Ciudad de México, 26 de septiembre, 2023.- Aligerar el peso de los automotores representa la implementación de soluciones sostenibles, así como el cumplimiento de regulaciones ambientales, la reducción de las emisiones de CO2 y la satisfacción de las demandas de los consumidores. Para cumplir con el objetivo también se debe fomentar la innovación y el liderazgo tecnológico.
Teniendo esto en cuenta, la industria automotriz ha encontrado en el aluminio un aliado crucial. Las innovaciones desarrolladas en torno a este material prometen revolucionar el sector y aportar importantes beneficios económicos y medioambientales.
En este contexto, el reciclaje de aluminio emerge como una fuente fundamental de materias primas, al tiempo que fortalece las economías nacionales, en las que el sector automotriz juega un papel protagónico, como es el caso de México.
Según la AMIA, el país se ubica como el séptimo productor de vehículos a nivel mundial, albergando grandes clústeres de ensamblaje y producción, concentrados principalmente en la región del Bajío.
Adoptando la reducción de peso
La reducción de peso mejora la eficiencia del combustible y reduce las emisiones de gases nocivos. Sin embargo, esta tarea presenta diferentes desafíos, entre los que se encuentran materiales con la resistencia suficiente para mantener la seguridad y la calidad del vehículo.
El aluminio, con su alta relación resistencia-peso, ha despertado un gran interés para lograr este objetivo.
Según ProMéxico, la incorporación del aluminio en la fabricación de vehículos ha permitido reducciones de peso de hasta 40%, mejorando significativamente la relación potencia-peso. Además, la capacidad del aluminio para disipar energía en caso de impacto mejora la seguridad del vehículo y la protección de los pasajeros.
Además, la resistencia del aluminio a la corrosión en diversos ambientes atmosféricos permite a la industria automotriz sustituir diferentes estructuras. Por ejemplo, las columnas de soporte de las puertas de acero se pueden reemplazar con aleaciones de magnesio y aluminio, lo que resulta en una reducción adicional de 28%, según informó el Cinvestav.
Sin embargo, debido a los costos asociados a la extracción y utilización del aluminio en los procesos de fabricación, se incorpora principalmente a vehículos de alta gama, lo que supone un desafío importante para el medioambiente, los usuarios y las ensambladoras. Por eso es importante centrarse en los avances tecnológicos para permitir que se utilice más contenido reciclado en la fabricación.
De la chatarra a la renovación
El reciclaje de aluminio representa una fuente rentable de materia prima para la industria del automóvil. Aprovechando la chatarra de aluminio disponible, se puede reducir la dependencia de las importaciones, fomentando una economía más circular y sostenible.
“El reciclaje de aluminio ofrece importantes beneficios tanto desde el punto de vista medioambiental como económico. Los procesos de recuperación de aluminio consumen sólo 5% de la energía necesaria para la producción de aluminio a partir de materiales vírgenes”, señaló el Recycling Sales Manager de TOMRA in México, Julio Barrientos.
Indicó que a través de la preclasificación de zorba y la chatarra de aluminio, las tecnologías de clasificación basadas en sensores pueden ayudar a crear monofracciones puras de aluminio listas para su uso en la industria automotriz, incrementando el material reciclado posconsumo y posproducción para fabricar productos de aluminio aún más amigables con el medioambiente.
Económicamente, el reciclaje de aluminio puede ser una fuente lucrativa de materias primas para la industria automotriz. De hecho, se estima que los fabricantes de automóviles intentarán reducir el peso de los vehículos en unos 300 kilogramos de aquí a 2030, haciendo del uso de aluminio reciclado la principal opción, según informa Reporte Índigo.
México tiene un importante potencial para el reciclaje de aluminio, según indica Arzys,tiene 30% más de capacidad de consumo de chatarra de aluminio en comparación con China e India, los principales productores de aluminio primario a nivel global.
Sin embargo, desarrollar infraestructuras adecuadas para el acopio, la clasificación y el procesamiento de chatarra de aluminio es crucial para aprovechar plenamente esta oportunidad, ya que el uso actual de chatarra de aluminio asciende a solamente 1.2 millones de toneladas al año, según la misma fuente.
Ciudad de México, 7 de agosto de 2026. En el marco del Día Internacional de la Cerveza, Grupo Modelo celebra el papel de esta bebida como símbolo de socialización, moderación y orgullo mexicano. En un entorno donde los consumidores toman decisiones cada vez más conscientes sobre qué, cuándo y cómo beber, la cerveza no solo mantiene su liderazgo: lo fortalece. Así lo confirma un nuevo informe de Ipsos e IWSR, elaborado en colaboración con AB InBev, que identifica las tendencias que están redefiniendo el consumo de bebidas para adultos y resaltan la relevancia de la cerveza para la evolución de la categoría de alcohol.
El estudio revela que 73% de las personas que consumen alcohol eligen a la cerveza como su bebida y el volumen de la categoría se mantiene 30% por encima de los niveles del año 2000, prueba de su vigencia y solidez. Además, la cerveza se consolida como el segmento con mayor diversidad de opciones para quienes buscan moderación ya que la categoría representa cerca del 93% del volumen mundial de alternativas de bebidas sin alcohol, más de 30 veces que cualquier otra opción.
El informe identifica cinco tendencias que están transformando la industria: moderación, la búsqueda de experiencias memorables, el equilibrio entre calidad y accesibilidad, la innovación en sabores y formatos, y la confianza en marcas reconocidas. En conjunto, muestran una categoría que evoluciona sin perder su esencia: reunir a las personas.
“La cerveza ha acompañado por generaciones los momentos de convivencia de los mexicanos, y hoy evoluciona para ofrecer más opciones, con y sin alcohol, siempre con la calidad, la innovación y el consumo responsable que nos distinguen”; señaló Daniel Cocenzo, Presidente de Grupo Modelo.
Esa evolución se refleja en la moderación ya que 92% de quienes compran opciones sin alcohol también adquieren cerveza con alcohol. No se trata de dejar de disfrutar, sino de hacerlo con equilibrio. Las tendencias también se evidencian en lo social: 35% de los consumidores asocian la cerveza a ocasiones de convivencia, y se espera que más de mil millones de personas asistan por primera vez a eventos de música y deporte en vivo, terreno natural de la cerveza en conciertos, reuniones y grandes eventos deportivos.
En México, Grupo Modelo es orgullosamente parte de esta industria y origen de tres de las cervezas más valiosas del mundo. Durante el segundo trimestre de 2026, la compañía creció por encima de la industria y reforzó su liderazgo en cerveza sin alcohol, con un crecimiento en volumen de más del 30%. Un desempeño que confirma que la cerveza combina tradición, innovación y moderación para seguir siendo la bebida que reúne a las personas a través de experiencias positivas.
Ciudad de México., 7 de agosto de 2026.- La expansión del nearshoring ha modificado la forma en que miles de compañías mexicanas participan en las cadenas globales de valor. Además del precio, la capacidad de producción y la calidad de sus productos, hoy deben acreditar el impacto de sus operaciones y la solidez de sus prácticas ambientales, sociales y de gobernanza.
El cambio es evidente. El informe The KPMG Survey of Sustainability Reporting revela que el 81% de las 100 empresas más grandes de América Latina publica información relacionada con su desempeño en esta materia. Asimismo, el PwC Global Investor Survey 2025 señala que siete de cada diez inversionistas consideran estos criterios un factor determinante para la generación de valor.
En México, este fenómeno adquiere una relevancia particular. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la industria manufacturera aporta alrededor del 21 % del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la relocalización de operaciones ha incrementado la demanda de proveedores capaces de cumplir estándares cada vez más estrictos en materia de transparencia, gobernanza y gestión de riesgos.
Ante este escenario, KOPRIMO, empresa mexicana con más de 45 años de experiencia en la comercialización de materias primas para la industria, identificó un cambio significativo en la forma en que clientes, inversionistas y aliados estratégicos evalúan a las organizaciones.
“La conversación solía centrarse en el precio, la calidad y la capacidad de entrega. Hoy, esos elementos siguen siendo fundamentales, pero ya no son suficientes. Las organizaciones deben demostrar la manera en que administran sus riesgos, fortalecen sus operaciones y responden a las nuevas exigencias del mercado. La confianza ya no se construye únicamente con promesas, sino con resultados y evidencia”, afirmó Alejandro Prieto Huesca, director general de KOPRIMO.
La presión ya no proviene exclusivamente de las autoridades regulatorias. Un número creciente de corporativos incorpora indicadores ESG en sus procesos de selección y evaluación de proveedores con el objetivo de reducir riesgos, fortalecer la resiliencia operativa y aumentar la estabilidad de sus cadenas de suministro.
Como parte de esta estrategia, la empresa reforzó sus procesos internos mediante la incorporación de indicadores de desempeño orientados a mejorar la eficiencia operativa y la toma de decisiones. Como resultado, la compañía incrementó en un 27 % su plantilla laboral en comparación con 2021 y redujo en un 56 % las inconformidades de sus clientes durante 2025, hasta alcanzar un índice de apenas 1.5 incidencias por cada mil facturas emitidas.
“Los criterios ESG dejaron de ser un elemento complementario y se han convertido en una herramienta de competitividad. Las organizaciones que no cuenten con información verificable enfrentarán mayores obstáculos para acceder a financiamiento, atraer inversión y participar en las cadenas globales de valor. Hoy, la capacidad de demostrar el impacto de las decisiones se ha convertido en una ventaja estratégica”, concluyó Prieto Huesca.
La creciente integración de México a los mercados internacionales ha impulsado a un mayor número de organizaciones a incorporar métricas e indicadores que les permitan fortalecer sus operaciones y responder a las exigencias de un entorno cada vez más competitivo.
En los últimos años, México se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos para la inversión internacional gracias a su ubicación estratégica, su red de tratados comerciales y el fenómeno del nearshoring, mediante el cual numerosas empresas buscan instalar sus operaciones cerca del mercado de Estados Unidos, asegura Jaime Álvarez, Vicepresidente de Inversiones y el equipo de análisis de Skandia.
En este contexto, el reciente anuncio de inversión de Kia Motors fortalece la posición de México como uno de los principales centros de manufactura automotriz del mundo.
Kia Motors, actualmente denominada Kia Corporation, es una empresa automotriz de origen surcoreano fundada en 1944 y perteneciente al grupo Hyundai Motor. Es uno de los fabricantes de vehículos más importantes a nivel mundial y produce automóviles de combustión, híbridos y eléctricos que comercializa en más de 190 países.
En julio de 2026 la compañía anunció una inversión de 649 millones de dólares para ampliar y modernizar su planta ubicada en Pesquería, Nuevo León, donde iniciará la producción del vehículo eléctrico Kia EV3, convirtiéndose en uno de los primeros modelos eléctricos fabricados por la empresa en México.
El proyecto incluye la instalación de infraestructura para electromovilidad, paneles solares, una planta de tratamiento de agua y nuevas líneas de producción automatizadas.
Además, se estima la creación de aproximadamente 500 empleos directos durante 2026 y cerca de 1,500 empleos hacia 2030, fortaleciendo el desarrollo económico de Nuevo León y de toda la cadena de proveedores nacionales.
La lógica detrás de la decisión
La decisión de Kia de invertir nuevamente en México responde a diversos factores estratégicos: La empresa busca aprovechar la ubicación geográfica del país para abastecer tanto al mercado nacional como al resto de América Latina, reduciendo costos logísticos y tiempos de entrega. Asimismo, México cuenta con mano de obra altamente especializada, una industria automotriz consolidada y una extensa red de proveedores de autopartes.
Crecimiento de la demanda mundial de vehículos eléctricos, que ha llevado a las armadoras a transformar sus procesos productivos. A pesar de la incertidumbre generada por los aranceles estadounidenses y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Kia considera que el país continúa ofreciendo condiciones competitivas para la manufactura y la exportación de vehículos, por lo que decidió fortalecer su presencia dentro del denominado Plan México impulsado por el Gobierno Federal.
Pero no ha sido el único, hay una lista de empresas que siguen invirtiendo en México
Entre los proyectos más importantes destaca Mercado Libre, que anunció una inversión histórica de $4,600 millones de dólares, destinada a fortalecer su infraestructura logística, ampliar sus servicios financieros, desarrollar nuevas tecnologías y generar 8,500 empleos adicionales en el país.
También sobresalen General Motors, que continúa ampliando su estrategia de producción de vehículos eléctricos.
Bayer, con nuevas inversiones para fortalecer sus operaciones industriales.
Mabe, que incrementó su capacidad de producción de electrodomésticos.
Empresas como Volvo, BMW, LG Energy Solution, Samsung, ZF y Denso, que mantienen inversiones relacionadas con la fabricación de autopartes, baterías y componentes para la electromovilidad.
IED: los números no mienten
La Secretaría de Economía informó que durante el primer trimestre de 2026 México captó 23,591 millones de dólares, la cifra más alta registrada para un primer trimestre desde que existe el registro. Este monto representó un crecimiento cercano al 10% respecto al mismo periodo de 2025 y fue impulsado principalmente por la reinversión de utilidades de empresas extranjeras ya establecidas en el país, lo que demuestra la confianza de los inversionistas en la economía mexicana.
Aunque al cierre de julio todavía no se publican cifras oficiales acumuladas del segundo trimestre, especialistas estiman que, si continúa el ritmo observado durante la primera mitad del año, la IED podría cerrar 2026 entre $45,000 y $50,000 millones de dólares, lo que constituiría uno de los mejores resultados históricos para México.
Los estados que concentran la mayor recepción de inversión extranjera continúan siendo Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Baja California, Chihuahua, Jalisco, Guanajuato, Coahuila, Querétaro y San Luis Potosí. Estos estados poseen infraestructura industrial, parques tecnológicos, mano de obra calificada, disponibilidad de proveedores y cercanía con la frontera estadounidense, factores que los convierten en polos estratégicos para industrias como la automotriz, aeroespacial, electrónica, médica y de tecnologías de la información.