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Energía

Sistemas de almacenamiento de energía eléctrica, eje estratégico para el Sistema Eléctrico Nacional

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Ciudad de México, 13 de abril de 2026.— Los sistemas de almacenamiento de energía eléctrica (SAEE) se consolidan como un componente estratégico para fortalecer la confiabilidad, eficiencia y operación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), según lo propuesto este 9 de abril por la Comisión Nacional de Energía (CNE). Este anteproyecto, que sustituye y deja sin efectos el Acuerdo A/113/2024 publicado el año anterior, establece las directrices para una integración ordenada y técnicamente viable de estas tecnologías en el sistema.

En este contexto, las Disposiciones Administrativas de Carácter General (DACG) para la integración de estos sistemas introducen un cambio estructural al reconocer al almacenamiento como una actividad independiente dentro del sistema eléctrico, habilitando nuevos modelos de negocio, esquemas de participación y oportunidades de inversión en el mercado energético.

“El nuevo marco regulatorio representa un paso importante hacia la modernización del sistema eléctrico en México. Contar con mayor claridad permite avanzar más rápido en proyectos que fortalecen la confiabilidad de la red y mejoran la gestión energética de los usuarios finales”, señaló María Fernanda Matus, Gerente de Desarrollo de Negocios Estratégicos en Skysense.

El marco reconoce el valor del almacenamiento como una herramienta clave para mejorar el funcionamiento del sistema eléctrico, ya que permite guardar energía cuando hay disponibilidad y usarla cuando más se necesita, ayudando a mantener un suministro más estable. Además, incorpora figuras como los sistemas de almacenamiento independientes (baterías stand alone), que amplían las posibilidades de integración y operación dentro del sistema eléctrico.

Alcances del nuevo marco regulatorio

El nuevo marco regula el almacenamiento bajo una lógica diferenciada según su aplicación: integrado en Centrales Eléctricas, Centros de Carga, en las redes de Transmisión (RNT) y Distribución (RGD), o como Almacenadoras Independientes, lo que implica mantener estructuras e incorporar nuevas modalidades de los Sistemas de Almacenamiento de Energía Eléctrica (SAEE).

De acuerdo con la lectura de Skysense sobre los impactos en la industria, el marco contempla:

  • La creación de un permiso específico de almacenamiento para sistemas independientes, siempre que su capacidad sea igual o mayor a 0.7 MW.
  • La eliminación de trámites adicionales para los SAEE asociados a centrales eléctricas, que se consideran parte de sus instalaciones y equipos, requiriendo únicamente la modificación o migración al nuevo régimen legal de la Ley del Sector Eléctrico (LSE) para las centrales preexistentes.
  • El reconocimiento del almacenamiento en centros de carga para la gestión de la demanda, fortaleciendo estrategias de eficiencia y optimización operativa.
  • La obligación de respaldo en esquemas de autoconsumo para centrales renovables con venta de excedentes.
  • La formalización de la figura de Almacenadora Independiente como un negocio autónomo, con capacidad de comercializar energía, potencia y servicios conexos, así como celebrar contratos de largo plazo con el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) mediante mecanismos competitivos.
  • La posibilidad de inversión compartida mediante la agrupación de varios interesados en un solo SAEE.
  • La contratación de respaldo con terceros mediante contratos de cobertura eléctrica.
  • La incorporación de capacidades técnicas grid-forming en los sistemas de almacenamiento, permitiendo aportar estabilidad, control de frecuencia y soporte de voltaje.
  • El reconocimiento de los SAEE en la RNT y RGD como parte del sistema eléctrico, facilitando su uso para servicios operativos y mejora de la confiabilidad.

Este enfoque es consistente con las recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), que señala la importancia de incorporar el almacenamiento, particularmente a gran escala, como un elemento central en la planeación energética de largo plazo, acompañado de evaluaciones integrales que permitan comparar distintas soluciones como la gestión de la demanda, la modernización de infraestructura y las redes inteligentes.

Asimismo, la IEA destaca que el almacenamiento a escala de red es un habilitador clave en escenarios de descarbonización, al proveer servicios como el balanceo de corto plazo, reservas operativas, estabilidad del sistema, optimización de inversiones en transmisión y distribución, así como la capacidad de recuperación ante interrupciones del servicio.

“Una vez que este anteproyecto sea publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el reto será traducirlo en proyectos concretos que permitan materializar sus beneficios en el corto y mediano plazo. Mientras tanto, desde Skysense hemos desarrollado una infraestructura con 200 MWh de capacidad de almacenamiento que nos permitirá contribuir con experiencia probada en el desarrollo de proyectos que requiera el país”, concluyó Matus.

Con este avance, México da un paso relevante hacia la consolidación de un sistema eléctrico más moderno, resiliente y alineado con las tendencias globales, abriendo nuevas oportunidades para la innovación tecnológica y la participación en el sector energético.

Energía

Industria mexicana: el reto de crecer sin aumentar emisiones

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Ciudad de México, 14 de mayo de 2026.– En el marco del Día Mundial del Reciclaje, la industria mexicana enfrenta una oportunidad clave para evolucionar hacia modelos más eficientes y sostenibles. Aunque la estrategia de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) ha impulsado avances importantes en materia ambiental, los desafíos del sector industrial requieren replantear el consumo energético sin afectar la productividad.

Hoy el reto para las empresas no es frenar su operación, sino adoptar soluciones que les permitan mantener su competitividad mientras avanzan hacia procesos más limpios y eficientes.

México es una potencia industrial, y esa fortaleza es un orgullo que debe preservarse por su profundo peso social y económico. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el conjunto de sectores estratégicos —que abarca desde la agroindustria y el sector alimenticio, hasta la potencia automotriz, textil, manufacturera y la generación de electricidad— representa aproximadamente el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, consolidándose como el motor indiscutible de la economía.

Más allá de las cifras, este ecosistema es el sustento de las familias mexicanas: estos sectores generan de forma conjunta más de 14.6 millones de empleos, lo que significa que uno de cada cuatro trabajadores en México depende directamente de la salud, la competitividad y la continuidad operativa de nuestra capacidad industrial”, agregó José Antonio Mota, gerente de operaciones en Indugas.

Según el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero (INEGYCEI), el sector de la energía y la industria manufacturera generan el 28.9% de las emisiones totales del país. Ante este panorama, la transición al Gas Natural Comprimido (GNC) representa una alternativa estratégica para que las empresas optimicen sus operaciones, reduzcan su impacto ambiental y mantengan su competitividad frente a los nuevos retos regulatorios y ambientales.

En el marco del Día Mundial del Reciclaje, el llamado para la industria es claro: avanzar hacia modelos energéticos más eficientes sin comprometer la actividad económica que impulsa al país. En este contexto, la transición al GNC puede representar ahorros operativos de hasta 40% en comparación con combustibles tradicionales como el diésel industrial, dependiendo de las condiciones de consumo y operación de cada empresa.

Además de fortalecer la competitividad, esta transición permite a las industrias proteger empleos, avanzar hacia objetivos de sostenibilidad y reducir significativamente su impacto en la calidad del aire.

En términos ambientales, la implementación de GNC puede reducir hasta un 99% las emisiones de dióxido de azufre (SO₂). Es, en esencia, “reciclar” el proceso de combustión para hacerlo compatible con un futuro sostenible. Al ser un combustible con 25% menos emisiones de CO₂ que los derivados del petróleo, el gas natural permite que la industria en nodos críticos como el Bajío o el norte del país cumpla con estándares internacionales sin comprometer su ritmo de producción ni sus márgenes de utilidad.

Replantear la industria implica entender que la sostenibilidad y la competitividad pueden avanzar de la mano. Más que representar una limitación para las empresas, la transición energética abre la puerta a operaciones más limpias, eficientes y rentables. En este sentido, el GNC ofrece la capacidad energética que la industria requiere, con un menor impacto ambiental y beneficios importantes en costos operativos.

El Gas Natural Comprimido es el aliado estratégico para que la industria mexicana siga siendo el orgullo de nuestra economía y el guardián de nuestro entorno. Indugas, empresa 100% mexicana y líder en distribución de gas natural comprimido, se especializa en acompañar a las empresas en este camino. Sé el líder que el nuevo México industrial necesita.

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Energía

Fracking en México: seguridad energética y dilemas del gas natural

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Ciudad de México, 13 de mayo de 2026.- En un contexto marcado por la creciente demanda energética, la dependencia del gas importado y los desafíos de la transición hacia economías bajas en carbono, se llevó a cabo la conferencia virtual ¿Debe México apostarle al fracking? Seguridad energética, transición climática y los dilemas del gas natural, impartida por el Dr. Iván García Kerdan, director de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, y Fellow de la Universidad de Yale, quien analizó los retos técnicos, económicos y ambientales que enfrenta el país ante la posible expansión de la fractura hidráulica como método de extracción de gas natural.

El especialista explicó que México cuenta con importantes reservas de gas no convencional en las cuencas de Burgos, Sabinas y Misantla, pero enfrenta limitaciones tecnológicas y económicas para su aprovechamiento. “Pemex no tiene actualmente la capacidad para realizar fracturas a gran profundidad, por lo que el país dependería de tecnología extranjera en una etapa inicial”, señaló.

García Kerdan subrayó que el costo del gas nacional sería superior al importado desde Estados Unidos, donde los precios son incluso negativos en algunos periodos debido al exceso de producción. Además, advirtió que el desarrollo del fracking implicaría altos requerimientos de agua —entre 10 y 30 millones de litros por pozo— en regiones con estrés hídrico severo, como el noreste del país.

Entre los riesgos ambientales mencionó las fugas de metano, cuya potencia de calentamiento global puede ser hasta 90 veces mayor que la del CO₂, y la sismicidad inducida asociada a la reinyección de agua residual. “El reto no es solo técnico o económico, sino también ambiental y estratégico”, enfatizó.

El académico destacó que México debe equilibrar su seguridad energética con la transición hacia fuentes renovables, evitando el llamado locking fósil, es decir, la dependencia prolongada de inversiones en combustibles fósiles que podrían desplazar recursos destinados a energías limpias.

La conferencia concluyó con un llamado a evaluar integralmente los impactos y beneficios del fracking, considerando su papel en la soberanía energética, la estabilidad del suministro y los compromisos climáticos del país.

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Energía

La fiesta futbolera de 2026 encarecerá el recibo de luz de las empresas

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Ciudad de México, 12 de mayo de 2026.– El inicio del Mundial de Fútbol 2026, el próximo 11 de junio, marcará un reto inédito para la infraestructura energética del país. Con 13 partidos disputados en territorio nacional —5 en Ciudad de México, 4 en Guadalajara y 4 en Monterrey— la coincidencia entre las transmisiones masivas y los meses de mayor calor veraniego modificará de forma drástica el perfil de consumo eléctrico en México.

Durante los minutos previos a cada encuentro, la demanda en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) registrará incrementos de entre 3% y 10% debido al encendido simultáneo de millones de televisores. Sin embargo, el fenómeno conocido como TV pickup alcanza su punto más crítico durante el medio tiempo, cuando la audiencia aprovecha para encender luces, electrodomésticos o sistemas de climatización, provocando un disparo súbito en la carga del sistema interconectado.

El impacto financiero será especialmente severo para el sector empresarial. Los partidos programados por la tarde y noche coincidirán con el período punta, la ventana horaria donde la energía alcanza su costo más alto del día bajo los lineamientos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Para las organizaciones que operan bajo la tarifa GDMTH (Gran Demanda en Media Tensión Horaria) —destinada a comercios e industrias con demandas iguales o mayores a 100 kW— los cargos por Capacidad y Demanda Máxima se dispararán, elevando los costos operativos no solo por el volumen consumido, sino por la hora específica en que se exige energía al sistema.

“La justa mundialista pondrá a prueba la gestión financiera operativa de las empresas en México. Ver los partidos implicará una mayor demanda y consumir energía precisamente en las ventanas donde la tarifa de la CFE es más costosa. Quienes no cuenten con estrategias de generación en sitio absorberán un impacto directo en sus márgenes operativos”, advierte Marcos Ripoll, CEO de Solar180.

Marcos Ripoll, CEO de Solar180

El estrés sobre la red será desigual según la geografía. En ciudades de clima extremo como Monterrey, el uso de aire acondicionado —que representa entre 40% y 60% del consumo total durante las horas de transmisión— multiplicará la presión sobre una región que ya enfrenta desafíos recurrentes en la estabilidad de sus redes de distribución. Un solo equipo de climatización comercial tipo minisplit demanda la misma potencia que 10 televisores encendidos en paralelo, lo que amplifica el riesgo de saturación.

A nivel macro, los estadios modernos operan como nodos de alta demanda. La iluminación y servicios de un recinto de última generación consumen entre 3 y 5 MW por partido, equivalente al consumo simultáneo de hasta 5,000 hogares. Este pico, sumado a las fan zones y la ocupación hotelera al límite, incrementa el riesgo de variaciones de voltaje para la industria manufacturera y comercial cercana.

Informes estratégicos de McKinsey señalan que los picos de demanda derivados de eventos globales funcionan como catalizadores para que fondos institucionales y corporaciones aceleren inversiones en resiliencia energética. La volatilidad del mercado mayorista y la saturación de nodos de transmisión han posicionado a la generación distribuida solar como una cobertura financiera indispensable.

“La transición energética en el sector comercial e industrial ya no se evalúa solo bajo la óptica de la sustentabilidad corporativa; hoy es una herramienta de cobertura financiera. Integrar infraestructura solar permite a las organizaciones aplanar sus curvas de demanda y protegerse de los picos de costos que eventos de escala global provocan en la red eléctrica nacional”, concluye Ripoll.

En el entorno económico actual, apalancarse en soluciones solares en sitio y en sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) se consolida como el mecanismo más eficiente para mitigar la dependencia de la red interconectada durante los bloques horarios de mayor precio. Para las empresas mexicanas, la autogeneración ya no es una alternativa: es la vía más sólida para blindar su flujo de caja frente a contingencias de infraestructura y volatilidad tarifaria.

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