Ciudad de México, 27 de octubre de 2021. La industria química y petroquímica se ha mantenido como uno de los sectores industriales más relevantes del país, aportando el 2.2% al Producto Interno Bruto, indicó José Carlos Pons, director del Programa del LIV Foro Nacional de la Industria Química 2022 y Edmundo Rodarte, presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ).
Durante la inauguración del LIV Foro ANIQ 2022, ambos destacaron que el evento reúne expertos y autoridades del sector químico para analizar perspectivas, retos y oportunidades que enfrenta esta industria a nivel nacional e internacional, además que se realiza de forma presencial tras tres años de hacerse virtualmente.
Edmundo Rodarte subrayó que, a pesar de la relevancia de la industria, durante el 2021 solo se produjo lo suficiente para abastecer al 32% de la demanda nacional y que hoy en día la industria opera al 69% de su capacidad, quedando rezagada frente “a una próspera industria química global”. Ante esto, adelantó que la ANIQ, en colaboración con la consultora internacional McKinsey, realiza una investigación para identificar y entender mejor los desafíos y fortalezas de México y de la industria en un entorno poco predecible.
“Existen actualmente profundos cambios a nivel mundial que podrían impulsar el desarrollo y crecimiento de la industria química en México, como lo es la relocalización de ciertas industrias, y por así atender de mejor manera la proveeduría de distintas cadenas de valor, sobre todo en Norteamérica”, reconoció.
Entre los desafíos que inhiben el crecimiento y limitan la competitividad de la industria química nacional mencionó: el insuficiente suministro de insumos petroquímicos; falta de energía competitiva y renovable; acceso desigual a los mercados energéticos, reducción de la inversión en infraestructura creando cuellos de botella para el suministro de gas natural principalmente en el sur del país, así como la disminución en inversión en Investigación y Desarrollo.
Entre las fortalezas del país, destacó el ser un mercado de más de 40 mil millones de dólares, con un fuerte sector manufacturero; su ubicación geográfica y una red de tratados comerciales; reservas de gas húmedo y una mayor eficiencia de las refinerías a consecuencia de las inversiones en proceso para proveer las materias primas requeridas; el acceso preferente a energías renovables (solar y eólica) en donde México tiene una condición de ventaja frente a otros países, y un fuerte mercado laboral que respalda la construcción y operación de nuevas capacidades.
Además, ratificó el compromiso del sector con el desarrollo del país, e hizo un llamado a las autoridades a cambiar la trayectoria actual y actuar juntos, autoridades e industria, para impulsar el crecimiento sostenible e inclusivo del sector, aprovechando las fortalezas de México, que permitan alcanzar su soberanía energética.
“Tenemos el potencial para desarrollar una industria química y petroquímica de clase mundial. En la medida que desarrollemos una proveeduría competitiva de las principales materias primas, coadyuvaremos en los objetivos sociales establecidos por la presente administración para el desarrollo inclusivo del sur – sureste del país, para reducir en el corto plazo la dependencia del exterior y mejorar significativamente nuestros niveles de utilización de la capacidad instalada”, comentó.
Durante el 27 y 28, en la Expo Santa Fe, se realizarán diversos paneles y conferencias en las que se abordarán temas como las perspectivas políticas y económicas de la industria química nacional, los retos y oportunidades de nearshoring, la sustentabilidad en la industria, el panorama energético global y en Norteamérica y la visión 2030 del sector químico en México.