Ciudad de México, 3 de septiembre de 2026.- En un entorno global donde la transición hacia la electromovilidad ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una realidad comercial e industrial ineludible, especialistas del sector público, privado y académico se dieron cita para debatir el panorama, los avances y las asignaturas pendientes de esta transformación en México.
Así lo advirtieron especialistas y representantes de la industria automotriz durante el conservatorio Electromovilidad en México: Desafíos y Oportunidades para el Sector, organizado por MUNDI, fintech especializada en el financiamiento de comercio exterior para empresas mexicanas y sus cadenas de suministro.
En el encuentro, la directora de Asuntos Públicos de Electro Movilidad Asociación (EMA), Lorena Remírez explicó que la adopción de vehículos eléctricos pasó de ser un tema exclusivo de entusiastas del medio ambiente a una decisión económica rentable. El costo total de propiedad (Total Cost of Ownership) representa hasta un 70% de ahorro frente a los autos de combustión interna, citando un gasto aproximado de entre 200 y 300 pesos por recarga.
En cuanto a datos de infraestructura presentó datos del Barómetro de Electromovilidad, destacando que México cuenta con más de 60,900 puntos de carga, de los cuales el 80% corresponde a infraestructura privada (residencial y agencias) y cerca de 4,500 a puntos públicos (1,500 de carga rápida). Esta red registró un incremento del 55% respecto al año anterior.
Elisa Crespo, Presidenta de la Asociación Mexicana de Impulso al Vehículo Eléctrico (AMIVE) resaltó el papel estratégico de la región central del país (Estado de México, Ciudad de México e Hidalgo) en la cadena de suministro de la industria automotriz y la necesidad de fortalecer los vínculos industriales para sostener la reconversión tecnológica.
Celebró la trayectoria y permanencia de las plantas productivas en el país, como el 60 aniversario de la planta de Bosch en Toluca, subrayando que la experiencia acumulada de más de dos décadas en el sector es la base para concretar la transición eléctrica.
Las tres dimensiones clave: la electromovilidad debe analizarse bajo tres ejes: Tecnología, Usuario y Políticas Gubernamentales, destacó el Presidente de Bosch en México, Alexander Firsching. Afirmó que no existe una solución única (“one size fits all”), por lo que se requiere neutralidad tecnológica que incluya vehículos 100% eléctricos, híbridos, celdas de combustible e hidrógenos según las distancias y necesidades de carga.
Destacó el inicio de producción en Toluca del e-axle (motor eléctrico con transmisión) para proveer a la planta de BMW en San Luis Potosí. Asimismo, instó a evaluar la huella ecológica del ciclo completo de vida del vehículo, indicando que estudios recientes muestran que la ganancia real en eficiencia ronda el 40% al considerar la cadena de producción y baterías.
Agregar que el Presidente de la Asociación Mexicana de Impulso al Vehículo Eléctrico (AMIVE), Germán Carmona argumentó que la electromovilidad no se limita al auto particular, sino que incluye sistemas como el Metro, Trolebús y Cablebús. Calificó al transporte masivo y a las flotas comerciales de última milla como los sectores idóneos para electrificarse, debido a que sus rutas y logística de recarga son 100% predecibles.
Advirtió sobre los retos que imponen las aplicaciones de transporte (taxis VIP/plataformas), las cuales exigen infraestructura de carga rápida (Nivel 3). Explicó que abastecer esa demanda requiere inversiones elevadas y una planeación rigurosa junto a la red eléctrica nacional.
Un camino sin retorno con retos de ejecución
El consenso general del panel concluyó en que la electromovilidad en México avanza a paso firme, impulsada principalmente por la logística comercial y el transporte público urbano. Sin embargo, para masificar el uso del vehículo eléctrico privado, la industria y el gobierno deberán coordinarse para homologar incentivos fiscales, acelerar el despliegue de cargadores rápidos en carreteras y garantizar una matriz energética cada vez más limpia.