Ciudad de México, 29 de agosto, 2022.- En el marco del Proyecto Mesoamérica (PM) y como parte de la línea de acción de energía, el Concurso Mesoamericano de Biocombustibles para que profesionales, empresarios e interesados de la región, que incluye a Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, recuerda a los interesados participen presentando sus proyectos en materia de biocombustibles, antes del cierre, programado para el 31 de agosto.
Como se recordará, el evento de lanzamiento del concurso fue presidido por la Comisionada Gloria Sandoval Salas, de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID); Rosa Martínez, del Ministerio de Energía y Minas de Nicaragua; y por Lidia Fromm Cea, directora ejecutiva del Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica (PM).
Durante la sesión realizada en junio pasado, se presentaron los detalles y requisitos del Concurso para que proyectos y programas en la materia ejecutados durante 2016 y 2022 puedan ser presentados para su participación.
La preparación del concurso, sus bases y lanzamiento estuvo a cargo de AMEXCID y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), de México; del Ministerio de Minas y Energía de Colombia; del Consejo Nacional de Energía de El Salvador; y del Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica, con apoyo de la Dirección Ejecutiva del PM y de los países miembros.
Los elementos relevantes del concurso son promover el intercambio de buenas prácticas en materia de biocombustibles (líquidos y gaseosos) en la región, que contribuya a romper barreras económicas, sociales, científicas o políticas que, fomenten su uso. Este concurso cuenta con dos categorías de acuerdo con las siguientes características: Proyectos Piloto de Desarrollo Comunitario Finalizados, Proyectos Empresariales Concluidos.
Entre los requisitos, los postulantes deben contar con una edad mínima de 25 años; ser de nacionalidad alguna de los 10 países de la región: Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana; deben descargar la ficha de postulación que se encuentra en el siguiente link: www.proyectomesoamerica.org y deben enviar la ficha y los anexos que correspondan, antes del 31 de agosto de 2022, al siguiente correo electrónico: biocombustibles@proyectomesoamerica.org.
De manera conjunta los 10 países de Mesoamérica han elaborado las bases y condiciones para el desarrollo del concurso, en el marco de la Red Mesoamericana de Investigación y Desarrollo de Biocombustibles (RMIDB) conformada desde 2009, la cual, cuenta con enlaces técnicos de los Ministerios y Secretarías de Energía de los 10 países que integran el PM enfocados en interactuar y compartir experiencias en la materia.
Esto ha permitido alcanzar metas de desarrollo consensuadas y en esta ocasión realizar acciones como el Concurso Mesoamericano de Biocombustibles, que contribuirá con el proceso de desarrollo de investigación en las sociedades de nuestros países en materia de biocombustibles. La Red Mesoamericana de Investigación y Desarrollo de Biocombustibles (RMIDB) continúa creando alianzas y compartiendo esfuerzos con socios internacionales para fortalecer la investigación y el desarrollo en la región en el tema de energía renovable y biocombustibles.
Ciudad de México, 14 de mayo de 2026.– En el marco del Día Mundial del Reciclaje, la industria mexicana enfrenta una oportunidad clave para evolucionar hacia modelos más eficientes y sostenibles. Aunque la estrategia de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) ha impulsado avances importantes en materia ambiental, los desafíos del sector industrial requieren replantear el consumo energético sin afectar la productividad.
Hoy el reto para las empresas no es frenar su operación, sino adoptar soluciones que les permitan mantener su competitividad mientras avanzan hacia procesos más limpios y eficientes.
“México es una potencia industrial, y esa fortaleza es un orgullo que debe preservarse por su profundo peso social y económico. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el conjunto de sectores estratégicos —que abarca desde la agroindustria y el sector alimenticio, hasta la potencia automotriz, textil, manufacturera y la generación de electricidad— representa aproximadamente el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, consolidándose como el motor indiscutible de la economía.
Más allá de las cifras, este ecosistema es el sustento de las familias mexicanas: estos sectores generan de forma conjunta más de 14.6 millones de empleos, lo que significa que uno de cada cuatro trabajadores en México depende directamente de la salud, la competitividad y la continuidad operativa de nuestra capacidad industrial”, agregó José Antonio Mota, gerente de operaciones en Indugas.
Según el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero (INEGYCEI), el sector de la energía y la industria manufacturera generan el 28.9% de las emisiones totales del país. Ante este panorama, la transición al Gas Natural Comprimido (GNC) representa una alternativa estratégica para que las empresas optimicen sus operaciones, reduzcan su impacto ambiental y mantengan su competitividad frente a los nuevos retos regulatorios y ambientales.
En el marco del Día Mundial del Reciclaje, el llamado para la industria es claro: avanzar hacia modelos energéticos más eficientes sin comprometer la actividad económica que impulsa al país. En este contexto, la transición al GNC puede representar ahorros operativos de hasta 40% en comparación con combustibles tradicionales como el diésel industrial, dependiendo de las condiciones de consumo y operación de cada empresa.
Además de fortalecer la competitividad, esta transición permite a las industrias proteger empleos, avanzar hacia objetivos de sostenibilidad y reducir significativamente su impacto en la calidad del aire.
En términos ambientales, la implementación de GNC puede reducir hasta un 99% las emisiones de dióxido de azufre (SO₂). Es, en esencia, “reciclar” el proceso de combustión para hacerlo compatible con un futuro sostenible. Al ser un combustible con 25% menos emisiones de CO₂ que los derivados del petróleo, el gas natural permite que la industria en nodos críticos como el Bajío o el norte del país cumpla con estándares internacionales sin comprometer su ritmo de producción ni sus márgenes de utilidad.
Replantear la industria implica entender que la sostenibilidad y la competitividad pueden avanzar de la mano. Más que representar una limitación para las empresas, la transición energética abre la puerta a operaciones más limpias, eficientes y rentables. En este sentido, el GNC ofrece la capacidad energética que la industria requiere, con un menor impacto ambiental y beneficios importantes en costos operativos.
El Gas Natural Comprimido es el aliado estratégico para que la industria mexicana siga siendo el orgullo de nuestra economía y el guardián de nuestro entorno. Indugas, empresa 100% mexicana y líder en distribución de gas natural comprimido, se especializa en acompañar a las empresas en este camino. Sé el líder que el nuevo México industrial necesita.
Ciudad de México, 13 de mayo de 2026.- En un contexto marcado por la creciente demanda energética, la dependencia del gas importado y los desafíos de la transición hacia economías bajas en carbono, se llevó a cabo la conferencia virtual ¿Debe México apostarle al fracking? Seguridad energética, transición climática y los dilemas del gas natural, impartida por el Dr. Iván García Kerdan, director de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, y Fellow de la Universidad de Yale, quien analizó los retos técnicos, económicos y ambientales que enfrenta el país ante la posible expansión de la fractura hidráulica como método de extracción de gas natural.
El especialista explicó que México cuenta con importantes reservas de gas no convencional en las cuencas de Burgos, Sabinas y Misantla, pero enfrenta limitaciones tecnológicas y económicas para su aprovechamiento. “Pemex no tiene actualmente la capacidad para realizar fracturas a gran profundidad, por lo que el país dependería de tecnología extranjera en una etapa inicial”, señaló.
García Kerdan subrayó que el costo del gas nacional sería superior al importado desde Estados Unidos, donde los precios son incluso negativos en algunos periodos debido al exceso de producción. Además, advirtió que el desarrollo del fracking implicaría altos requerimientos de agua —entre 10 y 30 millones de litros por pozo— en regiones con estrés hídrico severo, como el noreste del país.
Entre los riesgos ambientales mencionó las fugas de metano, cuya potencia de calentamiento global puede ser hasta 90 veces mayor que la del CO₂, y la sismicidad inducida asociada a la reinyección de agua residual. “El reto no es solo técnico o económico, sino también ambiental y estratégico”, enfatizó.
El académico destacó que México debe equilibrar su seguridad energética con la transición hacia fuentes renovables, evitando el llamado locking fósil, es decir, la dependencia prolongada de inversiones en combustibles fósiles que podrían desplazar recursos destinados a energías limpias.
La conferencia concluyó con un llamado a evaluar integralmente los impactos y beneficios del fracking, considerando su papel en la soberanía energética, la estabilidad del suministro y los compromisos climáticos del país.
Ciudad de México, 12 de mayo de 2026.– El inicio del Mundial de Fútbol 2026, el próximo 11 de junio, marcará un reto inédito para la infraestructura energética del país. Con 13 partidos disputados en territorio nacional —5 en Ciudad de México, 4 en Guadalajara y 4 en Monterrey— la coincidencia entre las transmisiones masivas y los meses de mayor calor veraniego modificará de forma drástica el perfil de consumo eléctrico en México.
Durante los minutos previos a cada encuentro, la demanda en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) registrará incrementos de entre 3% y 10% debido al encendido simultáneo de millones de televisores. Sin embargo, el fenómeno conocido como TV pickup alcanza su punto más crítico durante el medio tiempo, cuando la audiencia aprovecha para encender luces, electrodomésticos o sistemas de climatización, provocando un disparo súbito en la carga del sistema interconectado.
El impacto financiero será especialmente severo para el sector empresarial. Los partidos programados por la tarde y noche coincidirán con el período punta, la ventana horaria donde la energía alcanza su costo más alto del día bajo los lineamientos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Para las organizaciones que operan bajo la tarifa GDMTH (Gran Demanda en Media Tensión Horaria) —destinada a comercios e industrias con demandas iguales o mayores a 100 kW— los cargos por Capacidad y Demanda Máxima se dispararán, elevando los costos operativos no solo por el volumen consumido, sino por la hora específica en que se exige energía al sistema.
“La justa mundialista pondrá a prueba la gestión financiera operativa de las empresas en México. Ver los partidos implicará una mayor demanda y consumir energía precisamente en las ventanas donde la tarifa de la CFE es más costosa. Quienes no cuenten con estrategias de generación en sitio absorberán un impacto directo en sus márgenes operativos”, advierte Marcos Ripoll, CEO de Solar180.
Marcos Ripoll, CEO de Solar180
El estrés sobre la red será desigual según la geografía. En ciudades de clima extremo como Monterrey, el uso de aire acondicionado —que representa entre 40% y 60% del consumo total durante las horas de transmisión— multiplicará la presión sobre una región que ya enfrenta desafíos recurrentes en la estabilidad de sus redes de distribución. Un solo equipo de climatización comercial tipo minisplit demanda la misma potencia que 10 televisores encendidos en paralelo, lo que amplifica el riesgo de saturación.
A nivel macro, los estadios modernos operan como nodos de alta demanda. La iluminación y servicios de un recinto de última generación consumen entre 3 y 5 MW por partido, equivalente al consumo simultáneo de hasta 5,000 hogares. Este pico, sumado a las fan zones y la ocupación hotelera al límite, incrementa el riesgo de variaciones de voltaje para la industria manufacturera y comercial cercana.
Informes estratégicos de McKinsey señalan que los picos de demanda derivados de eventos globales funcionan como catalizadores para que fondos institucionales y corporaciones aceleren inversiones en resiliencia energética. La volatilidad del mercado mayorista y la saturación de nodos de transmisión han posicionado a la generación distribuida solar como una cobertura financiera indispensable.
“La transición energética en el sector comercial e industrial ya no se evalúa solo bajo la óptica de la sustentabilidad corporativa; hoy es una herramienta de cobertura financiera. Integrar infraestructura solar permite a las organizaciones aplanar sus curvas de demanda y protegerse de los picos de costos que eventos de escala global provocan en la red eléctrica nacional”, concluye Ripoll.
En el entorno económico actual, apalancarse en soluciones solares en sitio y en sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) se consolida como el mecanismo más eficiente para mitigar la dependencia de la red interconectada durante los bloques horarios de mayor precio. Para las empresas mexicanas, la autogeneración ya no es una alternativa: es la vía más sólida para blindar su flujo de caja frente a contingencias de infraestructura y volatilidad tarifaria.