Conecta con nosotros

Negocios

Sello “Hecho en México” con aceptación del 75% en el Buen Fin

Publicado

el

Ciudad de México, 05 de diciembre, 2025.- En México, pocos eventos comerciales cargan tanto peso económico y simbólico como El Buen Fin, y la edición 2025 confirmó nuevamente que esta campaña no solo mueve a millones de compradores, sino que también funciona como un espejo del estado emocional, financiero y tecnológico del consumidor mexicano.

Con el objetivo de conocer la percepción tanto de los compradores como de los no compradores durante la quinceava edición de El Buen Fin, la Asociación de Internet MX, realizó de la mano de la firma Offerwise, empresa líder de investigación de mercados en América Latina, un estudio integral que reveló datos sobre las preferencias de los consumidores durante el evento de El Buen Fin y la percepción que tuvieron respecto a las promociones.

Lo que este análisis muestra es una fotografía detallada de cómo compramos en 2025, por qué compramos, qué nos preocupa, en qué confiamos y cómo puede prepararse el ecosistema digital de cara a la próxima edición del 2026.

El Buen Fin reafirmó su papel como el principal evento comercial del país. De acuerdo con el estudio, 85% de los encuestados ya había participado en ediciones anteriores, lo que confirma su consolidación como parte del calendario económico familiar.

La satisfacción general se mantiene al alza: 86% de los compradores declaró estar satisfecho con las ofertas. El motor de compra sigue siendo el clásico: las promociones.

Un 33% de los mexicanos declaró que compró porque encontró promociones atractivas, mientras un 26% compró algo porque ya lo necesitaba, lo que demuestra que El Buen Fin también se ha convertido en un momento para compras de bienes que habían sido postergadas.

Los números reflejan los estados emocionales del consumidor mexicano, ¿por qué compramos en El Buen Fin? Un 14% respondió que lo hizo por darse un gusto personal. 8% hizo reemplazos o compras por sustitución. Para un 7%, lo importante fue aprovechar las facilidades de pago con tarjeta y un 6% confesó que lo que buscaba era envíos gratis.

Los entrevistados declararon comprar, en promedio, al menos 3 productos, siendo la categoría ropa, calzado y/o accesorios la más demandada, por un 54%; seguida de electrodomésticos por un 35%; de aparatos electrónicos por un 34%; de celulares y/o accesorios por 32%. Otras categorías destacadas son: Muebles por 22%; super y/o despensa por un 21%, juguetes por un 20%, y videojuegos por un 18%.

“En esta edición estamos viendo una tendencia de preferencia hacia las categorías

relacionadas con necesidades del hogar, movilidad social, conectividad y entretenimiento, lo que es un reflejo claro del estilo de vida urbano y familiar en México”, comenta David Pizaña, vicepresidente de Comercio Electrónico de la Asociación de Internet MX.

La omnicanalidad dejó de ser tendencia, hoy es un hábito del internauta mexicano: Aunque la compra final muchas veces se realiza en un solo sitio, la búsqueda de información se reparte entre el mundo digital y el físico. Un 63% concretó su compra en tienda física, mientras que 37% lo hizo en línea.

“Estamos frente a una mayor sofisticación del comprador mexicano, que se toma su tiempo para realizar compras más razonadas, estos datos nos dicen que un 66% investigó previamente en diversos portales de internet y que 53% visitó tiendas físicas antes de comprar”, destaca Pizaña, “sin duda, uno de los hallazgos más sólidos del estudio es que la omnicanalidad ya es un comportamiento normalizado en 2025”.

Para tomar decisiones de compra este año, un 47% buscó promociones o descuentos, 46% comparó precios entre distintas tiendas, 40% revisó páginas web de retailers de prestigio, 34% acudió presencialmente a tiendas, 28% investigó en redes sociales (incluyendo videos) y 27% consultó sitios oficiales de marcas. En cuanto a promociones: un 69% buscó descuento directo y un 51% priorizó meses sin intereses.

¿Y las ofertas, mejores o peores que en años anteriores? Un 52% consideró que las ofertas fueron mejores, 44% las consideró similares y 4% dijo que fueron peores. Además, 64% de los consumidores consideró que los comercios “inflaron” los precios antes del evento, percepción que se agrava con la edad, con un 66% entre personas de 45 a 55 años y 83% entre quienes tienen más de 55 años.

Los que no compraron ¿por qué no participaron? Entre los no compradores, el estudio revela motivos contundentes: un 42% señaló falta de dinero, un 33% dijo que no necesitaba nada, un 16% aseguró que no encontró descuentos atractivos, un 15% porque no creen en la autenticidad de las ofertas, otro 15% consideraron que el evento es un fraude, un 7% mencionó que prefiere otras temporadas y un 4% confesó que no les gusta el ambiente de compras masivas.

¿Miedos relacionados con la ciberseguridad? Es un problema que persiste: un 55% teme al fraude, un 48% a la filtración de datos personales y exposición de su información bancaria, un 32% al spoofing (sitios web falsos) y un 31% a ser víctimas de phishing.

El sello “Hecho en México”, un gran acierto: Este año, la Secretaría de Economía impulsó el uso del sello “Hecho en México”, un símbolo emocional potente que genera orgullo y confianza. El estudio reveló que es reconocido por un 84% de los compradores y que goza de una aceptación de 75%.

Principal conclusión: El consumidor mexicano es más racional, omnicanal y exigente que nunca.

Este año, se mantuvo un alto interés por participar, logrando atraer nuevos consumidores, principalmente motivados por ofertas atractivas y la oportunidad de cubrir necesidades de compra. La búsqueda de descuentos directos y la verificación de precios, tanto en línea como en tienda física, revelan una actitud más cautelosa y orientada al ahorro inmediato.

“La percepción general hacia las ofertas fue positiva, poco más de la mitad consideró que esta edición presentó mejores promociones. Para fortalecer la credibilidad, los datos nos dicen que las marcas necesitan comunicar con mayor claridad y consistencia”, aseguró Diana Arboleya-Comas, Head of Research Advanced en Offerwise.

Esta edición de El Buen Fin 2025 nos deja varias certezas: el evento está plenamente consolidado; la omnicanalidad es ya un comportamiento natural, el consumidor es crítico, informado y estratégico, la credibilidad en precios sigue siendo un reto urgente y la ciberseguridad importa tanto como la oferta.

Negocios

Las PYMEs impulsan más del 95 % de la industria de la construcción, pese a inflación

Publicado

el

Obreros en construcción

Ciudad de México, 10 de junio de 2026. — Distribuidores, franquiciatarios y contratistas en todo el país enfrentan el reto de mantener la rentabilidad de sus proyectos ante el incremento de costos en materias primas, logística y materiales especializados, pero las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) impulsan más del 95% de la industria de la construcción en México.

De acuerdo con datos del sector, más del 95% de las empresas constructoras en México corresponden a micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales generan una parte importante del empleo y participan activamente en proyectos de vivienda, remodelación, mantenimiento e infraestructura regional.

En paralelo, la construcción se mantiene como una de las actividades económicas más importantes del país. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el sector aporta más de 2 billones de pesos a la economía mexicana y continúa mostrando una demanda constante impulsada por proyectos habitacionales, comerciales e industriales.

Sin embargo, el aumento en los precios de insumos ha generado presión sobre toda la cadena de valor. Para muchas PYMEs, absorber estos incrementos sin afectar a sus clientes se ha convertido en una prioridad estratégica para mantener su competitividad en un entorno cada vez más desafiante.

“Las pequeñas y medianas empresas son un eslabón fundamental para la industria de la construcción en México. Son quienes ejecutan proyectos, generan empleo local y mantienen en operación miles de obras en todo el país. Hoy enfrentan el desafío de equilibrar costos, calidad y rentabilidad en un contexto económico complejo”, señaló Ricardo Rojas, Gerente de Marketing de Imperquimia.

Ante este panorama, las empresas proveedoras de soluciones para la construcción han fortalecido sus estrategias de apoyo a distribuidores y contratistas mediante esquemas de abastecimiento más eficientes, programas de capacitación técnica y una mayor integración de proveeduría nacional.

En el caso de Imperquimia, la compañía mantiene una amplia red de distribuidores, franquicias y contratistas independientes en todo el país, impulsando el desarrollo de negocios locales y contribuyendo al fortalecimiento de economías regionales.

“La resiliencia de la cadena de suministro es clave para enfrentar los retos actuales. Apostar por proveedores nacionales, optimizar procesos logísticos y fortalecer la relación con distribuidores y contratistas permite amortiguar parte de las presiones inflacionarias y mantener la continuidad de los proyectos”, agregó Ricardo Rojas.

En ese sentido, consideró que las empresas que logren adaptarse más rápido a este entorno serán las que mantengan crecimiento sostenido. Hoy la competitividad ya no depende únicamente de ofrecer un buen producto, sino de construir ecosistemas de negocio que ayuden a distribuidores, contratistas y usuarios finales a enfrentar los desafíos económicos actuales.

Continuar leyendo

Negocios

La Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados celebró su Segunda Reunión de Asociados 2026

Publicado

el

La Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados celebró su Segunda Reunión de Asociados 2026, con una participación récord de más de 400 líderes del ecosistema industrial, en un momento de redefinición del orden económico global.

El encuentro se desarrolló bajo una premisa central: el sistema de comercio global está evolucionando; de la globalización hacia bloques regionales, y Norteamérica se consolida como una de las regiones más relevantes. En este contexto, México emerge como el destino natural de la diversificación productiva de Norteamérica, impulsado por la relocalización de cadenas productivas hacia geografías más cercanas, seguras y resilientes.

Durante su mensaje de apertura, David O’Donnell, Presidente de AMPIP, subrayó que el país atraviesa un punto de inflexión histórico.“El sistema global que surgió después de 1945 está dando paso a un nuevo orden económico e industrial. La globalización evolucionó a hiper-globalización, pero hoy estamos viendo una transición hacia la regionalización. Ya no es una tendencia: es una estrategia de competitividad”, afirmó.

Explicó que la pandemia, los conflictos geopolíticos y los riesgos asociados a la disponibilidad de insumos críticos —como energía, componentes estratégicos y materias primas— están empujando a Estados Unidos y a empresas globales a reconfigurar sus cadenas de suministro hacia Norteamérica, posicionando a México como una extensión manufacturera estratégica de Estados Unidos, no como competencia.

 “México está exportando más, con menor crecimiento en empleo. Esto refleja una transformación profunda: más automatización, implementación de IA, mayor valor agregado y una manufactura que evoluciona a la producción de componentes complejos y competitivos. Estamos viendo una industria más sofisticada, más productiva y mejor integrada. Esto es positivo, pero también implica que debemos asegurar que, como industria, ofrecemos los fundamentos competitivos e impulsamos la inversión en sectores emergentes, para asegurar el crecimiento”, agregó.

Una ventana de oportunidad en el mercado industrial

El Presidente de la AMPIP también abordó la coyuntura del mercado inmobiliario industrial: “después del ‘boom’ de construcción entre 2022 y 2024, hoy existe una sobreoferta temporal de espacios industriales, con niveles de vacancia entre 8% y 10% en regiones como el Bajío y el norte del país, con ajustes en rentas a la baja de hasta 30%, partiendo de los picos que llegaron a alcanzar”.

Indicó que: “lejos de ser una señal negativa, esto representa una ventana estratégica de entrada para inversionistas, antes de que la siguiente ola de relocalización absorba el espacio disponible entre 2026 y 2027”.

Continuar leyendo

Negocios

Sector Manufacturero apuntalará el crecimiento económico de México

Publicado

el

Ciudad de México, 08 de junio de 2026.- El sector manufacturero se mantiene como uno de los pilares estratégicos para el desarrollo económico y el impulso de la competitividad del país, coincidieron especialistas económicos y líderes de la industria, durante el conversatorio que organizó Mundi, denominado “Sector Manufacturero: Clave para el Crecimiento de la Economía Mexicana”.

En el evento organizado por  Sonny Tabares, Vicepresidente de Riesgo y Crédito de MUNDI participaron Flor González, Directora General de la Asociación Nacional de Fabricantes de Pinturas y Tintas (ANAFAPYT); el Dr. Alberto Bustamante, Presidente de la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz (ANAPSA); así como Paulina Anciola, Subdirectora de Estudios Económicos de BANAMEX e Israel Morales, Director Nacional del Comité Relación México-Estados Unidos y Asuntos Internacionales de INDEX.

Los participantes coincidieron en que el sector manufacturero seguirá desempeñando un papel fundamental para el crecimiento económico de México. Se estima que el sector superará los 550,000 millones de dólares para este año, además que el nearshoring seguirá impulsando una inversión extranjera histórica, con más de 40 mil millones de dólares en nuevos proyectos anunciados entre 2025 y 2026, consolidando a México como el principal socio comercial de Estados Unidos.

El conversatorio es relevante porque recientemente el Banco de México ajustó a la baja su estimación de crecimiento para 2026, pasando de 1.6% a 1.1%; mientras que el Producto Interno Bruto registró una variación de -0.6% respecto al trimestre previo. Al mismo tiempo, la actividad industrial mostró una contracción anual de 1.5% durante marzo, reflejando los retos que enfrenta el sector productivo nacional.

Los especialistas destacaron que la manufactura mexicana mantiene ventajas competitivas importantes derivadas de su integración con Norteamérica, la cercanía geográfica con Estados Unidos, la consolidación de cadenas regionales de suministro y la existencia de instrumentos como el programa IMMEX, que facilitan la participación de empresas mexicanas en mercados internacionales.

Asimismo, coincidieron en que la revisión del T-MEC, la creciente competencia global, la dependencia de insumos importados y la escasez de talento especializado son retos importantes para los próximos años. Frente a ello, el fortalecimiento del contenido nacional, la diversificación de mercados y la inversión en innovación serán elementos fundamentales para consolidar el crecimiento manufacturero.

Sectores como electrónica y aeroespacial fueron identificados por los especialistas como las mayores oportunidades para la industria manufacturera para el país.

México es el 8° productor mundial de productos electrónicos; aportando alrededor de 9.2% del PIB manufacturero y superando los 100 mil millones de dólares en exportaciones. El sector electrónico está impulsado por los dispositivos de consumo, su relación directa con la industria automotriz y de electromovilidad, así como por la industria de semiconductores y dispositivos médicos.

Por su parte, nuestro país es el 12° productor aeroespacial en el mundo,  impulsado por el nearshoring, la mano de obra calificada y los clústeres aeroespaciales consolidados en Chihuahua, Baja California, Sonora, Querétaro y EDOMEX. El sector aeroespacial aporta alrededor de 6.8% del PIB manufacturero nacional.

“Para fortalecer la competitividad del sector manufacturero debemos pensar en toda la cadena productiva. Hoy, cerca del 70% del financiamiento fluye a través de proveedores, lo que evidencia la necesidad de ampliar el acceso directo a capital para empresas exportadoras y manufactureras. Contar con herramientas financieras oportunas permitirá a más compañías enfrentar los retos del entorno actual, aprovechar las oportunidades del comercio internacional y acelerar su crecimiento de forma sostenible”, señaló Sonny Tabares. 

Flor González subrayó que “Frente a retos como los aranceles, la desaceleración de algunos mercados y la competencia desleal, debemos apostar por innovación, tecnología y fortalecimiento de proveedores nacionales. Contar con talento especializado, mayor certidumbre regulatoria y una política industrial que impulse la competitividad será fundamental para aprovechar la oportunidad que tiene México y generar mayor valor en toda la cadena productiva”. 

“El sector automotor es el segundo más importante de la economía mexicana y una pieza clave para la competitividad de Norteamérica; sin las autopartes producidas en México, la industria estadounidense no sería tan competitiva. Debemos cuidar esta cadena productiva, porque si se golpea al sector automotriz, México corre el riesgo de entrar en recesión. Por ello, se requieren políticas públicas que fortalezcan la manufactura, impulsen programas como IMMEX, faciliten verdaderamente el comercio exterior y generen certidumbre para que el país aproveche una segunda ola de nearshoring tras la revisión del T-MEC” destacó el Dr. Alberto Bustamante.

Paulina Anciola señaló que “México sigue estando bien posicionado dentro de la reconfiguración económica global gracias al T-MEC y al impulso de nuevas industrias, pero para aprovechar plenamente esta oportunidad será necesario fortalecer la competitividad del sector productivo. Esto implica no solo acompañar a las empresas con inversión en infraestructura, sino también atender desafíos estructurales como la economía informal, que genera condiciones desiguales para quienes operan dentro de la formalidad. En un entorno de mayor proteccionismo y revisiones comerciales más frecuentes, la productividad y la diversificación serán claves para sostener el crecimiento”

A su vez, Israel Morales resaltó que “La industria maquiladora ha demostrado una gran capacidad de adaptación y hoy es uno de los principales motores de las exportaciones mexicanas. Para consolidar este crecimiento debemos fortalecer la proveeduría nacional, desarrollar talento especializado y avanzar en una regionalización gradual que ayude a crecer a las cadenas de suministro. La competitividad no depende únicamente del costo, sino también de la certidumbre, la confianza, la digitalización y un entorno regulatorio que facilite la operación y la inversión, en lugar de incrementar la carga administrativa para las empresas”

Continuar leyendo