niveles de inventario, mejorar la disponibilidad de producto en retail y reducir costos asociados a sobreinventarios y faltantes. Este enfoque permitió evolucionar de un modelo logístico reactivo a uno predictivo, ganando el Premio Nacional de Logística (PNL) 2025.

“Hoy la logística ya no puede depender únicamente de la ejecución; debe anticiparse. En este sentido, llevamos a nuestros clientes hacia un modelo basado en datos, inteligencia y toma de decisiones proactiva”, afirmó Aldo López, Vicepresidente Comercial de Onest SmartLogistics.

El directivo subrayó que el valor diferencial de la compañía radica en la confianza que genera en sus clientes: “Administramos activos críticos de grandes marcas, por lo que nuestro compromiso es claro: resguardar correctamente la mercancía, operar con absoluta precisión y garantizar seguridad en cada etapa de la cadena de suministro. Más que un proveedor logístico, somos un socio estratégico que protege y potencia el negocio de nuestros clientes”, añadió.

Con estos anuncios, Onest SmartLogistics no solo refuerza su crecimiento operativo, también marca una ruta clara hacia la logística del futuro, donde la tecnología, la eficiencia y la confianza serán los pilares del desarrollo del sector.

Actualmente, la compañía mexicana brinda servicios a sectores clave como fashion, consumo, perfumería, cosméticos, retail, ecommerce, entre otros. Consolidando su liderazgo en la industria logística como el principal proveedor para empresas que requieren soluciones ágiles, seguras y tecnológicamente avanzadas.

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Industria

¿Sabías que los residuos del mezcal pueden convertirse en comida del futuro?

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Ciudad de México, 29 de abril de 2026.- Lo que comes todos los días podría cambiar gracias a la ciencia. Hoy, investigadoras en México están desarrollando nuevas formas de crear alimentos más nutritivos y hasta suplementos que ayudan a tu cuerpo… a partir de algo que normalmente se desecha.

El agave, por ejemplo, es parte de la identidad mexicana. Pero detrás de cada botella de mezcal, quedan residuos que la mayoría de las veces se desaprovechan.

¿Qué pasaría si esos residuos pudieran convertirse en proteínas nutritivas?

Eso es exactamente lo que investiga el Grupo de Seguridad Alimentaria y Nutrición de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, dentro del laboratorio Sustainable Bioproducts.

“La sostenibilidad no es una moda, es una necesidad. Y la biotecnología nos permite cerrar ciclos y aprovechar mejor nuestros recursos, desde los alimentos hasta los materiales que normalmente se desperdician”, explica la Dra. Aurea Ramírez, co-líder del grupo de investigación en Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Este proyecto, seleccionado entre los 17 mejores del mundo por Good Food Institute en 2024, no solo busca reducir el impacto ambiental. También apunta a fortalecer la seguridad alimentaria y generar valor agregado en México.

En un país donde la obesidad infantil supera el promedio latinoamericano y duplica el promedio global, pensar en nuevas fuentes de nutrición es urgente.

“La ciencia tiene que responder a problemas reales. Y en México, la salud alimentaria es uno de los más importantes.”

¿Pero cómo se convierte el agave en proteína?

Con ayuda de la biotecnología y la tecnología de alimentos, lo que antes se consideraba desecho puede transformarse en nuevas proteínas que pueden utilizarse en alimentos y suplementos nutricionales.

Cuando se produce mezcal, del agave solo se aprovecha una parte. Lo que queda (fibras y residuos vegetales) todavía contiene compuestos valiosos como azúcares complejos y otros nutrientes.

Aquí es donde entra la biotecnología.

“La biotecnología utiliza organismos vivos, como microorganismos, para transformar materiales en algo nuevo y útil”, explica la Dra. Aurea Karina Ramírez Jiménez.

En el laboratorio, los investigadores realizan algo parecido a una fermentación controlada (como cuando se hace yogurt o pan, pero mucho más precisa). Se introducen microorganismos seleccionados que “se alimentan” de los azúcares presentes en el residuo del agave, produciendo biomasa rica en proteínas.

Es decir, convierten un subproducto agrícola en una fuente alternativa de proteína.

“Es un proceso que combina microbiología, ingeniería en alimentos y nutrición. No es improvisación: es diseño científico”, señala la investigadora.

El resultado puede utilizarse en el futuro como un insumo o ingrediente en alimentos funcionales, suplementos, sustitutos de carne a base de plantas o proteínas microbianas, o incluso en alimento para ganado con mayor porcentaje de proteínas.

¿Por qué esto es importante? Porque logra tres cosas al mismo tiempo: ● Reduce residuos agroindustriales.Genera nuevas fuentes de proteína.Contribuye a sistemas alimentarios más sostenibles.

En un mundo donde la población crece y los recursos son limitados, encontrar nuevas fuentes de proteína con menor impacto ambiental es uno de los grandes retos científicos.

“Cerrar ciclos y aprovechar mejor lo que ya producimos es parte de la ciencia que necesitamos para el futuro”, afirma la Dra. Ramírez.

La próxima vez que pienses en cómo mejorar lo que comemos o cómo cuidar el planeta, vale la pena preguntarse: ¿y si tú pudieras ser parte de esa solución? 

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