Hay un viejo refrán que dice: los médicos entierran sus errores y los periodistas los publicamos. Quizá hay que agregar otra profesión más: los economistas se enriquecen con ellos.
Viene a cuenta este añadido porque los grupos de análisis económico históricamente se han equivocado, pero cobran como si sus bolas de cristal estuvieran alineadas con la realidad y no con sus deseos o con sus preferencias ideológicas.
Concretamente en el caso de México, durante toda la época neoliberal auguraban, cada año, pronósticos favorables que poco a poco se iban modificando a la baja, hasta que cuando salían las cuentas podían darse cuenta de sus errores arcanos, pero no por ello cobraban menos o se disculpaban con sus clientes y con la sociedad que creía en ellos.
En este sexenio también se han equivocado en todo.
Desde antes de que tomara posesión el presidente Manuel López Obrador pronosticaban una debacle económica: devaluaciones, fugas de capitales, decrecimiento, cierre masivo de empresas, mayor deuda, menos reservas internacionales y muchas catástrofes económicas más.
Durante los sexenios anteriores, por cuestiones ideológicas, anticipaban mayor crecimiento económico y a lo largo del año bajaban sus proyecciones hasta casi acercarse a la realidad, pero nunca (o casi nunca) le atinaron.
Ya en este gobierno, en 2022, previeron un nulo crecimiento y a lo largo del año fueron aumentando sus pronósticos, pero ni aun así se acercaron al 3% de avance económico que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía hace unos días.
Para 2023 comenzaron a augurar una posible recesión o un nulo avance de la economía mexicana, inferior a 1%, mientras que el gobierno mexicano en sus criterios de política económica anticipó una cifra positiva de entre 1.2 y 3% y el Banco de México prevé un incremento de 1.8% en el Producto Interno Bruto.
Apenas está comenzando el año y muchos economistas ya han comenzado a subir los pronósticos del crecimiento de la economía nacional. Nada menos el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó la semana pasada que México crecerá 1.7% durante 2023, lo que representó una revisión al alza de 0.5 puntos porcentuales respecto a las estimaciones realizadas en octubre de 2022.
Pero quizá lo peor es que ni entre ellos mismos se hacen caso. Por eso, muchas casas de consultoría, por cuestiones ideológicas, siguen pronosticando catástrofes económicas para México, mientras que otras o incluso los grandes empresarios internacionales ven un futuro promisorio para México.
Un ejemplo es que la semana pasada, la economista Shelly Shetty, directora general de Fitch Ratings, en un encuentro organizado por esa calificadora en la ciudad de México dijo: “el ciclo económico de México está muy integrado con el de su principal socio comercial, de tal manera que cada vez que Estados Unidos entra en recesión se dice que “México tiene una gripa, tiene una severa fiebre”, pero este año parece que la economía mexicana será más resiliente y alcanzará un crecimiento de entre uno y 1.5%, una tasa cinco veces más alta que la del país vecino”.
Otro más es que, en su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Larry Fink, presidente y director general del fondo Blackrock y quizá el hombre que maneja más dinero de fondos en el mundo (más de cinco billones de dólares. Sí billones, no miles de millones) expuso un futuro alentador para México en este año, porque el país reúne las características para ubicar producción y cadenas de suministro hacia Estados Unidos como parte del fenómeno natural de las empresas de acercarse, al mismo tiempo que el capital privado siempre busca el mejor retorno de la inversión.
Si los economistas y las casas de consultoría mexicanas o que operan en nuestro país no escuchan a personajes como Fink o Shetty, quiere decir que su posición ideológica les nubla su bola de cristal y han sido incapaces de ajustarla a un mundo que ya cambió y un México que está en una transformación en la que cuentan otros elementos como la economía interna que poco o nada tomaron en cuenta en el pasado.
Pero eso sí, los pronosticadores económicos ganan bastante bien. De acuerdo con el INEGI, las consultoras en general significan alrededor de 500 mil millones de pesos anuales (1.8% del PIB) y específicamente las que tienen que ver con economía o administración representan la mitad de esa cifra, es decir más de 200 mil millones de pesos.
Dice el filósofo del metro: La ideología elimina la razón y la deja en albures y augures.
Tianguis
El miércoles, Jean Marc Mercier, director general de Invex y Luis Pineda, director general de Now Banco, anunciaron la creación del primer neobanco en México, una institución financiera que conjunta la banca tradicional con lo mejor de las financieras tecnológicas (Fintech). Now es el primer neobanco digital en nuestro país y plantea una propuesta que nace a partir del estilo de vida personalizado de cada uno de sus usuarios.
Now nace con el respaldo de Invex y tiene la mira puesta en un mercado de más de 11 millones de usuarios de servicios digitales que actualmente buscan accesibilidad al sistema bancario, facilidad y seguridad financiera. Con su nueva apuesta, Invex busca alcanzar a más de un millón de nuevos clientes, de acuerdo con Mercier. Este banco, que no tiene sucursales, maneja una cartera superior a los 30 mil millones de pesos, además de ubicarse como el sexto emisor de tarjetas de crédito en México de acuerdo con el último reporte de la Comisión Nacional de Defensa de los Usuarios Financieros (Condusef).
A su vez, Luis Pineda explicó que el cliente Now encontrará una opción diferente, que se adapta a su estilo de vida y en menos de seis minutos podrá llevarse un banco en su teléfono, sin papeleos ni filas… Por cierto, Grupo Santander informó que en México su cartera de crédito total creció 7.9% en términos anuales al cierre de 2022. Dentro de su cartera de crédito destacaron los crecimientos interanuales de 24.0% de Otros Consumo, 20.5% de Tarjetas de Crédito, 8.8% de Hipotecas; y 8.0% de Empresas.
El presidente ejecutivo y director general de Banco Santander México, Felipe García Ascencio, informó que la utilidad neta creció 46% y es superior en 24% a los niveles previos a la pandemia…
Un despacho internacional, fechado en Madrid, indica que la presidenta global de Grupo Santander, Ana Patricia Botín, elogió la política monetaria para contener la inflación por parte de México, además de comparecer acompañada por su nuevo director general del grupo, el financiero mexicano Héctor Grisi.
La empresaria dijo que 2022 fue el mejor de su historia en margen y volumen de ganancias, que se suma además de una importante expansión en términos de mercado: más de siete millones de nuevos de clientes y un total de 160 millones en sus negocios en todo el mundo. “Somos un banco que está en Europa y es español, pero donde ganamos dinero es en las Américas”, dijo botín…
Siguiendo con las instituciones financieras, Intercam informó que el crédito de la banca comercial al sector privado en diciembre cerró con un saldo de cinco billones 467 miles de millones de pesos, un crecimiento nominal anual de 13.1%. En la comparativa mensual, la cartera subió 0.6%, en 31 mil millones de pesos. El ritmo se desaceleró mes a mes por el fuerte volumen de compras de Buen Fin visto en noviembre.
Esto resultó en una caída del crédito al consumo de noviembre a diciembre, reflejando una base más difícil, pero también una ligera saturación del consumo. Por otra parte, el crédito empresarial y el hipotecario mantuvieron su ritmo de crecimiento… ¡Cuidado! Crédito Maestro lanzó una alerta para cuatro estados tras detectar múltiples tipos de fraude bajo un mismo concepto, usurpar la identidad de la financiera para engañar a deudores.
Oaxaca, Guerrero, Sonora y Querétaro son las entidades donde los delincuentes operan, pero la empresa que dirigen Gerardo y Oliver Fernández Mena no descarta que se amplíe en otras regiones. El anzuelo es ofrecer un supuesto convenio para liquidar la deuda con un monto menor al total; después, ofrecen una cuenta bancaria de un particular para hacer la transferencia y consumar el delito, para esto, contactan a los clientes por mensaje de WhatsApp, llamada telefónica, correo electrónico o correo tradicional, desde donde ofrecen convenios apócrifos.
La firma mexicana aclaró que el contrato establecido entre las partes es el acuerdo vigente entre los interesados, y que la empresa jamás celebra convenios de ningún tipo… Pasando a otro tema económico, el Banco de México informó que en diciembre, nuestro país recibió cinco mil 349 millones de dólares por concepto de remesas, con un avance de 12.8% en el año. En total en 2022 se recibieron por remesas 58 mil 497 millones de dólares, lo que equivale a un aumento de 13.4% respecto de 2021 y duplica lo recibido hace seis años…
BBVA, en su análisis mensual indicó que 98.9% de las remesas llegaron a la República Mexicana a través de transferencias electrónicas, 95.5% provinieron desde Estados Unidos y 82.3% fueron pagadas en instituciones no bancarias. Jalisco, Michoacán y Guanajuato fueron los estados que más recibieron remesas, cada uno superó los cinco mil millones de dólares en 2022, que equivale a casi 100 mil millones de pesos. De acuerdo con datos del Banco de México, en el pasado mes de diciembre se contabilizaron 13.7 millones de operaciones para el envío de estos recursos, mientras que la remesa promedio aumentó 3.4%…
Siguiendo con las migraciones, el embajador de México en Canadá, Carlos Joaquín González, manifestó respaldo y el apoyo institucional del Cuerpo Diplomático y Consular a los trabajadores del campo que forman parte del Programa de Trabajo Agrícola Temporal entre México y Canadá. “La embajada y la red consular deben fomentar el estudio y la investigación de las relaciones binacionales tendientes a promover el encadenamiento productivo, la reducción en los costos de los intercambios y el desarrollo de conocimiento y habilidades en una economía baja en carbono”, dijo. Añadió que la instrucción del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, es la de brindar protección con un sentido humano bajo la visión integral del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuya preocupación central y permanente es la gente…
Interesante que la Carnicería Virtual, una empresa 100% mexicana que se ha posicionado como la plataforma de venta de cortes de carne del mercado en México, dio a conocer una dinámica para sus seguidores en redes sociales para consentir a sus clientes en el 14 de febrero… Walworth, miembro activo de la Asociación de Industriales Unidos por México desde 2020, recibió una placa conmemorativa durante su última reunión, en la que se reconocieron los 180 años de fundación de esa empresa y sus 46 años en la República Mexicana. La placa honra su legado, responsabilidad social y trayectoria exitosa en el tiempo.
La compañía liderada por Salomón Waisburd Grinberg y Jacobo Waisburd Kleiman es reconocida en el sector de válvulas, al ofrecer soluciones innovadoras para responder a industrias que demandan una alta especialización, como Oil & Gas, generación de energía, química, minería, pulpa y papel, criogénica, geotérmica, agua potable, drenaje, tratamiento de aguas residuales, entre otras…
En el Metrobús, de María del Rosario Castro, es visto con malos ojos que el Órgano Interno de Control, de Roberto Moreno, persista sin solución a la denuncia de un grupo de supervisores conocidos como ‘Midas’, quienes alzaron la voz para exponer una serie de irregularidades de Servicios Integrales Retimar, que se convirtió en proveedora a cambio de 11 millones de pesos, incluso cuando solo tenía seis meses de nacida, aunado a que, entre las faltas focalizadas desde inicios de mes figuran trabajadores sin afiliar al IMSS y 50% de las estaciones sin aseo profundo en el horario nocturno, por mencionar algunas. En la queja, se puso especial énfasis a la inacción de María Dolores Arellano Sesmas, directora Ejecutiva de Administración y Finanzas.
El error más común de la alta dirección empresarial es ver la gestión ambiental como un costo administrativo. La realidad, respaldada por datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Banco Mundial, indica que el cambio climático ya no es un fenómeno meteorológico, sino un riesgo sistémico de mercado.
En ese sentido, la llegada de la ISO 14001:2026 marca el fin de la era del “cumplimiento por compromiso” para inaugurar la era de la resiliencia operativa. En el contexto actual de relocalización de cadenas de suministro (nearshoring), la trazabilidad ambiental ha dejado de ser un “plus” para convertirse en un filtro de exclusión.
En sectores de alta precisión como el automotriz o el aeroespacial, no tener la certificación ISO 14001:2026 equivale a tener un pasaporte vencido: simplemente no puedes cruzar la frontera de las cadenas globales de valor. Los inversionistas y reguladores ya no preguntan si tienes un plan ambiental, sino cómo este garantiza que no perderás contratos por sanciones o interrupciones climáticas.
La nueva norma no pide que las empresas “sean buenas con el planeta”, pero sí exige que analicen cómo el entorno externo puede colapsar su continuidad operativa. Cuando Lillian Peregrina, directora comercial en Mexico & LATAM de BSI, afirma que la inversión se amortiza en menos de 18 meses, se refiere en concreto a la eficiencia en agua, energía y materias primas como optimización directa del flujo de caja.
Como bien señala Andrés Ibarra, gerente de desarrollo de negocios de BSI en México, el verdadero reto para las organizaciones en México y Latinoamérica es cerrar la brecha entre el discurso corporativo y la operación diaria.
Si el operador de la planta no entiende que su eficiencia es la que garantiza la permanencia de la empresa en mercados exigentes, la certificación es solo un maquillaje costoso.
Para Peregrina e Ibarra postergar la adopción de la norma ISO 14001:2026 no es ahorrar dinero, es acumular una deuda de riesgo que, tarde o temprano, los mercados, los seguros y los bancos cobrarán con intereses impagables.
Iniciativa privada invierte en Sinaloa
El grupo TransitionIndustries, anunció una de las inversiones industriales más relevantes en la historia reciente del país: 3,300 millones de dólares, mediante el proyecto Pacífico Mexinol que contribuirá a posicionar a México como un actor estratégico en la nueva industria química de bajo carbono y en la transición energética global.
El proyecto, ubicado en Topolobampo, Sinaloa, contempla la construcción de la planta de metanol con emisiones ultra bajas más grande del mundo en su tipo, bajo un modelo orientado a emisiones netas cercanas a cero (Net Zero), mediante el uso de tecnologías de captura de carbono, energías limpias e hidrógeno verde.
Déjeme decirle que el metanol es un insumo clave para múltiples cadenas industriales, utilizado en la producción de materiales, combustibles y productos químicos de uso cotidiano. En su versión de bajas emisiones, como la que producirá en Sinaloa, se convierte además en un componente relevante para avanzar hacia procesos industriales y energéticos más limpios.
Se espera que Pacífico Mexinol inicie operaciones para el 2030, con una producción de 1.8 millones de toneladas anuales de metanol azul y 350 mil toneladas de metanol verde, lo que fortalecerá la competitividad industrial de México y su integración en cadenas globales de valor.
Durante su etapa de construcción, el proyecto generará alrededor de 6,000 empleos, así como más de 400 empleos permanentes en operación, impulsando el desarrollo económico regional, la formación de talento especializado y el fortalecimiento de proveedores locales.
Considera además el uso exclusivo de agua residual tratada, buscando evitar la presión sobre fuentes de agua potable, y cuenta con más de 200 medidas de mitigación ambiental.
México mantiene una contradicción en su política energética: mientras el discurso apuesta por la soberanía, la realidad profundiza la dependencia del extranjero. Importamos gas licuado de petróleo, combustibles automotrices y gas natural. El caso de este último energético es quizá el ejemplo más evidente. México vive atado a las importaciones, especialmente de Estados Unidos y esa dependencia se acentuó durante el sexenio del nacionalista Andrés Manuel López Obrador.
En 2025, México importó en promedio de 6 mil 600 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, equivalentes, de acuerdo con cifras de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) y el Sistema de Información Energética (SIE). Esto equivale a aproximadamente 68 mil millones de metros cúbicos anuales, un volumen histórico que confirma una tendencia creciente desde 2018.
El volumen del gas proviene del extranjero (principalmente de Texas) y que utiliza México, especialmente para la industria y para la generación de energía eléctrica equivale al 76% del consumo total nacional. Esto significa que tres de cada cuatro moléculas que consumimos no se extraen del subsuelo mexicano, aunque ahí está el gas natural: enterrado.
El balance del sexenio anterior es claro: las importaciones crecieron de manera sostenida, con un incremento promedio anual cercano al 5%, y un aumento acumulado de más de 30% respecto a 2018. Este fenómeno no fue casual. Respondió, por un lado, a la caída relativa de la producción nacional de gas y, por otro, a una política energética que, en los hechos, relegó el desarrollo de recursos no convencionales, particularmente el gas de lutitas.
La negativa al fracking durante el sexenio pasado -más ideológica que técnica- dejó sepultado uno de los mayores potenciales energéticos del país. México cuenta con recursos prospectivos de hasta 141.5 billones de pies cúbicos de gas natural en yacimientos no convencionales, ubicados principalmente en tres cuencas: Burgos, Sabinas-Burro Picachos y Tampico-Misantla que abarcan parte de los estados de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Puebla, Hidalgo y San Luis Potosí.
De estas, la Cuenca de Burgos, en el noreste del país, es considerada la más importante por su extensión, infraestructura existente y cercanía con los desarrollos shale de Estados Unidos. Es, en términos geológicos y económicos, la gran reserva estratégica de gas natural de México.
Por eso, el giro del actual gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum para volver a permitir extraer el gas natural alojado en las rocas mediante el fracking o fracturamiento hidráulico bajo nuevos estándares técnicos y ambientales no sólo resulta relevante, sino necesario, ya que marca el abandono de una narrativa que durante años frenó el aprovechamiento del gas natural y provocó el aumento en las importaciones.
La decisión significa reconocer que el gas natural no es el enemigo de la transición energética, sino su aliado. En un sistema eléctrico donde más del 60% de la generación depende de este combustible, su disponibilidad es indispensable para garantizar estabilidad, respaldo a energías renovables y competitividad industrial.
El gas natural es el combustible de transición ya que genera menos emisiones contaminantes que el carbón o el combustóleo; es más económico que otras opciones energéticas y es esencial para sostener el crecimiento económico mientras se avanza hacia un sistema más limpio.
Apostar por su producción nacional no significa renunciar a la transición energética, sino hacerla viable porque seguir dependiendo del gas importado representa riesgos como la vulnerabilidad ante eventos climáticos, tensiones geopolíticas que derivan en la volatilidad y, casi siempre, en aumento de precios, como se evidenció durante la crisis energética de Texas, en 2021.
Reevaluar el fracking significa dejar atrás el oscurantismo ideológico para adoptar una política energética informada y orientada al bienestar nacional. Ahora el reto es atraer y garantizar inversiones público-privadas; una regulación estricta y una supervisión clara de las prácticas para disminuir el daño al medio ambiente.
La inversión privada se mantiene como el pilar más sólido para garantizar la estabilidad y el crecimiento de México. Más allá de los indicadores macroeconómicos, es el flujo de capitales, nacionales y extranjeros, lo que traduce las proyecciones en empleos reales, infraestructura y competitividad. Cuando una empresa destina sus recursos económicos en territorio mexicano, no solo apuesta por un mercado consumidor, sino por la capacidad técnica de su gente y la posición estratégica del país en las cadenas de valor globales.
Esta semana, tres anuncios de sectores tan diversos como el de consumo masivo, la belleza y la manufactura pesada, confirman que, pese a los retos, la brújula de los negocios sigue apuntando hacia la consolidación en suelo azteca.
Nestlé apuesta en el Edoméx
La firma suiza Nestlé destinará una inversión de 455 millones de dólares. Lo interesante de este movimiento es su dualidad: 275 millones se destinan a modernizar sus cinco plantas ya existentes (desde el alimento para mascotas en Cuautitlán hasta los snacks saludables en Tultitlán), mientras que 180 millones dan vida a un nuevo Centro de Distribución (CEDIS) en Zumpango.
Con una capacidad de 90 mil posiciones de pallets, este CEDIS no es solo un almacén; es una declaración de eficiencia. Según Fausto Costa, presidente ejecutivo de la compañía, la hoja de ruta incluye automatización y mejoras en eficiencia hídrica y energética. Para una entidad que alberga a casi 3,000 colaboradores directos de la firma, esta inyección de capital asegura que la manufactura mexiquense siga siendo el corazón operativo de Nestlé en la región.
Natura y la conquista del “retail”
Por otra parte, en el sector de venta directa, Natura está rompiendo el molde tradicional. La compañía anunció la apertura de 10 nuevas tiendas y 10 franquicias para este 2026, buscando alcanzar 34 puntos de venta físicos. El objetivo es claro: capitalizar un mercado de belleza que en México supera los 14,000 millones de dólares anuales.
Francisco Demesa, director general de Natura y Avon, ha sido enfático: México es el mercado de habla hispana con mejores oportunidades en Latinoamérica. El giro hacia las franquicias es estratégico, pues permite fomentar el emprendimiento local manteniendo los estándares de una marca global. Es, en esencia, la evolución de la venta por catálogo hacia una experiencia omnicanal donde el consumidor decide dónde y cómo interactuar con la marca.
Die Casting: El silencio estratégico de la manufactura
El sector industrial se prepara para una cita clave en el Bajío. Los próximos 15 y 16 de abril, la Die Casting Expo México 2026 aterrizará en el Centro de Congresos de Querétaro. La fundición a presión es, quizás, uno de los héroes anónimos de nuestra economía; sin ella, las industrias automotriz y aeroespacial simplemente se detendrían.
México se ha consolidado como un centro de manufactura avanzada, y la región del Bajío —Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí y Aguascalientes— es el epicentro de este ecosistema. El evento no solo será una vitrina de maquinaria y aleaciones, sino un termómetro para medir cómo la automatización y la ingeniería de precisión están respondiendo a la creciente demanda de componentes especializados en Norteamérica.
En el balance final…
Desde el café que consumimos hasta las piezas de alta precisión de un motor, la inversión privada está presente. Que estas empresas sigan expandiendo sus líneas de producción y abriendo puntos de venta es la mejor señal de que México, con su infraestructura y talento, sigue siendo un destino indispensable para el capital global.