Ciudad de México, 22 de junio, 2022.- Tula se ha convertido en la zona industrial más contaminante del todo México, y no existe algún programa que disminuya los daños en la localidad, indica el estudio “La responsabilidad corporativa de CFE, a prueba: Los impactos ambientales y sociales de la central termoeléctrica Francisco Pérez Ríos, en Tula, Hidalgo”, realizado por México Evalúa.
En la ciudad de Tula existen 58 empresas locales y federales productoras de energía entre las que destacan: Refinería Miguel Hidalgo de Pemex, dos plantas de generación eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) –siendo la más contaminante la Central Termoeléctrica Francisco Pérez Ríos (CTT), seis cementeras, cuatro caleras y diversas industrias del ramo metalmecánico y químico, que en conjunto contribuyen a la producción de desechos que contaminan al medio ambiente.
El estudio de México Evalúa también revela que la cuenca atmosférica de Tula es la mayor generadora anual de contaminantes en el estado de Hidalgo, pues aporta el 97% del dióxido de azufre (SO2), 45% de las partículas PM2.5 (partículas muy pequeñas en el aire que tiene un diámetro de 2.5 micrómetros) y el 43% de los óxidos de nitrógeno (NOx).
La dispersión de SO2 y de partículas suspendidas PM2.5 desde la zona de Tula Tepeji hacia el Valle de México, representa el 18% de la contaminación registrada en la Ciudad de México.
La NASA la considera punto crítico por emisión de dióxido de azufre
El informe también destaca que la Agencia Norteamericana Aeroespacial (NASA por sus siglas en inglés) ubicó a Tula como uno de los puntos críticos de emisiones de dióxido de azufre en el planeta; de acuerdo al mapa interactivo de la misma agencia la cuenca emana 136 mil toneladas de SO2.
El exceso de contaminación genera un riesgo para los ciudadanos en el sistema respiratorio; no obstante la contaminación en la zona no es algo nuevo pues en 1989, durante la formulación del Programa Ambiental de México, la región fue clasificada como zona crítica en materia de contaminación atmosférica, tanto por sus características topográficas, demográficas, climáticas y meteorológicas como por su actividad industrial, según un informe del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático INECC del 2016.
Por otro lado, los daños no se limitan únicamente a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y CO2, sino que la región también presenta contaminación en el agua afectando 273 localidades.
En 2018 la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) declaró emergencia sanitaria para los municipios de la cuenca de Tula aledaños a la presa Endhó, por existir en diversos pozos de agua para consumo humano niveles de arsénico, manganeso y mercurio superiores a los máximos permitidos, así como contenidos de plomo superiores a los niveles máximos permisibles, lo que termina convirtiendo en insalubre la aparente agua potable de las comunidades.
En 2017 la octava causa de muerte se atribuyó a causas de contaminación ambiental con más de 49 mil muertes relacionadas según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Por otra parte en 2013 el banco mundial de 2013 registró una pérdida en bienestar de casi 38 mil millones de dólares (1.89% del PIB) debido a la contaminación ambiental, así como pérdidas en producción laboral de 1,815 millones de dólares (0.09% del PIB), según la TWB.
México Evalúa indicó que es necesario el reconocimiento completo de los pasivos ambientales por parte de los Consejos de Administración de Pemex y de CFE (ya que en muchos casos no hay informes de contaminación –sobre todo de la CFE –), para que así hay un mayor involucramiento social y emisión de reportes para modificar la política de petrolíferos y la reducción de la producción y uso de combustóleo.
De la misma forma señaló la importancia de la educación social y del uso de nuevos recursos por parte de la población para reducir la contaminación.
Mientras tanto ninguna de las instituciones energéticas de la cuenca ha realizado acción alguna para disminuir los niveles de contaminación.