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Salud digital, negocio que alcanzará los 231 mmdd en 2032

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Ciudad de México, 13 de enero, 2026.- Cada mañana, millones de personas despiertan y revisan algo más que sus mensajes. Consultan su frecuencia cardíaca, su sueño, sus niveles de recuperación o su glucosa. Es el nuevo lenguaje de la salud digital.

En una década, los wearables (dispositivos electrónicos que se usan sobre el cuerpo) pasaron de contar pasos a traducir el cuerpo en dato, lo que transformó, radicalmente, la relación entre tecnología, medicina y bienestar.

Lo que comenzó como un experimento marginal de ingenieros y biohackers, conocido como Quantified Self (automonitoreo mediante tecnología para recopilar datos sobre uno mismo) se convirtió en una industria valuada en 71.9 mil millones de dólares en 2023, con proyecciones que superan los 231 mil millones para 2032.

Relojes, anillos y sensores registran cada aspecto de la vida, desde el ritmo cardiaco hasta el efecto de una rebanada de pan en la glucosa. Lo que antes era un proyecto personal, hoy es un negocio que conecta hospitales, aseguradoras, farmacéuticas y gobiernos.

La tecnología detrás de esta revolución es cada vez más precisa.

Grupo Bursátil Mexicano (GBM) indicó en un análisis que los sensores ópticos, acelerómetros y algoritmos que aprenden con cada dato, transforman señales en lo que los expertos llaman biomarcadores digitales: patrones capaces de anticipar enfermedades o detectar cambios sutiles en el cuerpo antes de que aparezcan síntomas.

El Apple Watch puede identificar fibrilación auricular, Fitbit cuenta con aprobación de la FDA para alertas cardíacas y Oura prueba sistemas de predicción de fertilidad y embarazo. Todavía hay un margen de error, falsos positivos y dudas sobre la privacidad de los datos, pero la dirección es clara. El siguiente salto no será medir más, sino entender mejor lo que ya medimos para anticipar, prevenir y, quizá, redefinir lo que significa la salud.

Del reloj inteligente al ecosistema del cuerpo

Antes de que los wearables se convirtieran en laboratorios personales, su ambición era medir el movimiento. Garmin fue de los primeros en entender que la información podía ser un motor de disciplina. Sus relojes para corredores y ciclistas, lanzados a principios de los 2000, convirtieron el desempeño físico en algo cuantificable y, por tanto, mejorable. En 2010, la empresa dominaba el mercado del fitness tech con millones de dispositivos vendidos, una comunidad fiel y un modelo de hardware con márgenes sólidos. Pero su producto seguía anclado al deporte.

Apple vio algo más grande

Cuando presentó el primer Apple Watch en 2015, lo definió como una extensión del iPhone, pero su evolución lo transformó en algo distinto: una puerta al cuerpo. El reloj se volvió capaz de registrar el pulso, el sueño, la saturación de oxígeno y hasta la actividad eléctrica del corazón.

En 2018, la FDA aprobó su función de detección de fibrilación auricular, marcando el primer puente entre la tecnología de consumo y la medicina preventiva. Desde entonces, el Apple Watch se ha convertido en uno de los productos más importante de la compañía.

GBM detalla que estos dispositivos marcaron el primer gran paso en la integración entre salud y tecnología. Pasaron de contar pasos a ofrecer diagnósticos, y de motivar al usuario a convertirse en fuente de datos clínicos.

Hoy, el Apple Watch y Garmin siguen liderando en volumen, pero su mayor legado no está en las unidades vendidas, sino en haber legitimado la idea de que el cuerpo puede medirse todos los días. Su éxito sentó las bases para la siguiente generación de wearables, más pequeños, más precisos y, sobre todo, más íntimos.

Oura y Whoop por nuevas tecnologías

Cuando los relojes inteligentes se volvieron masivos, dos compañías decidieron que el futuro del bienestar no estaba en la muñeca. Una nació en Finlandia y se obsesionó con el sueño. La otra surgió en Boston y convirtió la recuperación en una ciencia. Ambas cambiaron la forma en que pensamos la relación entre datos y cuerpo: Oura y Whoop.

Oura se presenta como una pieza de joyería. A simple vista, podría confundirse con un anillo de matrimonio, pero por dentro es un laboratorio. Mide temperatura, frecuencia cardíaca, variabilidad, oxigenación y movimiento, interpreta el estrés y la actividad durante el día y analiza el sueño con precisión cercana a la de un estudio clínico. Su aplicación traduce esos datos en tres índices diarios: sueño, preparación y actividad, con la promesa de conocer el cuerpo lo suficiente para anticiparse al agotamiento.

En el cruce entre salud, diseño y lujo, Oura se convirtió en objeto de culto entre fundadores, celebridades y atletas. Su colaboración con Gucci consolidó su estética aspiracional, mientras que alianzas con marcas de bienestar como Eve ampliaron su presencia más allá del fitness. En paralelo, la empresa comenzó a integrar su tecnología en entornos institucionales en Estados Unidos, utilizando infraestructura provista por Palantir para cumplir con los estándares de seguridad requeridos en el sector salud.

Whoop, en cambio, no busca parecerse a nada. Su banda de tela sin pantalla no muestra la hora ni notificaciones de WhatsApp. Mide lo que el usuario no puede sentir: la carga fisiológica, la calidad del sueño y la variación cardíaca. Cada mañana, en la app, enseña un score de recuperación, que indica cuánta energía tiene el cuerpo y cuánta carga puede asumir.

Optimizar el cuerpo como una máquina

Will Ahmed, su fundador y exatleta de Harvard, lo creó desde la idea de entrenar menos y recuperarse mejor, básicamente, optimizar la energía del cuerpo como si se tratase de una máquina. Los primeros años fueron duros, la empresa casi quiebra antes de sacar a la venta el modelo de suscripción, en el que el dispositivo está incluido sin costo adicional. Ese cambio la salvó y creó un flujo de ingresos predecible. Hoy LeBron James, golfistas del PGA Tour y equipos de la NFL usan Whoop para ajustar rutinas de descanso, sueño y esfuerzo. Las dos marcas representan filosofías distintas: Oura mide bienestar y promueve equilibrio, Whoop mide rendimiento y busca optimización. Oura se alinea con el lenguaje del autocuidado, Whoop, con el de la competencia. Una habla de energía; la otra, de eficiencia. Pero ambas coinciden en una misma idea: el cuerpo ya no es solo biología, sino un sistema de información que se puede leer, interpretar, entender y mejorar.

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Gonher nacionaliza 95% de sus maquinados y abre oportunidades a la industria local

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Empresa Ghoner

Nuevo León, 12 de junio de 2026.- Grupo Gonher avanza en una estrategia de fortalecimiento de proveedores nacionales, particularmente en áreas de maquinados y herramentales, en un contexto donde la velocidad de respuesta y la resiliencia de las cadenas de suministro se han convertido en factores clave para la competitividad industrial,

La empresa regiomontana, con operaciones en la fabricación de filtros automotrices, baterías, lubricantes, grasas, productos químicos y reciclaje, busca reducir tiempos de entrega y aumentar su capacidad de reacción mediante una mayor integración de proveedores locales.

“Buscamos proveedores nacionales, principalmente por el tiempo de entrega, ya que los proveedores locales tienen un tiempo de respuesta más corto que lo que tarda en traerse del extranjero”, explicó Marco Banda, ingeniero de desarrollo de proveedores de la compañía.

Como resultado de esta estrategia, Gonher ha logrado nacionalizar alrededor del 95 por ciento de su proveeduría en herramentales y maquinados, disminuyendo significativamente su dependencia de suministros importados.

No obstante, la empresa continúa identificando oportunidades para incorporar nuevos socios industriales. Actualmente mantiene abierta la búsqueda de empresas especializadas en servicios de maquinado y troquelado que puedan integrarse a sus procesos productivos.

Banda señaló que el objetivo no es únicamente encontrar fabricantes, sino desarrollar alianzas con empresas capaces de adaptarse a requerimientos técnicos complejos y acompañar el crecimiento de las operaciones industriales del grupo.

La calidad se mantiene como uno de los principales criterios de selección. La compañía privilegia proveedores que operen bajo sistemas formales de gestión y considera que certificaciones como ISO 9001 representan una ventaja competitiva.

“Principalmente buscamos que los proveedores cuenten con sistemas de calidad. La certificación ISO 9001 ya es un plus para la compañía”, afirmó.

Sin embargo, la capacidad de respuesta también juega un papel determinante. La puntualidad en las entregas y la atención oportuna a requerimientos especiales son factores que pueden definir la incorporación de un proveedor a la cadena de suministro.

El proceso de selección contempla una evaluación integral que va más allá de la propuesta económica. De acuerdo con Banda, las empresas interesadas deben superar pruebas técnicas, análisis de laboratorio, corridas piloto y fabricación de muestras antes de convertirse en proveedores formales.

“Inicialmente evaluamos los costos; posteriormente hacemos pruebas, análisis, laboratorio, corridas piloto o fabricación de muestras”, detalló.

La estrategia de desarrollo de proveedores de Gonher refleja una tendencia creciente dentro del sector manufacturero mexicano, donde las empresas buscan fortalecer cadenas de suministro locales para ganar flexibilidad operativa, reducir riesgos logísticos y aprovechar las oportunidades derivadas del nearshoring.

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Realizan Jornada de Salud en el Tribunal de Justicia Administrativa de la CDMX

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  • Ciudad de México, 10 de junio de 2026. – El Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México (TJACDMX) llevó a cabo hoy su Primera Jornada de Salud Integral de 2026, en beneficio de las y los integrantes de su comunidad laboral. La actividad fue posible gracias a la gestión directa del Magistrado Presidente Andrés Aguilera Martínez, quien solicitó a la Alcaldía Iztapalapa su apoyo para que el ISSSTE llevara los servicios médicos directamente a las instalaciones del Tribunal.

La jornada se realizó en el marco del programa Equipos Comunitarios de Salud (ECOS) para el Bienestar, que es impulsado por el ISSSTE, y operado en coordinación con la Alcaldía Iztapalapa.

El objetivo de este programa es llevar la atención primaria de salud a las instituciones públicas, eliminando las barreras de tiempo y desplazamiento que enfrenta la población trabajadora.

ECOS para el Bienestar se ha consolidado como el programa único e histórico del ISSSTE para impulsar la participación de toda la población en el cuidado de la salud. Y a la fecha cuenta con más de 552 equipos comunitarios en beneficio de más de 23 millones de personas en todo el país.

La jornada que se desarrolló en el Auditorio “Benito Juárez” con la presencia de “Tribuhito” la mascota del Tribunal, contó con 13 módulos de atención operados por un equipo de 27 profesionales de la salud y servicios sociales. Las áreas de atención incluyeron: detección oportuna de diabetes (glucosa capilar con punción en dedo) e hipertensión arterial; toma de peso, talla y evaluación nutricional; asesoría en nutrición y activación física para hábitos de vida saludable; salud bucal con la detección de enfermedades como periodontitis.

También, a la comunidad laboral se le brindó atención para la salud mental y prevención de adicciones; vacunación para derechohabientes, así como asesoría en prestaciones del ISSSTE: pensiones, servicios sociales, culturales, deportivos, estancias y turismo, informó Anaid Figueroa Aguirre, subjefa de enfermeras y encargada de programas como el de vacunación en la subdelegación médica de la zona oriente del ISSSTE.

En temporada invernal la segunda edición del programa ECOS para el Bienestar

Mario Iván Guzmán León, jefe de unidad departamental (JUD) de promoción de la salud en la Alcaldía Iztapalapa, confirmó que después de esta primera jornada en el TJACDMX, habrá una más en la temporada invernal, en noviembre o diciembre de 2026, cuando se aplicarán las vacunas de la temporada, incluyendo las de neumococo e influenza.

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Mundial pone a prueba la operación de bares y restaurantes en México

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Ciudad de México, 10 de junio de 2026. El Mundial 2026 no solo llenará estadios, también va a poner bajo presión a miles de restaurantes que tendrán que atender picos de demanda y sostener la experiencia del cliente en jornadas donde un partido puede cambiar el ritmo en minutos.

Información de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) indica que el torneo generará un consumo estimado de 2,250 millones de dólares en México, de los cuales más de 560 millones estarán vinculados con la gastronomía; el impacto alcanzará a más de 206 mil establecimientos. 

“Será una de las mayores ventanas de consumo para restaurantes y bares. El desafío estará en atender rápido, cobrar sin fricción, mantener el inventario y responder cuando la demanda se dispare”, señala Javier Huerta, Country Manager de Flow México, la paytech con espíritu innovador y expertise que convierte cada transacción en una experiencia humana.

Esto importa porque el 63.3% de los mexicanos verá algún partido en un bar o restaurante, que serán uno de los principales puntos de reunión por debajo de las casas y espacios públicos donde estarán ubicadas pantallas gigantes, según el Estudio Nacional de ACSI Research de 2026. 

Demanda en ráfagas

El torneo funcionará como un catalizador de consumo: millones de personas se moverán al mismo tiempo y los partidos, programados entre la 1 y las 7 de la tarde, coincidirán con comidas y salidas de oficina.

Para los restaurantes, el reto no será solo vender más, sino hacerlo en ventanas muy cortas, con consumidores que esperan rapidez, claridad y una experiencia fluida. Un menú demasiado amplio, pedidos poco claros, una barra sin roles definidos o cobros lentos pueden convertirse en cuellos de botella cuando el flujo de clientes se multiplique.

En la operación diaria, esto puede traducirse en esperas más largas, cocina saturada, falta de producto en horas clave, errores en cuentas, filas para pagar, mesas detenidas y clientes extranjeros con métodos de pago que el negocio no tenga habilitados.

La diferencia entre aprovechar la oportunidad o padecerla estará en la planeación. Los restaurantes que lleguen con procesos improvisados tendrán menos margen de reacción; los que preparen su operación podrán convertir la demanda en ventas sostenibles. De acuerdo con Deloitte durante el evento deportivo el sector gastronómico concentrará la mayor parte del gasto inducido, con aproximadamente 562.5 millones de dólares.

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