Ciudad de México, 03 de octubre, 2022.-Una regulación sobre los cigarrillos electrónicos permitirá que los adultos fumadores tengan una mejor opción al cigarro, así como proteger a los menores por la facilidad de acceso a cigarrillos electrónicos que se venden en las calles, señaló Catalina Betancourt, directora de asuntos externos de Philip Morris México.
Añadió que las empresas fabricantes de productos con nicotina alternativos al cigarro no están en contra de una regulación, sino al contrario pues regular es mejor que prohibir, ya que, la regulación permitirá tener un mejor control del mercado y por ende de la salud de los consumidores. Prohibir, agregó, genera un mercado negro sin supervisión sanitaria que deja desprotegido al consumidor.
“En países donde se han regulado los productos libres de humo, los jóvenes representan menos de 1% de los consumidores diarios, como Japón, Reino Unido y Estados Unidos. En México, ante la falta de regulación, existen máquinas expendedoras de productos de vapeo al alcance de menores de edad”, detalló.
Andrea Constatini, Head the Scientific Engagement de Philip Morris México, dijo que las alternativas sin humo son una estrategia que permitiría a los fumadores continuar consumiendo la nicotina, pero con menor riesgo a la salud. Puntualizó que no son productos libres de riesgo, pero que sí presentan un daño menor respecto al cigarrillo.
Señaló que fumar cigarrillos representa el 75% de los factores relacionados con muertes por enfermedades no transmisibles como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), el cáncer y otras.
Según Public Health England, agencia de salud pública de Inglaterra, el Royal College of Physicians, colegio de médicos de Reino Unido, la Food & Drug Administration (FDA) de Estados Unidos y el Ministerio de Salud de Nueva Zelanda, los vapeadores, cigarrillos electrónicos y tabaco calentado causan menos daños a la salud por la ausencia de combustión que los cigarrillos comunes.
Por lo anterior la empresa Philip Morris México ha desarrollado una amplia gama de productos con el objetivo de disminuir el riesgo de enfermedades en los consumidores, ya que el uso de alternativas al cigarro disminuye la ingesta de sustancias tóxicas y cancerígenas.
Constatini añadió que el uso de productos alternativos al cigarrillo no afecta de forma negativa al ambiente y hace que desaparezca la figura del fumador pasivo y las emisiones de humo.
Puntualizó que México no sólo debe regular la venta de cigarrillos electrónicos sino que debe generar políticas de salud pública que ayuden a combatir el consumo del cigarro, pues, pese a que la empresa es una tabacalera, Andrea Constatini, recalcó que lo mejor es no fumar.
Informó que el objetivo de la empresa para 2030 es empezar a salir del mercado de cigarros y que los ingresos provenientes de los mismos se reduzcan 50%. Actualmente, los ingresos por productos alternativos al trabajo representan el 30% de los totales de la empresa pero esperan que en el 2030 esta cifra aumente hasta 50%.
“Tomando en cuenta que en el mundo existen mil millones de consumidores de cigarro, es decir una de cada 8 personas, reducir el daño en su consumo es fundamental”, dijo Constatini.
Cabe mencionar que la reducción del daño a la salud no es un enfoque exclusivo de la industria tabacalera sino producto del desarrollo tecnológico. La tecnología libre de humo es el equivalente en la industria del tabaco al automóvil eléctrico en el sector automotriz, las bebidas sin azúcar para la industria refresquera o los productos sin sodio y bajos en calorías para la alimentación.
Además, en Estados Unidos, la FDA reconoció que IQOS (dispositivo electrónico que calienta la nicotina) puede beneficiar a la salud pública.
En julio de 2020, y nuevamente en marzo de 2022, la FDA autorizó la comercialización de IQOS con base en investigaciones, donde concluyó que el uso del dispositivo reduce significativamente la exposición a químicos tóxicos del humo de cigarro. Lo que marca un hito en la historia de la industria tabacalera.