Ciudad de México, 15 de octubre de 2026. — En el marco de la inauguración de la primera edición del Foro Económico Internacional Mujer Agro (FEIMA) —celebrado en el Expo Reforma—, diversas lideresas y autoridades advirtieron que el desarrollo rural y la seguridad alimentaria en el país siguen siendo metas incompletas mientras persistan las barreras que limitan el acceso de las mujeres a la tierra, los créditos, la tecnología y los espacios de gobernanza.
Al tomar la palabra, Alicia Almanza, presidenta de la Comisión Agroalimentaria de 50+1 y del comité organizador del evento, señaló que las mujeres del campo deben transitar de la visibilidad al reconocimiento, y de ahí a la autonomía económica y a la toma real de decisiones. Explicó que el propósito central del FEIMA es tejer una red internacional sólida que impulse a las actoras del sector.
Asimismo, detalló que el foro congrega durante dos días (15 y 16 de octubre) a más de 600 asistentes por jornada procedentes de distintas regiones de México y el extranjero, integrando a más de 50 panelistas, 150 empresas y cerca de 25 firmas compradoras, además de organismos binacionales y aliados estratégicos. Este esfuerzo cobra mayor relevancia al coincidir con 2026, declarado Año Internacional de la Agricultora. “Este encuentro marcará un antes y un después en la historia de las mujeres del agro”, enfatizó Almanza.
Impulso generacional y visión económica
Por su parte, María del Rosario Enríquez, presidenta de la Confederación Nacional de Productores Rurales, centró su mensaje en la urgencia de revalorizar el agro frente al desinterés de las nuevas generaciones, destacando las acciones institucionales para integrar a jóvenes y respaldar a las pequeñas productoras a lo largo del país.
En representación de la Secretaría de Economía, Andrea Genoveva Solano aportó contexto sobre la fortaleza del sector al recordar que, en 2023, la producción agrícola, pecuaria y pesquera nacional alcanzó un valor de 1.5 billones de pesos (290 millones de toneladas), mientras que en 2024 se registró un superávit comercial de 7,795 millones de dólares. Solano apuntó que estas cifras deben traducirse en prosperidad compartida mediante una mejor infraestructura de calidad, sugiriendo que los exportadores consolidados funcionen como mentores de pequeños productores y cooperativas para escalar beneficios de forma colectiva.
Unidad, derechos y resiliencia
Desde la perspectiva internacional, Claudia Trujillo, secretaria de 50+1 Internacional, cuestionó que históricamente se catalogue a las mujeres como “grupo vulnerable” cuando en realidad constituyen la mayoría demográfica del país, por lo que llamó a articular un frente común que defienda sus derechos plenos y respalde integralmente a las productoras rurales.
Finalmente, Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la Cámara de Comercio de la Ciudad de México, celebró la realización del foro y reconoció que la resiliencia económica del país ha descansado históricamente en el esfuerzo de millones de mujeres que sostienen a sus hogares y familias.