Ciudad de México, 30 de abril de 2026.- La competitividad empresarial en México y Latinoamérica está atravesando una transformación estructural. En un entorno marcado por presión regulatoria, disrupciones en las cadenas de suministro y riesgos climáticos crecientes, las empresas migran hacia un modelo donde la integración de finanzas, sustentabilidad, diversidad y operación ya no es opcional, sino determinante para su crecimiento y resiliencia.
Hoy, factores como los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), la diversidad e inclusión y el impacto social se incorporan directamente en la toma de decisiones estratégicas, influyendo en el acceso a capital, la gestión de riesgos y la eficiencia operativa.
De acuerdo con KPMG, el 49 % de las empresas en México y Centroamérica ya consideran los temas ESG como elementos centrales dentro de su estrategia empresarial.
“Las decisiones relacionadas con sustentabilidad, diversidad y liderazgo dejaron de ser intangibles; hoy influyen directamente en inversión, riesgo y desempeño financiero”, señaló Marcela López Lozano, subdirectora de Vinculación Estratégica de Lokton y consejera del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
La sustentabilidad dejó de ser reputacional para convertirse en palanca operativa: optimización de recursos, economía circular y reducción de huella ambiental.
“Hoy la sustentabilidad dejó de ser aspiracional y se volvió estratégica para el negocio… crecer con resultados y sororidad es la única forma de construir negocios competitivos, resilientes y con futuro”, externó Mónica Rodríguez Ibarra, experta en Sustentabilidad y Responsabilidad para Pernod Ricard Latinoamérica.
El impacto social también evoluciona hacia modelos estratégicos vinculados al negocio. “La colaboración entre el sector privado, social y público es fundamental para escalar soluciones y generar cambios sostenibles”, señaló Carmen Robles, directora de la Fundación Herdez.
Uno de los cambios más relevantes es el papel del liderazgo femenino. Según el estudio Mujeres de la Alta Dirección en México y Centroamérica 2026 de KPMG, el 34 % de las directivas en México lidera iniciativas de transformación digital, con participación creciente en automatización, gestión de datos e inteligencia artificial.
“El liderazgo femenino aporta una visión integral que conecta estrategia, personas y propósito”, señaló Griscelda Ramos, directora de Sustentabilidad de Natura México.
“La inclusión no es un concepto abstracto… cuando damos espacio a distintas formas de pensar fortalecemos nuestra capacidad de adaptación, innovación y toma de decisiones”, afirmó Cintya Campos, CFO LATAM de CHEP.
La cadena de suministro se convierte en punto clave de ejecución. “La sostenibilidad y diversidad solo se vuelven reales cuando se integran en contratos, indicadores y decisiones operativas”, añadió Margarita Gutiérrez, Chief Procurement Officer de PAVISA.
En este nuevo entorno, la convergencia entre finanzas, sustentabilidad, diversidad y operación redefine los estándares de éxito empresarial. Las mujeres que lideran estas áreas están configurando el futuro de los negocios en México y la región, demostrando que rentabilidad e impacto pueden avanzar de la mano.