Ciudad de México, marzo 02 de 2026.- En febrero de 2026, tanto el Indicador IMEF Manufacturero como el No Manufacturero mostraron señaales de mejora moderada, aunque dentro de un entorno aún frágil. El sector manufacturero registró un avance en el índice general, pero continúa acumulando más de veinte meses en zona de contracción, con una tendencia-ciclo que apenas insinúa una desaceleración menos intensa, sin evidencias claras de cambio de ciclo. Por su parte, el indicador no manufacturero alcanzó el umbral de expansión, impulsado por mejoras en algunos componentes clave; sin embargo, su tendencia-ciclo permanece en terreno contractivo y con una estabilización incipiente más que una recuperación firme. En conjunto, los resultados apuntan a un inicio de año con avances parciales y heterogéneos, aún insuficientes para confirmar una reactivación sólida de la economía, pero hay indicios.
Con base en los datos del Indicador IMEF Manufacturero correspondientes a febrero de 2026, el índice general mostró una mejora al pasar de 46.7 a 47.2 puntos, lo que representa un avance de 0.5 unidades respecto a enero. A pesar de este incremento, el indicador acumula veintitrés meses consecutivos en zona de contracción, reflejando una debilidad estructural prolongada en la actividad industrial. La serie tendencia-ciclo también registró un ligero aumento de 0.1 puntos, ubicándose en 46.8 unidades, lo que sugiere una contracción menos intensa, aunque todavía sin señales claras de cambio de ciclo. El subíndice ajustado por tamaño de empresa avanzó 0.8 puntos hasta 48.3 unidades, mostrando una mejora moderada entre distintos segmentos productivos. El Indicador IMEF No Manufacturero correspondiente a febrero de 2026 mostró una mejora en el índice general, que subió de 49.4 a 50.0 puntos, alcanzando el umbral de expansión tras un avance de 0.6 unidades respecto a enero. No obstante, la serie tendencia-ciclo retrocedió (-) 0.1 puntos, manteniéndose en terreno contractivo, lo que sugiere que la mejora aún no se consolida plenamente en la dinámica subyacente del sector. La medición ajustada por tamaño de empresa registró un repunte significativo de 2.1 puntos, pasando de 49.0 a 51.1 unidades y regresando a zona de expansión.
Gráfica 1: Tendencia-ciclo de los Indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero
Indicador Manufacturero
Con base en los datos del Indicador IMEF Manufacturero correspondientes a febrero de 2026, el índice general mostró una mejora al pasar de 46.7 a 47.2 puntos, lo que representa un avance de 0.5 unidades respecto a enero. A pesar de este incremento, el indicador acumula veintitrés meses consecutivos en zona de contracción, reflejando una debilidad estructural prolongada en la actividad industrial. La serie tendencia-ciclo también registró un ligero aumento de 0.1 puntos, ubicándose en 46.8 unidades, lo que sugiere una contracción menos intensa, aunque todavía sin señales claras de cambio de ciclo. El subíndice ajustado por tamaño de empresa avanzó 0.8 puntos hasta 48.3 unidades, mostrando una mejora moderada entre distintos segmentos productivos.
Al interior, los componentes de nuevos pedidos y producción mostraron avances de 0.7 y 0.1 puntos, respectivamente, aunque ambos permanecen por debajo del umbral de expansión. El empleo registró un incremento de 1.1 puntos, situándose en 45.5 unidades, lo que indica una contracción menos pronunciada en el mercado laboral. Entrega de productos se mantuvo sin cambios en 49.1 unidades, todavía en terreno contractivo, mientras que inventarios repuntó con fuerza 5.1 puntos hasta 50.3 unidades, entrando en zona de expansión. En conjunto, los datos de febrero apuntan a una moderación en la fase contractiva del sector manufacturero, aunque aún sin fundamentos suficientes para anticipar una recuperación sostenida.
La gráfica del Indicador IMEF Manufacturero correspondiente a febrero de 2026 confirma la continuidad de un entorno manufacturero con dinamismo limitado al inicio del año. Tanto la serie del índice ponderado como la tendencia-ciclo permanecen por debajo del umbral de expansión (50 puntos), y si bien se observa una ligera estabilización en las últimas lecturas, todavía es prematuro anticipar un cambio de tendencia hacia expansión. Este comportamiento sugiere que la mejora reciente ha sido moderada y aún insuficiente para revertir el ciclo contractivo. La persistencia de ambas curvas en zona de contracción refuerza la idea de una actividad industrial que continúa enfrentando debilidad estructural, sin señales contundentes de entrar a un ciclo de expansión en el corto plazo.
Indicador IMEF No Manufacturero
El Indicador IMEF No Manufacturero correspondiente a febrero de 2026 mostró una mejora en el índice general, que subió de 49.4 a 50.0 puntos, alcanzando el umbral de expansión tras un avance de 0.6 unidades respecto a enero. No obstante, la serie tendencia-ciclo retrocedió (-) 0.1 puntos, ubicándose en 49.7 unidades y manteniéndose en terreno contractivo, lo que sugiere que la mejora aún no se consolida plenamente en la dinámica subyacente del sector. La medición ajustada por tamaño de empresa registró un repunte significativo de 2.1 puntos, pasando de 49.0 a 51.1 unidades y regresando a zona de expansión.
En el desglose por componentes, se observaron avances importantes en nuevos pedidos y producción, ambos con incrementos de 1.6 puntos, que les permitieron ingresar nuevamente en terreno expansivo. El empleo avanzó 0.6 puntos hasta 49.8 unidades, aunque continúa en zona de contracción. En contraste, el componente de entrega de productos retrocedió (-) 2.8 puntos, cayendo a 49.7 unidades y saliendo de la zona de expansión. En conjunto, los datos de febrero reflejan una mejora parcial en la actividad no manufacturera, con señales mixtas que apuntan a un proceso de recuperación, sin una tracción plenamente consolidada al inicio del año. La gráfica del Indicador IMEF No Manufacturero correspondiente a febrero de 2026 sugiere una estabilización incipiente en la actividad del sector servicios y comercio. Si bien la línea del índice ponderado se ubica alrededor del umbral de expansión, la tendencia-ciclo permanece ligeramente por debajo de los 50 puntos, sin mostrar una pendiente claramente ascendente. Este comportamiento indica que, aunque la desaceleración observada a finales del año pasado parece haberse moderado, la recuperación aún es frágil y carece de una trayectoria firme.
Análisis de Coyuntura
Después de que la economía mexicana mostró una marcada debilidad en los primeros tres trimestres de 2025, cerró el año con una tasa de crecimiento mayor a la esperada. Esto se debió a un ligero fortalecimiento del sector servicios, acompañado por un desempeño marginalmente positivo de las actividades secundarias, las cuales habían mostrado contracciones en los primeros nueve meses del año pasado. El sector servicios mantuvo cierto dinamismo, gracias a la resiliencia de las ventas al menudeo y su encadenamiento comercial, que representan la mayor parte de las actividades terciarias. Por su parte, la producción industrial se recuperó en el último trimestre del año, gracias a un ligero repunte de la manufactura y de la construcción, los cuales resultaron modestos en el contexto de lo observado a lo largo del año.
Por lo anterior, esta mejora de la actividad al cierre de 2025 se considera marginal y se anticipa que el bajo dinamismo de la economía mexicana se mantendrá. De hecho, los principales indicadores de demanda agregada apuntan a un debilitamiento sostenido a lo largo de 2026. Por una parte, el consumo privado no ha crecido y la confianza del consumidor sugiere que esto podría acentuarse más adelante. Por otra parte, las exportaciones han comenzado a perder dinamismo, a pesar de que fueron el principal impulso de la economía mexicana en 2025. La inversión pública y privada se mantiene en niveles bajos y la incertidumbre que prevalece en torno al crecimiento y la política económica dentro y fuera de México no presentan buenas perspectivas para la formación de capital.
El mercado laboral se ha deteriorado, observándose un incremento significativo de la tasa de informalidad y una baja afiliación de trabajadores al Instituto Mexicano del Seguro Social, pues a enero del presente año se registró un crecimiento neto de menos de 200 mil plazas en los últimos 12 meses. Por su parte, el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos se ha manifestado en una caída de las remesas internacionales, las cuales se mantienen cerca de sus máximos históricos, pero en una trayectoria descendente que podría acentuarse este año.
En este contexto, la persistencia de la inflación al consumidor y las limitaciones que ello impone al relajamiento subsecuente de la política monetaria, representan obstáculos para el crecimiento en 2026. Un descenso más lento de la tasa objetivo de política monetaria y la debilidad global del dólar anticipan un peso fuerte que podría tener efectos negativos sobre las exportaciones eventualmente. Finalmente, las principales variables sensibles a las expectativas de mercado, tales como las tasas de interés y el riesgo país, mantienen un comportamiento ordenado.
Santiago de Chile, 27 de abril de 2026.- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informó que las economías de la región crecerán en promedio 2,2% en 2026, una leve revisión a la baja respecto al 2,3% estimado en diciembre de 2025.
El organismo de Naciones Unidas explicó que este ajuste refleja un entorno internacional más complejo, marcado por conflictos geopolíticos, condiciones financieras restrictivas y presiones inflacionarias globales.
De acuerdo con la CEPAL, 24 de los 33 países de la región registrarían una desaceleración en su crecimiento, mientras que solo siete mostrarían una aceleración. En conjunto, la región completaría cuatro años consecutivos con tasas cercanas al 2,3%, evidenciando una baja capacidad para crecer.
Factores externos y riesgos
El precio del petróleo en abril se ubicó 74% por encima del promedio de diciembre de 2025, generando presiones inflacionarias y mayores costos de producción y transporte.
Se observa un menor dinamismo en socios comerciales clave como la Zona Euro, China e India.
La OMC proyecta un crecimiento del comercio mundial de 2,7% en 2026, frente al 4,7% de 2025.
Persisten riesgos como condiciones financieras restrictivas, volatilidad en mercados internacionales y debilidad de la demanda interna.
Desempeño por subregiones
América del Sur crecería 2,4%, por debajo del 2,9% de 2025.
América Central alcanzaría 2,2%, aunque sin Cuba y Haití el promedio sería de 3,9%.
Caribe anglófono y neerlandés crecería 5,6%, impulsado por Guyana; sin ese país, el promedio sería 1,2%.
Desafíos estructurales
La CEPAL subrayó que la región enfrenta un bajo crecimiento tendencial, alta exposición a choques externos y la necesidad de fortalecer motores internos de crecimiento. El organismo destacó que ampliar la movilización de recursos internos y externos, junto con mejorar la gobernanza, será clave para impulsar la inversión, aumentar la productividad y fortalecer la resiliencia macroeconómica en un entorno global incierto.
Ciudad de México, 27 de abril de 2026.- La Secretaría de Economía dio a conocer que, en Topolobampo, Sinaloa, arrancó la construcción de la planta de metanol con emisiones ultra bajas más grande del mundo, proyecto encabezado por Pacífico Mexinol, del grupo Transition Industries.
Con una inversión superior a 3,300 millones de dólares, la iniciativa generará más de 6,400 empleos entre sus fases de construcción y operación, y posicionará a México como referente global en la producción de metanol de bajas emisiones.
La planta, que iniciará operaciones en 2030, tendrá capacidad para producir 1.8 millones de toneladas anuales de metanol azul y 350 mil toneladas de metanol verde, fortaleciendo la competitividad industrial del país y su integración en cadenas globales de valor.
El proyecto contempla el uso exclusivo de agua residual tratada, más de 200 medidas de mitigación ambiental, y programas de desarrollo comunitario e inclusión. Además, cuenta con respaldo de inversionistas internacionales y organismos multilaterales, reflejando la confianza en México como destino para proyectos industriales sostenibles.
Durante el acto protocolario celebrado el 23 de abril en Topolobampo, participaron Rommel Gallo, CEO de Transition Industries; el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas Morales; así como representantes de la Secretaría de Energía, CFEnergía y el embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, entre otros.
El subsecretario Vidal Llerenas subrayó que “más allá de las cifras, Pacífico Mexinol generará empleo, oportunidades y derrama económica para la región”, destacando que el proyecto se alinea con el Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, orientado a un crecimiento equilibrado y sostenible.
Con esta inversión, México refuerza su papel estratégico en la transición energética global y en el desarrollo de una nueva industria química de bajo carbono.
Ciudad de México, 27 de abril de 2026.– El capital privado mexicano está acelerando su reubicación hacia Estados Unidos, según el reporte “Migración Patrimonial 2026” de BAI Capital, en un contexto donde la riqueza privada crece muy por encima de la capacidad de absorción de la economía local.
El estudio revela que mientras las grandes fortunas mexicanas crecieron 38.1% en 2025 (Infosel), la economía nacional apenas avanzó 0.6% (FMI), generando una brecha de 37.5 puntos porcentuales que explica la migración patrimonial.
Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México, subrayó: “Estados Unidos no compite por capital: lo absorbe.” Con un PIB de 30.6 billones de dólares y el dólar representando el 57.67% de las reservas internacionales, el país ofrece una profundidad financiera única.
El corredor México–EE.UU., el mayor del mundo con más de 11 millones de personas, hoy moviliza también portafolios. Estados como Texas (PIB de 2.7 billones USD), California (4.1 billones USD) y Florida se consolidan como polos de atracción patrimonial.
Florida destaca como hub inmobiliario global: en 2025 captó 4.4 mil millones USD en inversión extranjera, con el 86% proveniente de América Latina. Proyectos como ALMA Miami, de BAI Capital, muestran la apuesta por activos con demanda estructural como la vivienda estudiantil, con ocupaciones superiores al 90%.
El programa federal EB-5, con inversión mínima de 800,000 USD y generación de 10 empleos, se ha convertido en un conducto hacia la movilidad patrimonial. En abril de 2026, México aparece como “current”, sin lista de espera, lo que abre una ventana de oportunidad única.
BAI Capital ha facilitado el acceso al mercado estadounidense a más de 200 familias de 14 países, con 323 millones USD en proyectos activos y un historial completo de aprobaciones migratorias.
El fenómeno no es coyuntural: según Cerulli Associates, más de 84 billones USD cambiarán de manos en las próximas dos décadas como parte de la mayor transferencia generacional de riqueza registrada, de los cuales Estados Unidos captará una proporción relevante.
La nueva frontera del capital ya no es geográfica, es financiera.