El impuesto propuesto a sitios de comercio electrónico en México asfixiaría a pequeñas y medianas empresas.
Hoy cuatro de cada 10 empresas en el país fracasan por falta de liquidez, de acuerdo con la Asociación de Emprendedores de México (Asem).
La liquidez se refiere a la cantidad de dinero disponible por estas organizaciones y la falta de esos recursos son parte del reto para su sobrevivencia.
El nuevo gravamen planteado en el Paquete Económico 2026 propone una nueva obligación para las plataformas digitales.
Se plantea la retención a personas morales de 10.5% de sus ingresos brutos de los cuales 2.5% será de Impuesto Sobre la Renta (ISR) y 8% de Impuesto al Valor Agregado (IVA)
También se propone un aumento de 9% en las retenciones a personas físicas, de los cuales 1% sería ISR y 8% de IVA.
Esta alza para personas físicas podría elevarse hasta el 10.5%, de los cuales 2.5% serían ISR y 8% de IVA.
Golpe a los ingresos brutos
Parte de la preocupación de estos nuevos impuestos está en que grava a los ingresos brutos de los contribuyentes.
Los ingresos brutos son los recursos de las pymes que se registran antes de incluir gastos de operación, es decir, ni siquiera contempla todo lo necesario para poder operar como negocio.
Gravar los ingresos brutos impacta de manera directa a la rentabilidad de las empresas.
En México, las pymes no tienen las condiciones para sobrevivir más de cinco años.
Un nuevo impuesto terminaría por golpear el corazón de quienes generan más del 90% de empleos en el país.
Darán en el bolsillo de las personas
Hasta ahora, el comercio electrónico ha sido una válvula de escape ante las dificultades enfrentadas por los pequeños comercios.
Retenciones más altas dañarían tanto a las pymes como a los compradores, quienes podrían ser impactados con precios más altos. Las plataformas de comercio electrónico han favorecido la formalidad en el mercado y este nuevo impuesto incentivaría la informalidad.
Ante precios más altos, los canales informales suelen incrementar su presencia.
Las redes sociales y en ciertos canales digitales se logran evitar las retenciones, por lo que las empresas bien establecidas serían las más vulnerables.
Toda organización debe pagar sus impuestos y es necesario que lo hagan, sin embargo, es importante cuidar cada detalle del Paquete Económico antes de dar un paso en falso.
Las pymes se deben de cuidar
En México, las pequeñas empresas tienen un rol clave en la economía.
El 51.2% de las pymes son la principal fuente de ingresos para las familias mexicanas, según la Asem.
Actualmente, siete de cada 10 empresas necesitan desde 1 a 10 años para lograr ser rentables y más del 60% son empresas familiares.
Un golpe al poder adquisitivo de las familias sería contrario al efecto positivo de ciertos programas gubernamentales en la población.
Este impuesto en particular sería un retroceso ante indicadores positivos como el alza en el salario mínimo y el incremento en el consumo del país.
Tienditas rechazan aumento a IEPS
Por otra parte, las tienditas tradicionales en México son otro sector que se ha levantado contra el aumento en los impuestos.
En el caso de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), la queja es contra el alza del IEPS a bebidas azucaradas en 87% y el doble aumento de impuesto a los cigarros.
Con el gravamen ajustado, la cajetilla aumentará de 160% a 200%, lo que representaría alzas de 20 a 30 pesos sobre el precio al consumidor.
La Anpec ha reiterado que está a favor de cuidar la salud de los mexicanos, pero aseguró que nuevos impuestos no lograrán esta medida.
La Alianza asevera que aumentar impuestos es una política que no ha resuelto el problema en 11 años desde su llegada.
Para las tiendas, el impacto verdadero estará sobre los consumidores y los dueños de los establecimientos.
Con opciones más caras, la Anpec asegura que la gente optará por cigarros que se venden en el mercado negro y que el problema seguirá en temas de salud.
Quienes antes fueron sus aliados contra nuevos impuestos, dice la Anpec, ahora son quienes les dan la espalda y buscan golpear el bolsillo de los consumidores.
Oracle AI World visualiza el futuro de la IA
El Oracle AI World se realiza este año del 13 al 16 de octubre en Las Vegas y reúne a más de 16 mil asistentes de 150 países.
En Ideas de Negocios TV estaremos cubriendo este evento, donde se presentan los principales avances y las perspectivas sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el mundo.
Los beneficios para la salud de las personas y el potencial para generar beneficios directos a los usuarios son parte de los enfoques de este año del Oracle AI World.
Las ponencias de Mike Sicilia, CEO de Oracle, a nivel global y Larry Ellison, presidente del consejo de administración de la tecnológica, son las más esperadas y las que generan mayor expectativa.
Ciudad de México, a 16 de abril de 2026.- La liquidez se ha posicionado como uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas en México, ante un crecimiento económico moderado y una presión sostenida en costos financieros. Con este contexto y con la volatilidad comercial en México posterior al inicio de la revisión del T-MEC, MUNDI organizó el conversatorio “La liquidez que las PyMEs necesitan para impulsar el crecimiento de México” para reunir a especialistas del sector financiero y empresarial para dialogar sobre la situación actual y posibles soluciones al respecto.
En el diálogo participaron Haizea Caravaca Garmendia, Country Manager de Jeeves; Brandon Moreno, Gerente Cambiario FX y Derivados de Banco Base; Jorge de la Madrid Corona, Director de Intermediarios Financieros y Microcrédito de NAFIN-BANCOMEXT; Alfredo Nolasco, Presidente de la sección de América Latina y Caribe del Consejo Directivo del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE); y Alejandro García, Director de Relaciones con Gobierno y Financiamiento del Centro de Competitividad de México (CCMX); que conversaron junto a Sonny Tabares, Vicepresidente de Riesgo y Crédito de MUNDI.
México mantuvo su décima posición entre los exportadores globales de bienes en 2025, de acuerdo con la Organización Mundial de Comercio (OMC). Aunque este posicionamiento refleja el potencial del país en el comercio global, los especialistas coincidieron en que la mayoría de las PyMEs mexicanas aún no logran integrarse a la dinámica comercial internacional, puesto que enfrentan limitaciones estructurales como el acceso restringido al financiamiento, la dependencia de recursos propios (menos de 2 de cada 10 PyMEs recurre al crédito formal, según cifras del INEGI) y ciclos de pago prolongados que pueden alcanzar hasta los 120 días de pago.
La conversación es relevante puesto que apenas 1 de cada 10 empresas mexicanas participa en comercio exterior: menos de 15 mil empresas exportan y cerca de 500 grandes empresas concentran más del 70% del valor exportado.
La brecha se profundiza cuando se analiza el financiamiento: apenas 5 de cada 100 empresas en México destinan crédito a operaciones de comercio exterior, dejando expuesto uno de los mayores cuellos de botella para la internacionalización de las PyMEs, que representan más del 95% de las empresas en México, generan alrededor del 52% del PIB y participan con más del 70% del empleo formal y casi 97% del empleo informal.
En el panorama de incertidumbre que se ha experimentado desde el año pasado, las PyMEs exportadoras suelen esperar hasta 180 días para recibir el pago de sus facturas, generando costos financieros de hasta 20% de su margen de ganancia, casi 4 veces más que un arancel, según estimaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Además, datos de BANXICO sugieren que el costo del crédito para empresas pequeñas puede ser hasta 2 o 3 veces mayor que para grandes corporativos.
El acceso a capital de trabajo ágil se vuelve un factor determinante, especialmente ante oportunidades como el nearshoring, donde la capacidad de respuesta financiera puede definir la participación de las empresas en cadenas de suministro internacionales.
Las perspectivas económicas para 2026 apuntan a un crecimiento del PIB de hasta 1.8%, con una inflación persistente y costos financieros elevados, lo que añade presión a la operación de las empresas. Ante este panorama, los participantes del conversatorio coincidieron en la necesidad de impulsar soluciones de financiamiento más accesibles y flexibles que permitan a las PyMEs fortalecer su liquidez, mejorar su competitividad y consolidar su papel como motor del desarrollo económico del país.
“Cuando hablamos de liquidez para impulsar el crecimiento de las PyMEs en México, también vale la pena preguntarnos cómo hacer más atractiva la formalización: desde mejores condiciones de financiamiento hasta esquemas más flexibles como garantías solidarias que no inmovilicen activos. En un entorno donde importa quién es tu socio y cómo compites, incluso a nivel internacional, alinear incentivos y generar mayor certidumbre puede ser clave para que más empresas den el siguiente paso y aprovechen mejor las oportunidades de crecimiento”, mencionó Sonny Tabares de MUNDI.
Alejandro García del CCMX complementó: “el acceso sigue siendo limitado, aunque dinero y condiciones existen; muchas PyMEs simplemente no tienen claridad sobre para qué usarlo ni qué instrumento financiero les conviene en cada momento. Entre informalidad, incluso dentro de la formalidad, y procesos poco estandarizados, se vuelve difícil avanzar. Más que solo ofrecer capital, hace falta acompañar con educación financiera y profesionalización para que puedan realmente aprovecharlo y crecer”.
“Las PyMEs son el corazón de México, pero enfrentan un problema de liquidez, no de crédito. La solución no es única: se necesitan trajes a la medida por sector, mejor educación financiera y un rediseño en la evaluación de riesgo y garantías. Otros países como Costa Rica, Indonesia o Malasia ofrecen referencias útiles en políticas comparadas que México puede adaptar. El reto es encontrar balance entre regulación y acceso, como en España, donde se protege el flujo de pago a 30 días. Capital hay; falta una reestructuración estratégica que impulse su crecimiento” señaló Alfredo Nolasco de COMCE.
Haizea Caravaca de Jeeves coincidió en que “el desafío de las PyMEs exige flexibilidad rápida, menos fricción en garantías y documentación, y el uso inteligente de tecnología para entender realmente lo que cada negocio necesita. Frente a impagos, no se trata de excluir, sino de replantear políticas de riesgo que hoy dejan fuera a sectores enteros. En un país con alta exposición a líneas de deuda, la clave es canalizar liquidez de forma más justa y eficiente. Esa es la liquidez que las PyMEs necesitan para impulsar el crecimiento de México”.
“Cada vez más PyMEs se están internacionalizando y, en un entorno de volatilidad e incertidumbre, proteger márgenes se vuelve clave. Más que solo acceso a crédito, el reto es entender qué producto funciona mejor para cada necesidad, con procesos claros, regulación que dé certeza y mayor flexibilidad. Clasificar mejor a las PyMEs, diferenciar tasas y aprovechar la digitalización para cerrar operaciones puede hacer que la liquidez llegue de forma más eficiente e impulse su crecimiento.”, refirió Brandon Moreno de Banco Base.
“En el contexto de las PyMEs, la informalidad y los retos de gobernanza siguen siendo barreras que encarecen y frenan a toda la industria. Más que depender de esquemas tradicionales basados en la “quema de garantía”, el reto es avanzar hacia modelos donde el riesgo se comparta y permita impulsar soluciones más sostenibles”, añadió Jorge de la Madrid Corona, de NAFIN-BANCOMEXT.
Los participantes concordaron con que cerrar la brecha de liquidez es una necesidad operativa para las PyMEs y una condición estratégica para que México capitalice plenamente su potencial económico y exportador. La colaboración entre instituciones financieras, organismos públicos y soluciones fintech será clave para ampliar el acceso al capital de trabajo, acelerar los ciclos de financiamiento y facilitar la integración de más empresas a cadenas globales de valor. Fortalecer la liquidez de las PyMEs implica impulsar la resiliencia y competitividad de toda la economía mexicana.
Ciudad de México, 14 de abril de 2026.- El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) advirtió que el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, iniciado a finales de febrero, ha disparado los precios internacionales del crudo y los fertilizantes en más de 60%, generando fuertes presiones sobre la economía mexicana.
Según el organismo, el gobierno federal destina alrededor de 5 mil millones de pesos semanales en subsidios al IEPS para contener el precio de la gasolina importada, que actualmente ronda los 3.50 dólares por galón. Si el petróleo se mantiene en 100 dólares por barril, el costo podría subir a 4 dólares por galón, elevando el subsidio a 6 mil millones de pesos semanales. De prolongarse la crisis durante todo 2026, el impacto fiscal alcanzaría 220 mil millones de pesos, equivalente a 0.6% del PIB.
Riesgo de déficit y cambios fiscales
El IMEF señaló que la probabilidad de que el déficit fiscal total se acerque a 5% del PIB en 2026 es elevada, frente al 4.1% estimado por la Secretaría de Hacienda. Además, cuestionó la iniciativa en el Congreso para modificar la definición de “gasto corriente estructural”, excluyendo sueldos públicos y programas sociales, lo que permitiría mayor gasto sin violar el presupuesto aprobado, pero incrementaría el déficit amplio y comprometería la estabilidad fiscal.
Inflación y tasas de interés
El organismo advirtió que el alza en energéticos y fertilizantes intensifica las presiones inflacionarias globales. El Fondo Monetario Internacional ha alertado sobre posibles incrementos en tasas de interés en un entorno de desaceleración. México ya enfrentaba una inflación subyacente alta antes del conflicto, lo que complica la reducción de tasas.
Inversión privada en caída
La inversión privada acumula 17 meses de retroceso, pese a una ligera recuperación en el último trimestre de 2025. Factores externos como la revisión del TMEC y factores internos como la reforma judicial y la facultad de la Unidad de Inteligencia Financiera para bloquear cuentas sin orden judicial han debilitado la confianza empresarial.
Expectativas macroeconómicas
La encuesta mensual del IMEF proyecta para 2026:
Crecimiento del PIB: 1.4%
Inflación: 4.2%
Balance público tradicional: -4% del PIB
Tasa de política monetaria: 6.5%
Tipo de cambio: 18.34 pesos por dólar
Empleo IMSS: +284 mil plazas
Para 2027, se estima un crecimiento de 1.8% del PIB, inflación de 3.8%, y un déficit público de -3.9% del PIB.
Innovación financiera y Mundial 2026
El boletín también incluyó la ponencia “Más que fútbol: El Mundial 2026 y la integración de América del Norte”, donde se destacó que la tokenización del fútbol y el uso de tecnologías como blockchain, stablecoins y NFTs podrían convertir al Mundial en un laboratorio financiero global, acelerando la adopción del dinero digital programable.
Ciudad de México a 14 de abril de 2026. En un contexto de transformación del entorno laboral (incrementos salariales más moderados y creciente competencia por talento), “el salario emocional se posiciona como un elemento clave dentro de la propuesta de valor de las empresas en México”, así lo señaló Gloria Guerrero Muñiz, directora de la División de Training & Consulting de Adecco México.
De acuerdo con la experta, el salario emocional, conocido como el conjunto de beneficios no monetarios que mejoran la experiencia laboral, se ha convertido en un pilar estratégico para fortalecer la atracción y retención de talento. Actualmente, el 42% de las empresas mexicanas ya lo prioriza, mientras que el 77% de los colaboradores lo considera muy valioso, de acuerdo con cifras de Adecco.
Entre los beneficios más destacados para los trabajadores destacan:
Flexibilidad laboral, con esquemas adaptados al estilo de vida de los colaboradores.
Desarrollo profesional, con énfasis en liderazgo tipo coach, mentoría y estructuras organizacionales menos rígidas.
Reconocimiento, a través de retroalimentación constante y esquemas de incentivos por desempeño.
No obstante, la directora de la División de Training & Consulting de Adecco México precisa que el salario emocional debe entenderse como un complemento, no como un sustituto de un salario económico competitivo y acorde con las responsabilidades del puesto.
Tendencias hacia 2030
En cuanto a la evolución del entorno salarial en México, de acuerdo con Gloria Guerrero Muñiz, se anticipan cambios relevantes hacia 2030, entre los que destacan:
Crecimiento esperado: 10–12% anual
Rediseño obligatorio de estructuras salariales
Aumentos de cuotas patronales (costos fijos)
Presión en estructuras salariales
Presión en tabuladores internos
El salario mínimo está “empujando” toda la pirámide salarial hacia arriba
Convergencia salarial
Entre salarios mínimos y de entrada, así como menor diferenciación interna entre niveles.
Estos factores están llevando a las organizaciones a replantear sus estrategias de compensación integral, donde el salario emocional jugará un papel cada vez más relevante para mantener la competitividad y el compromiso del talento.